ALERTA SANDERS SOBRE ATAQUES A MEDICARE
Por Manuel E. Yepe

En breve, el nuevo congreso republicano resultante de las elecciones de noviembre último en Estados Unidos comenzará una nueva etapa de esfuerzos por desmantelar el precario sistema de salud que de alguna manera ha podido avanzar el gobierno de Barack Obama para beneficio de una parte de la población humilde en la superpotencia.
En beneficio de las grandes corporaciones que controlan el negocio de la salud pública en el país, se pretende retirar el seguro de salud a decenas de millones de estadounidenses, privatizar Medicare, hacer recortes masivos a Medicaid, así como aumentar el precio de los medicamentos y desfinanciar la planificación familiar.
En medio de un grotesco y creciente nivel de ingresos para los más opulentos y una chocante desigualdad de la riqueza en el país, se proyecta hacer aprobar impuestos ínfimos para una pequeña parte del uno por ciento más opulento de la nación más rica del planeta, lo que reducirá los aportes al presupuesto de este sector súper privilegiado de la burguesía.
En un mensaje dirigido a quienes se han mantenido como los más fieles seguidores de sus pronunciamientos progresistas de campaña, el ex precandidato del partido demócrata a la silla presidencial, Bernard “Bernie” Sanders, quien en pleno apogeo de sus posibilidades de obtener la nominación para la Casa Blanca cedió su candidatura a Hillary Clinton -a la postre desbancada por el actual presidente electo Donald Trump- llamó a “detener esta agresión contra la clase obrera con la activa participación de millones de estadounidenses en todas las comunidades de nuestro país. De hecho, exigirá de nada menos que una revolución política que involucre a millones de personas de todos las esferas de la vida -independientemente de si votaron por Hillary Clinton, Donald Trump o por cualquiera otra persona. Nuestro primera demanda debe ser la de proteger la atención de la salud de la población.”
El llamado de Sanders a sus seguidores advertía que “el cambio nunca vendrá de las entrañas de Washington, siempre tendrá que provenir de nuestras comunidades y bases. “Así ha sido siempre en la historia de Estados Unidos: el movimiento sindical, el movimiento de mujeres, el movimiento de los derechos civiles, el movimiento ambientalista, el movimiento de derechos para los gays y lesbianas, tendrán que permanecer juntos para que prevalezca la justicia. Cuando estamos divididos o apáticos, perdemos.”
Sanders informó que el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer; la líder demócrata en la Cámara, Nancy Pelosi, y él mismo han pedido a sus colegas en el Congreso que organicen eventos en sus estados y sus distritos donde la gente pueda juntarse para hacer oír sus voces. ¡Vamos a ganar cuando todos estemos juntos en esta lucha!”
“Con Donald Trump en la Presidencia y los republicanos controlando el Congreso, es más importante que nunca que nos comprometamos a construir un movimiento transformador de este país y unir a la gente en torno a una agenda que beneficie a las familias trabajadoras y que no sólo no aceptemos los horribles recortes a Medicare, Medicaid y a la planificación de la familia sino que tampoco que permitamos que millones de personas pierdan su seguro de salud.
“Hagámosle saber a Trump y al Congreso que hablamos a nombre de todos los estadounidenses y de los donantes a las campañas -que no son sólo los más ricos los que a ellas aportan. Contribuyamos todos a construir la resistencia. Hagamos mítines y marchas en todos los estados y comunidades. Marchemos hacia adelante juntos con un mensaje simple y directo a los republicanos. Tendrá que ser así para que no se salgan con su propósito de entrar al nuevo año castigando a los veteranos, a los discapacitados, a los ancianos, los niños, los enfermos y a los pobres, beneficiando a sus multimillonarios aliados.
Es obvio que Bernie Sanders y sus más comprometidos seguidores lograron despertar en cierta medida la conciencia de muchos buenos estadounidenses y que en determinado momento las condiciones parecieron maduras –en términos de reconocimiento por sectores cada vez más amplios de la población- de que el sistema político, económico y social había llegado a un callejón sin salida que hacía
imprescindible una profunda sacudida.
Tal necesidad de cambio fue también avizorada por las fuerzas que, con una orientación política diferente, apoyaron y lograron la elección de Trump, apelando a las características de su temperamental líder y no a los manejos y prácticas del obsolescente y manipulador sistema partidista estadounidense, como hizo el partido demócrata con la campaña de Sanders.
Enero 17 de 2017.

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