Pese a la intensa campaña mediática de hostilidad hacia Cuba que Washington ha llevado a cado durante más de medio siglo con el complemento de un férreo bloqueo económico eufemísticamente denominado “embargo” por sus ejecutores, los estadounidenses -incluso los del estado de la Florida- se pronuncian actualmente por la normalización de las relaciones oficiales de Estados Unidos con la Isla.

Así lo demuestran los resultados de una encuesta realizada del 7 al 22 de enero por el Consejo Atlántico, una prominente institución de investigación estadounidense, que ha tenido amplia repercusión. La investigación se basó en las respuestas de 1.024 adultos seleccionados al azar, muestras de otros 617 residentes de la Florida y 525 latinos. Tales resultados constituyen una revelación sin precedentes acerca del cambio que han experimentado las actitudes de los norteamericanos hacia Cuba y demuestran que ciertos argumentos largamente sostenidos sobre la antipatía de los cubano-americanos hacia el gobierno de Raúl Castro no son válidos, según sostienen los realizadores de la encuesta.
“También indican estos resultados que el aislamiento político y económico de Cuba, uno de los elementos más sostenidos de la política exterior de Estados Unidos, no sólo no ha podido satisfacer su propósito de derrocar al gobierno de Castro sino que incluso puede estar ayudando a perpetuarlo”, dice Rick Gladstone, autor de un trabajo aparecido en el New York Times el 11 de febrero que ofrece datos y comentarios sobre la pesquisa.
“Esta encuesta muestra que la mayoría de los estadounidenses en ambas lados espectro político están listos para un cambio de política”, escriben Peter Schechter y Jason Marczak, en una introducción a la pesquisa. “Más sorprendente aún, los floridanos están apoyando esto aún más que la media en una nación que ahora apoya de forma creciente o total cambiar de rumbo”.
La encuesta halló que 56 por ciento de los entrevistados a nivel nacional favorecen un cambio en la política hacia Cuba; esa mayoría es del 63 por ciento entre los adultos de Florida y un 62% entre los latinos en todo el país. Aunque el apoyo es mayor entre los demócratas e independientes, la encuesta muestra que el 52 por ciento de los republicanos también favorece la normalización.
Aunque encuestas anteriores más limitadas han demostrado que un creciente número de floridanos favorece la normalización de relaciones con Cuba, ejecutivos del Centro sobre América Latina del Consejo Atlántico hacen notar que esta encuesta ha sido la primera en demostrar que la Florida sigue la misma tendencia que la nación en su conjunto.
La encuesta demuestra que el costo económico que tiene para Estados Unidos el bloqueo a Cuba fue una de las principales razones por la que la mayoría de los encuestados se pronunciaron por normalizar los lazos. Más que seis de cada diez encuestados en todo el país apoyan un cambió de política que permita a empresas estadounidenses hacer negocios en Cuba y brinde a los ciudadanos en general la libertad de viajar y gastar dinero allí sin restricciones.
Cincuenta y dos por ciento de los encuestados se pronunciaron por excluir a Cuba de la lista que mantiene el gobierno de Estados Unidos de países que califica como patrocinadores del terrorismo, en la que incluye igualmente a Irán, Siria y Sudán.
Notable ha sido la repercusión de los resultados de la encuesta en los principales medios corporativos de Estados Unidos, algunos de los cuales los han vinculado con recientes declaraciones contra el bloqueo del poderoso magnate del azúcar Alfonso Fanjul, uno de los pilares de la élite económica de los inmigrantes cubanos en Estados Unidos durante el último medio siglo, quien ha financiado la carrera política de varias figuras prominentes de los dos partidos.
También se han relacionado los hallazgos de la encuesta con lo manifestado por el candidato demócrata a gobernador de la Florida, Charlie Crist, quien fuera anteriormente gobernador de ese estado (siendo entonces republicano). Crist se pronunció contra el bloqueo a Cuba, algo inédito en un estado donde ningún político aspirante o en ejercicio se había atrevido antes a declarar algo así públicamente. Diversas han sido las reacciones entre los inmigrantes cubanos radicados en el sur de la Florida y otros sitios de Estados Unidos. Si bien se advierte cierta moderación en la extrema derecha, no ha sorprendido la obstinación de algunos como la representante federal republicana Ileana Ross-Lethinen y su colega Mario Díaz Balart quienes se han declarado decepcionados e indignados con el giro de los acontecimientos.
Lo que sí es evidente es que algo se mueve.

Febrero 12 de 2014.

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