ADIOS AL MILITANTE DE LA SOLIDARIDAD HAYDEN
Por Manuel E. Yepe

A la edad de 76 años falleció hace unos días en Santa Monica, California, el militante revolucionario estadounidense Tom Hayden, uno de los fundadores de la solidaridad con la revolución cubana en Estados Unidos, que destacó en la vanguardia del movimiento contra la guerra de Vietnam en la década de 1960.
En la Universidad de Michigan, en Ann Arbor, Hayden fungió como redactor jefe del periódico del campus y fue cautivado por el floreciente movimiento de derechos civiles en el Sur. En 1960, viajó haciendo autoestop a California para cubrir para ese medio juvenil de prensa la Convención Nacional Demócrata en Los Angeles, en la que John F. Kennedy fue nominado candidato a Presidente.
Poco después, Hayden hizo su primer viaje al sur para trabajar por los derechos civiles, conduciendo a zonas rurales del estado de Tennessee una camioneta cargada de ropa y alimentos para los aparceros negros que habían sido desalojadas de sus hogares.
En su 22º cumpleaños, Hayden fue nuevamente arrestado en Albany, Georgia, donde había tomado parte en un “Paseo por la libertad” de estudiantes blancos y negros que viajaron hasta allí en tren desde Atlanta, ignorado una orden que obligaba a blancos y negros a viajar en coches separados.
Su tesis de grado al término de sus estudios en la Universidad de Michigan estuvo dedicada a la figura del prominente sociólogo estadounidense C. Wight Mills, quien estuvo en Cuba durante dos semanas del verano de 1960, habló durante varias horas con el líder de la revolución Fidel Castro y sostuvo encuentros con otros dirigentes del proceso insurreccional victorioso de la isla, así como con intelectuales, campesinos, estudiantes y otras personas simples del pueblo para escribir su libro Listen Yankee!, en el que pretendía dar a conocer al gobierno y la ciudadanía de su país las verdaderas características de la revolución que comenzaba en Cuba, para tratar de evitar la cruel confrontación que en definitiva se ha prolongado por más de 60 años en perjuicio de ambos pueblos.
En 1962, Hayden fue autor principal del Manifiesto de Port Huron que se elaboró por los estudiantes para la Convención de la Sociedad Democrática en Port Huron, Michigan, y se convirtió en la base ideológica para manifestaciones contra la guerra en Vietnam y por los derechos civiles del pueblo estadounidense durante varios años. Hayden derivó posteriormente hacia su inclusión en el sistema político de su país pero allí se desempañó siempre como decidido luchador por las causas justas desde el seno de la superpotencia imperialista estadounidense.
Contrajo matrimonio con la popular actriz y activista social Jane Fonda. La pareja de celebridades viajó por todo el país y otros lugares del mundo denunciando la guerra contra el heroico pueblo de Vietnam.
Perdió campañas electorales para el Senado de Estados Unidos, la gobernación de California y la alcaldía de Los Angeles. Pero en 1982 fue elegido miembro de la Asamblea legislativa de California donde sirvió un total de 18 años. En esa época se desempeñó también como Senador de ese estado de Norteamérica.
Durante su mandato en la legislatura, Hayden fue siempre una verdadera espina en el costado de los poderosos, ejerciendo cierta influencia en sus colegas políticos del partido demócrata, a quienes con frecuencia tildaba de demasiado sensibles a los aportes de los donantes. Era el radical dentro del sistema.
Sabiéndose objetivo de sistemática vigilancia por parte del gobierno, Tom Hayden se enorgullecía no obstante de su participación en la historia de la disidencia estadounidense. Una foto de la década de 1970 lo muestra, con evidente satisfacción, junto a su expediente de 22.000 páginas en los archivos del FBI que apilado, medía, cerca de 1.5 metros de altura.
Tras los disturbios mortales de 1967 en Newark, Nueva Jersey, donde Hayden había pasado varios años organizando a los residentes negros pobres, los agentes locales del FBI instaron a los supervisores en Washington a que intensificaran la supervisión sobre él “considerando el hecho de que es un orador eficaz que influye en grupos de intelectuales y su apoyo a las organizaciones del pueblo negro en Newark, es aconsejable que se le someta a una estrecha vigilancia”. Por su carisma, dinamismo y gran influencia intelectual en las masas, Hayden disfrutó siempre de la atención de los medios y, como político rebelde, será recordado con gran admiración y respeto por quienes le trataron, lo mismo militantes radicales que gobernadores y dirigentes de todos los niveles.
Noviembre 10 de 2016.

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