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Gran revuelo, pese a una relativamente escasa publicidad en los grandes medios informativos, ha causado la nueva cinta del popular cineasta estadounidense Michael Moore “Capitalism: A Love Story” (Capitalismo: una historia de amor) cuya exhibición en salas de cine de su país se inició el viernes 2 de octubre.

La nueva película, cuya producción duró 16 meses, fue vista por primera vez el 6 de septiembre en el prestigioso Festival de Cine de Venecia, el más antiguo del mundo. También se hicieron exhibiciones preliminares en Nueva York y Los Ángeles el 23 de septiembre.

Una crónica de la agencia Reuters, a raíz del preestreno en Venecia, comentó el hecho así: “Mezclando su característico humor con tragedias personales, trabajo de campo y trampas publicitarias, el director de 55 años lanza un ataque al sistema capitalista, alegando que beneficia a los ricos y condena a millones de personas a la pobreza”.

Después de aquella presentación de Festival de Venecia, Moore fue invitado al programa del entrevistador estrella de la CNN, Larry King, algo que probablemente ha sido el elemento publicitario más fuerte que ha tenido la cinta. Moore dijo a King, al fundamentar los fines que lo llevaron a hacer esta película, que hay que conocer si el capitalismo es la clave del sueño americano o la causa de una pesadilla americana.

Al calor de la premier en su país, Michael Moore ha reiterado declaraciones muy osadas que le han granjeado apoyo y simpatías, e igualmente le han significado ojerizas y antipatías de los más poderosos.

Moore critica la incómoda y estrecha relación entre los bancos, los políticos y el Tesoro. Explica por qué, a su juicio, el sistema económico que rige no es más que la codicia legalizada y que Wall Street es un sindicato del crimen con trajes. Afirma que su propósito es revelar dónde está el verdadero responsable de la calamidad que se está viviendo en los EEUU.

En filme, Moore entrevistó a sacerdotes que afirman que el capitalismo es anticristiano porque empuja a la avaricia y no protege a los pobres.

El capitalismo, asegura, en los últimos tiempos ha demostrado que ha fracasado. “Todos los principios básicos de que hemos hablado: el libre mercado, la libre empresa y la competencia, volaron en pedazos. Y tan pronto se perdieron esos principios, y con ellos nuestro dinero, los banqueros buscaron una solución socialista para salvarse: se fueron al Gobierno federal para pedir un rescate financiero”.

Según expresa el cineasta, Wall Street ha creado un casino virtual invisible con dinero del pueblo y fondos de las pensiones de la población. Tomaron este dinero para hacer apuestas y, luego hicieron apuestas sobre las apuestas. Y, a continuación, incluyeron las políticas de seguro en las apuestas. Y, más tarde, tomaron un seguro contra el seguro y cambiaron el valor predeterminado del crédito.

En la entrevista con Larry King, Michael Moore significó que no hay democracia en la economía estadounidense; quien tiene el dinero tiene el poder. Y justo en estos momentos, el uno por ciento más rico tiene más riqueza financiera que el 95 por ciento menos afortunado en su conjunto.

En esta nueva producción, el cineasta afirma que, animando a los estadounidenses a pedir préstamos para pagar sus casas, los empresarios crearon condiciones que llevaron a la crisis financiera, dejando a miles sin vivienda y desempleados.

En sus habituales mensajes por correo electrónico a sus seguidores, Moore cita a Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos (1801- 1809) y autor principal de la Declaración de Independencia de esa nación (1776), en una premonitoria carta dirigida en 1802 al entonces Secretario del Tesoro, Albert Gallatin:

“Pienso que las entidades bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que todos los ejércitos listos para el combate. Si el pueblo estadounidense permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos privados, y todas las entidades que florecerán en torno a ellos, privarán a los ciudadanos de lo que les pertenece, primero con la inflación y más tarde con la recesión, hasta que sus hijos se despierten, sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron.”

Al valorar de grandiosa la avalancha de público que colmó las numerosas salas donde se exhibe su película, Moore escribió a sus seguidores el 4 de octubre que tanta afluencia de público constituye un referendo. Pondrá a todos los jefes sobre aviso de que la vasta mayoría que votó por Obama ha despertado de su silencio y ha echado a andar con toda su fuerza.

“Estoy cansado de que no se diga la verdad a los norteamericanos, y estoy dispuesto a sufrir cualesquiera consecuencias por haberla mostrado a ustedes”, manifestó.

Hace exactamente 20 años que Moore realizó su primera cinta de denuncia social, “Roger y yo”, con el consorcio General Motors como blanco de las imputaciones. Desde entonces, ha sentado a varias otras grandes corporaciones en el banquillo de los acusados, donde ahora coloca al conjunto de ellas, que constituyen la cabeza del sistema capitalista estadounidense y mundial. Su valentía es digna de respeto y simpatías.

Octubre de 2009.

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