Y SIN EMBARGO SE MUEVE (EPPUR SI MUOVE)
Por Manuel E. Yepe

Me voy a permitir dedicar mi columna en POR ESTO de hoy a transcribir algunos párrafos de un artículo del periodista cubano residente en Estados Unidos Domingo Amuchástegui, sobre el momento actual de las relaciones entre Washington y La Habana que considero sumamente objetivo para evaluar la situación actual de Cuba, así como la del ácido diferendo cubano yanqui.
Su título, “Eppur si muove”, muy significativo, es una frase que se atribuye al famoso astrónomo renacentista Galileo Galilei cuando se enfrentaba a la Santa Inquisición aferrándose a la defensa de su verdad. Trump es hoy para Cuba algo peor que una Inquisición que Cuba desafía al demostrar su capacidad de supervivencia.
“Tres años de guerra económica de parte de la administración Trump han causado considerables daños y perjuicios a la economía cubana, no sólo al sector público, sino también al privado y de manera general al común de la población.
“A la administración Trump le queda aún un abundante arsenal de posibles agresiones y sanciones que, de hacerlas efectivas en los meses venideros, resultarían en daños devastadores”. Entre ellas Amuchástegui cita la de reintegrar a Cuba a su unilateral y arbitraria lista de países sancionables como terroristas; la ruptura total de las ya casi inexistentes relaciones diplomáticas; suspensión de los pocos vuelos comerciales a La Habana que quedan; la suspensión completa del envío de remesas por cubanos en EEUU; la suspensión total de los viajes de éstos a Cuba; el incremento de las acciones
jurídico-financieras contra potenciales inversionistas privados y proyectos gubernamentales de cooperación de terceros países; sanciones a terceros países que reciban misiones médicas cubanas y, por supuesto, bloqueo naval contra mercantes, cruceros y otras
embarcaciones de cualquier país con destino a Cuba.”
Amuchástegui apunta que el mérito de haber sobrevivido no disminuye en nada la crítica situación en que se encuentra la economía cubana empeñada en subsistir frente a tantos desmanes, pero hay que reconocer que la isla experimenta modestos avances.
“Cuba cerró el 2019 con 4.3 millones de visitantes, pese a que desaparecieron los viajeros y los cruceros estadounidenses. Se registró una disminución del 9.3% en comparación con 2018 en el total de visitantes. Los canadienses con más de un millón de turistas, siguen ocupando el primer lugar, y la emigración cubana, que aportó 624 000 visitantes (88.6% de ellos radicados en EEUU), va en segundo lugar. Esta última se distingue por estancias más prolongadas que el turismo regular que promedia 11.2 días por estadía y es portadora de abundantes mercancías y apreciables cantidades de efectivo que canalizan hacia el mercado interno por intermedio de sus familiares y amigos tanto por concepto de gastos de estancia como en inversiones en pequeños negocios, alojamiento en casas privadas y operaciones de préstamo a emprendedores cubanos por decenas de miles de dólares. Este último tipo de relación con los visitantes no supone gasto alguno para la industria turística del Estado (lo que conlleva una ganancia neta) y es portador de muchas remesas imposibles de calcular debido a su carácter informal.
La actividad de cruceros ha comenzado a reanimarse con la llegada de cruceros de firmas europeas junto a un incremento de las aerolíneas, principalmente canadienses y europeas (Turquía y Rusia incluidas), organizadas por una diversidad de turoperadores.
Se avanza en la creación de una segunda Zona Especial de Desarrollo en Ariguanabo (la primera es la de Mariel), que articulará la capacidad exportadora de importantes instituciones científicas como el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, el Centro de Ingeniería Molecular, varias fábricas de medicamentos, la Universidad de Ciencias Informáticas y otras. Prosigue a buen ritmo la construcción de numerosos hoteles e infraestructuras en todo el país.
La presencia del capital extranjero y de su contribución en materia de gerencia empresarial, no sólo se limita al área turística. Sherrit (Canadá), Imperial Tobacco (Reino Unido), Pernod-Ricard (Francia), Diageo (RU), Unilever (RU-Países Bajos), Nestlé (Suiza), operaciones bancarias a cargo de la Sociéteé Genérele (Fr), el BBVA (ESP) y otras, han figurado, y siguen haciéndolo, como importantes socios económicos de Cuba que algunos de ellos lo han sido durante décadas. Esta presencia ha comenzado a incrementarse desde la inauguración de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel, con 50 proyectos en ejecución, 27 de los cuales ya funcionan plenamente.
Ha sido terminado un importante proyecto británico para el fomento de las energías renovables representado por la bioeléctrica anexa al central azucarero Ciro Redondo en la provincia de Ciego de Ávila a un costo de 180 millones (con financiamiento de China que continúa siendo la fuente financiera principal de para los proyectos de energía solar en Cuba).
Febrero 21 de 2020.