VIAJE AL INFIERNO ISRAELÍ DE YAMAM
Por Manuel E. Yepe
La revista estadounidense Vanity Fair fue premiada por el régimen de Tel Aviv concediéndole la exclusiva de un relato acerca de la fuerza especial de policía Israelí YAMAM, que es hoy una de las unidades antiterroristas más tenebrosas del mundo porque sus tácticas represivas le han dado un controvertible prestigio.
Con la firma de Adam Ciralsky, la publicación incluyó el 7 de octubre un reportaje titulado “Desde el interior de la operación
antiterrorista de más guardado secreto…”. El autor relata su llegada a un complejo fortificado en el valle de Ayalon, entre Jerusalén y Tel Aviv donde opera YAMAM, una banda de operativos antiterroristas cuyo trabajo durante cuatro décadas ha estado envuelto en secreto impenetrable. El periodista cruzó por un puesto de policía fronteriza israelí uniformada de combate y entró en un cobertizo a prueba de explosiones donde le escanearon sus credenciales, guardaron bajo llave sus dispositivos electrónicos, y un oficial de contrainteligencia les ofreció un sermón de advertencias.
“No revelen nuestra ubicación”, “no retengan nuestras caras”, “olviden nuestros nombres” y “traten de olvidarse todo lo que vean”, fueron las instrucciones básicas.
YAMAM forma parte de la policía nacional de Israel. No se subordina al ejército ni al Mossad (agencia central de inteligencia), ni al Shin Bet (servicio de seguridad nacional) israelí. Su situación en el organigrama de Israel es más parecida a la del M.I.5 de Gran Bretaña, aunque, recientemente, el conflicto israelí-palestino ha desdibujado algunas de las líneas divisorias entre las tareas de estas agencias. El encargo principal de YAMAM consiste, según los anfitriones, en frustrar planes terroristas, involucrarse con los militantes contrarios durante los ataques, combatir a los llamados sindicatos del crimen e impedir las incursiones en la frontera.
YAMAM se considera la agencia más calificada de su clase en Occidente para enfrentar una guerra de espionaje. La organización ha ideado nuevas metodologías para responder a los incidentes terroristas y tiroteos en masa, que hasta ahora solo compartía con algunos pocos homólogos suyos políticamente afines de todo el mundo. En una época en la que los veteranos del llamado Estado Islámico o ISIS están atacando objetivos occidentales fuera de sus fortalezas en el Oriente Medio, su experiencia es muy demandada. Cada vez más, los más altos jefes de inteligencia y de policía del mundo recurren a YAMAM (acrónimo hebreo que significa “unidad especial de policía”).
Sin embargo Israel, que como potencia ocupante enfrenta una condena internacional por su guerra desigual contra los palestinos, alardea de que algunos altos funcionarios de gobiernos que son muy críticos de Israel en el escenario mundial han comenzado a solicitar de ellos ayuda para sus problemas de seguridad más intratables. Y el régimen israelí, evidentemente, han sentido que ha llegado la hora de compartir esas experiencias suyas con otros países, claro que en su beneficio propio.
El objetivo principal asignado a YAMAM es el de frustrar planes terroristas contra el gobierno prematuramente, involucrar en ello a los militares durante los ataques, combatir a los “sindicatos del crimen” e impedir las incursiones en la frontera. En contraste, fuerzas militares a menudo son llamados a hacer frente a las manifestaciones de protesta en Cisjordania, utilizando lo que los activistas de derechos humanos califican de una fuerza exagerada. Pero ante protestas a lo largo de la valla que separa a Israel de Gaza, cuya organización se atribuye a Hamás solo son utilizadas Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, por sus siglas en inglés) ajenas a YAMAM. Son estas fuerzas de IDF las que generalmente son acusadas de dar muerte a palestinos desarmados, según Ciralsky,
Cuando Hamás envía cometas o globos transportando armas a Israel, o cuando realiza lanzamientos de cohetes, es el IDF el que responde con devastadores ataques aéreos. En ellos participan ocasionalmente miembros del YAMAM, aunque en buena medida desempeñando un papel secundario.
Durante un año, el autor del trabajo periodístico y su equipo viajaron a entrenarse e intercambiar tácticas con sus homólogos
estadounidenses, franceses y alemanes, en aspectos como la retoma de trenes de pasajeros, la frustración de ataques suicidas y el desarme de hombres armados con granadas o bombas.
La tecnología de YAMAM incluye robots y drones, y deslumbra a los no iniciados. Pero también lo hacen las estadísticas: YAMAM realiza un promedio de unas 300 misiones al año en las que sus comandos han impedido la explosión de no menos de 50 “bombas de relojería” portadas por suicidas en ruta hacia sus objetivos y cientos de otros ataques en etapas tempranas.
YAMAM es una manifestación lamentable de la más moderna tecnología diseñada en función del genocidio contra Palestina, una nación cuyo pueblo aspira legítimamente a su espacio soberano.
Octubre 25 de 2018.

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