Manuel E. Yepe. Y FIDEL NUNCA TRAICIONÓ A SUS COMBATIENTES

Y FIDEL NUNCA TRAICIONÓ A SUS COMBATIENTES
Por Manuel E. Yepe
“Transmítele a todos los combatientes nuestros de la provincia de Matanzas que yo les garantizo que Fidel no les traicionará. Fidel no traicionará jamás a Abel ni a Boris, ni a ningún revolucionario cubano porque llevará la revolución hasta el final. ¡Pueden sentirse seguros!”
Así me dijo a mediados de noviembre de 1958, en la ciudad de Miami, Haydee Santamaría Cuadrado, una de las dos mujeres participantes en el fallido Asalto al Cuartel Moncada de Santiago de Cuba que dio inicio a la etapa actual de la revolución conducida por Fidel Castro. La posibilidad de que Fidel Castro nos traicionara jamás me había pasado por la mente y creo que difícilmente podría haber entonces algún combatiente cubano -en la guerrilla o en la lucha clandestina- que temiera algo así. En todo caso, nos preocupaba, en aquellos difíciles tiempos, que alguno de nosotros flaqueara a causa de las torturas en caso de ser capturado o por el temor que pudiera inspirarnos la superioridad de los recursos de guerra de la policía y el ejército de la tiranía frente a nuestros escasos medios materiales de combate.
Cuando Haydee hablaba de la eventualidad de que Fidel nos traicionara, se refería al tipo de felonía cometida por tantos falsos líderes “revolucionarios” que, luego de convocar a la lucha a lo mejor de la juventud de sus países, una vez triunfantes, abandonaban los empeños y promesas a cambio de corruptelas tales como el depósito de gruesas cuentas bancarias en bancos de Estados Unidos o Europa, convirtiendo a sus valientes y confiados seguidores en blanco de violentas
represalias por parte de las clases dominantes y el imperio. Yeyé, como todos llamaban a Haydee, tenía motivos para extremar el odio a la tiranía y el cuidado por impedir que la revolución sufriera la traición de sus conductores.
Tras ser hecha prisionera al fracasar el asalto al Moncada, Haydee tuvo que soportar la crueldad de sus sanguinarios captores quienes le mostraron los ojos recién extraídos de su hermano Abel, segundo jefe del contingente revolucionario asaltante aquel 26 de julio de 1953, y los testículos de su novio, Boris Luís Santa Coloma, uno de los jóvenes patriotas atacantes.
El motivo de mi viaje clandestino a Miami y mi encuentro con Yeyé, quien por esos tiempos representaba en el exilio cubano al Comandante en Jefe del Ejército Rebelde y máximo dirigente del Movimiento 26 de Julio, Fidel Castro, era hacer las precisiones finales para el traslado subrepticio a Cuba de un cargamento de armas para los contingentes que luchaban en la provincia de Matanzas, por donde la columna encabezada por el comandante Camilo Cienfuegos habría de pasar hacia el occidente de la isla completando la invasión que daría al traste con la tiranía.
El Movimiento 26 de Julio en la provincia de Matanzas había recaudado para ese fin, mediante donaciones populares a su organización clandestina local, unos seis mil dólares que, con el apoyo de recursos adicionales aportados por las organizaciones del exilio, propiciaron ejecutar ese envío que, en diciembre, llegó a Cuba oculto en dos vehículos cedidos y conducidos por colaboradores y voluntarios. Los automóviles viajaron en el ferry que entonces rendía viajes regulares desde Cayo Hueso al puerto de La Habana y de ahí conducidos a Matanzas por combatientes clandestinos para ser finalmente recibidos por los rebeldes que operaban en zonas rurales de la provincia.
Haydee Santamaría Cuadrado formaba parte de una familia de
combatientes revolucionarios de extraordinaria valía. Su hermano Abel, como ya se indicó, fue segundo jefe del contingente que dio inicio a la etapa actual de las guerras revolucionarias cubanas por la independencia. Aldo, su otro hermano, fue fundador del Movimiento 26 de Julio en Matanzas, alcanzó el grado de Comandante del Ejército Rebelde y, entre otras responsabilidades, desempeñó la jefatura de la Marina de Guerra Revolucionaria. Aida y Ada, sus dos hermanas, lucharon igualmente en las filas de la insurrección armada.
En 1953, después del asalto al cuartel Moncada, al ser internada en la cárcel para mujeres de la tiranía, Yeyé escribió a su madre a modo de consuelo por el asesinato de su hijo Abel:
“Abel no nos faltará jamás. Piensa que Cuba existe y Fidel está vivo para hacer la Cuba que Abel quería. Piensa que Fidel también te quiere, y que, para Abel, Cuba y Fidel eran la misma cosa, y Fidel te necesita mucho”.
Por eso, hoy, cuando los revolucionarios latinoamericanos y de todo el mundo acompañan el dolor del pueblo cubano por la desaparición del más grande revolucionario en la historia de Cuba he querido recordar otra de las virtudes del compañero Fidel, su lealtad a sus leales.

Noviembre 28 de 2016.

EL TRIUNFO DE TRUMP

EL TRIUNFO DE TRUMP
Por Manuel E. Yepe

En el preámbulo de las elecciones presidenciales 2016, las élites de los partidos demócrata y republicano no pensaban que el asunto sería algo más que el negocio acostumbrado. El próximo presidente de la nación exhibiría, inevitablemente, el apellido de una de las familias que han gobernado antes, Bush o Clinton, y la vida en la superpotencia de América seguiría siendo capitalista neoliberal, sin grandes cambios, como en las últimas tres décadas.
Pero no resultó así. Quedó fehacientemente demostrado que pese a que todos los demás factores del poder se mantenían iguales, la población del país no quiere más de lo mismo. La gente quería algo nuevo y diferente en la nación que presume de ser modelo de democracia para el planeta.
Ya en la etapa previa del proceso se puso de manifiesto que “el horno no estaba para galleticas” cuando en cada uno de los partidos tradicionales se destacaron disidencias inesperadas que hicieron evidente que el fenómeno no era cosa de ajustes cosméticos sino de cirugía profunda. Donald Trump y Bernie Sanders, identificados respectivamente como “la derecha de la derecha” y “la izquierda de la izquierda”, según los patrones de calificación política
estadounidenses, acapararon el apoyo de las mayorías republicanas y demócratas.
La campaña de Bernie Sanders cayó víctima de la maquinaria del partido demócrata que, insensible a la tendencia manifiesta insistió en la figura de Hillary Clinton que más tarde cayó en una pelea en la que ella representaba precisamente el sufrido pasado. La alternativa era el multimillonario, populista y demagogo Donald Trump quien, sin un resuelto apoyo del establishment republicano y con buena parte de las principales figuras de esa formación política en su contra, y resultó electo pese a su demostrada condición de racista, sexista, abusador y blanco sistemático de burlas en los medios.
Aunque en apariencias sobrevive el sistema bipartidista de demócratas y republicanos, la victoria de Trump ha constituido para éste una verdadera hecatombe. El estilo directo y populachero del ahora Presidente electo, apelando a los bajos instintos de ciertos sectores de la sociedad, muy distinto del tono habitual de los políticos estadounidenses, le ha dado un carácter de autenticidad a los ojos del sector más decepcionado del electorado de derecha.
El candidato republicano supo identificar la presencia de lo que puede llamarse una “rebelión de las bases” y la ruptura cada vez mayor entre las élites políticas, económicas, intelectuales y mediáticas, de una parte, y la base del electorado conservador, de la otra. Su discurso contra Washington y Wall Street cautivó a los electores blancos menos cultos y a los sectores empobrecidos por los efectos de la
globalización económica, beneficiosa para las corporaciones. Trump llegó a decir que él no estaba compitiendo contra Hillary sino contra los deshonestos medios de prensa. Este enfrentamiento al poder mediático le enajenó simpatías en el sector periodístico pero de atrajo apoyo de votantes exhaustos de los desmanes de los medios corporativos de comunicación.
Mejor que nadie, Trump percibió la fractura cada vez más amplia entre las élites políticas, económicas, intelectuales y mediáticas, respecto a la base del electorado conservador.
Trump no es un ultraderechista convencional. Él mismo se define como un “conservador con sentido común”. No censura el modelo político en sí, sino a los políticos que lo han estado orientando. Su discurso es emocional y espontáneo. Apela a los instintos, no al cerebro, ni a la razón. Habla para esa parte del pueblo estadounidense en la que ha cundido el desánimo y el descontento. Se dirige a la gente cansada de la política tradicional y promete traer honestidad al sistema y renovar nombres y actitudes.
Los medios han dado mucha difusión a sus declaraciones y propuestas más extremas, como la de que prohibiría la entrada al país de musulmanes y expulsaría a los 11 millones de inmigrantes ilegales latinos y construiría un muro fronterizo de más de tres mil kilómetros para impedir la entrada de inmigrantes latinoamericanos cuyo costo de unos veinte mil millones de dólares correría a cargo del gobierno de México.
Trump ha declarado que el matrimonio de un hombre y una mujer es “la base de una sociedad libre” al criticar la decisión del Tribunal Supremo que considera un derecho constitucional el matrimonio entre personas del mismo sexo; ha apoyado las “leyes de libertad religiosa” impulsadas en varios Estados para denegar servicios a las personas LGTB; ha dicho que el cambio climático es un concepto “creado por y para los chinos, para hacer que el sector manufacturero estadounidense pierda competitividad”.
En verdad, podría decirse que Trump no ganó sino que quienes perdieron fueron Hillary Clinton y los demócratas.
Noviembre 14 de 2016.

QUÉ IMPORTA LA VIDA DE LOS NEGROS EN EEUU

QUÉ IMPORTA LA VIDA DE LOS NEGROS EN EEUU
Por Manuel E. Yepe
El primero de agosto de 2016 surgió formalmente en Estados Unidos el movimiento “Por las vidas de los negros” (M4BL por sus siglas en inglés), una coalición de más de 60 organizaciones que lanzó una plataforma programática descrita por expertos como los primeros signos de lo qué los jóvenes activistas negros “realmente quieren”. El documento fue titulado “Una visión por la vida de los negros: Demandas de políticas por un poder negro, libertad y justicia” y en él se establecen seis demandas que se definen como encaminadas a poner fin a todas las formas de violencias e injusticias padecidas por los negros en Estados Unidos, resumidas así: reorientar los recursos asignados a las cárceles y los militares hacia la educación, la salud y la seguridad de la población; creación de una economía justa y democráticamente controlada, y asegurar a los negros el poder político que les corresponde, en el marco de una democracia
verdaderamente inclusiva. Para respaldar estas demandas se incluyeron, por separado, cuarenta propuestas y treinta y cuatro definiciones de políticas, con abundantes datos, contextualizaciones y recomendaciones legislativas.
La plataforma programática del M4BL fue prontamente atacada en los medios corporativos de prensa, en particular por su texto sobre Palestina, que define a Israel como un estado de apartheid y caracteriza como genocidio su actuación en Gaza y Cisjordania. En un artículo publicado el 2 de septiembre por el diario Boston Review el periodista Robin D. G.Kelley señaló que la plataforma del M4BL y su larga lista de demandas han sido erróneamente vistos como alternativas a la plataforma del partido demócrata por quienes pretenden equivocadamente reducir la agenda del movimiento a la lucha por frenar la violencia policial contra los afronorteamericanos, El movimiento negro en Estados Unidos posee un extenso historial de lucha por la justicia económica, los derechos de inmigrantes, la equidad de género y el fin de los encarcelamientos masivos, causas que sigue reivindicando.
“Una visión por la vida de los negros” fue producto de un año de discusión colectiva, investigación, colaboración e intenso debate, convocado por el movimiento negro en Cleveland en julio pasado, que inicialmente reunió a treinta diferentes organizaciones con la participación de algunas de las mentes más preclaras del país. Se formaron grupos de trabajo, reuniones múltiples, se buscó orientación de las organizaciones de base, y de los ancianos para una serie de conocimientos. Actualmente, más de sesenta organizaciones y cientos de expertos han contribuido a la plataforma.
El resultado, según aseguran los principales organizadores, es que, más que una plataforma, ha resultado un plan extraordinario de transformación social que está siendo leído y discutido por una extensa gama de personas dentro y fuera del movimiento. Las demandas no son remedios para enmendar el sistema existente sino metas alcanzables llamadas a producir profundos cambios estructurales y mejorar las vidas de todos los estadounidenses y gran parte del mundo, afirma Kelley.
No se trata simplemente de reinvertir el dividendo de la paz en las estructuras sociales y económicas existentes. Es cambiar esas estructuras, razón por la cual “Una visión por la vida de los negros”, enfatiza el control comunitario, la libre determinación y la propiedad colectiva de ciertas instituciones económicas. Llama al control comunitario sobre la policía y las escuelas, al presupuesto
participativo, al derecho a organizarse, al apoyo financiero e institucional de las cooperativas y las políticas de desarrollo equitativo basadas en las necesidades humanas y en principios comunitarios de participación en vez de los del mercado.
Aboga por la democratización de las instituciones que han regido las comunidades negras durante décadas sin rendición de cuentas que aseguren una paz permanente, y pongan fin a las relaciones de sometimiento, subordinación y vigilancia. Y al insistir en que estas instituciones estén más atentas a las necesidades de los más marginados y vulnerables, la gente trabajadora y los pobres, los desamparados, los ex encarcelados, discapacitados, mujeres y la comunidad LGBTQ, “Una visión por la vida de los negros” enriquece la práctica de la democracia en Estados Unidos. Donde tanta falta hace.

Octubre 24 de 2026

ADIOS AL MILITANTE DE LA SOLIDARIDAD HAYDEN

ADIOS AL MILITANTE DE LA SOLIDARIDAD HAYDEN
Por Manuel E. Yepe

A la edad de 76 años falleció hace unos días en Santa Monica, California, el militante revolucionario estadounidense Tom Hayden, uno de los fundadores de la solidaridad con la revolución cubana en Estados Unidos, que destacó en la vanguardia del movimiento contra la guerra de Vietnam en la década de 1960.
En la Universidad de Michigan, en Ann Arbor, Hayden fungió como redactor jefe del periódico del campus y fue cautivado por el floreciente movimiento de derechos civiles en el Sur. En 1960, viajó haciendo autoestop a California para cubrir para ese medio juvenil de prensa la Convención Nacional Demócrata en Los Angeles, en la que John F. Kennedy fue nominado candidato a Presidente.
Poco después, Hayden hizo su primer viaje al sur para trabajar por los derechos civiles, conduciendo a zonas rurales del estado de Tennessee una camioneta cargada de ropa y alimentos para los aparceros negros que habían sido desalojadas de sus hogares.
En su 22º cumpleaños, Hayden fue nuevamente arrestado en Albany, Georgia, donde había tomado parte en un “Paseo por la libertad” de estudiantes blancos y negros que viajaron hasta allí en tren desde Atlanta, ignorado una orden que obligaba a blancos y negros a viajar en coches separados.
Su tesis de grado al término de sus estudios en la Universidad de Michigan estuvo dedicada a la figura del prominente sociólogo estadounidense C. Wight Mills, quien estuvo en Cuba durante dos semanas del verano de 1960, habló durante varias horas con el líder de la revolución Fidel Castro y sostuvo encuentros con otros dirigentes del proceso insurreccional victorioso de la isla, así como con intelectuales, campesinos, estudiantes y otras personas simples del pueblo para escribir su libro Listen Yankee!, en el que pretendía dar a conocer al gobierno y la ciudadanía de su país las verdaderas características de la revolución que comenzaba en Cuba, para tratar de evitar la cruel confrontación que en definitiva se ha prolongado por más de 60 años en perjuicio de ambos pueblos.
En 1962, Hayden fue autor principal del Manifiesto de Port Huron que se elaboró por los estudiantes para la Convención de la Sociedad Democrática en Port Huron, Michigan, y se convirtió en la base ideológica para manifestaciones contra la guerra en Vietnam y por los derechos civiles del pueblo estadounidense durante varios años. Hayden derivó posteriormente hacia su inclusión en el sistema político de su país pero allí se desempañó siempre como decidido luchador por las causas justas desde el seno de la superpotencia imperialista estadounidense.
Contrajo matrimonio con la popular actriz y activista social Jane Fonda. La pareja de celebridades viajó por todo el país y otros lugares del mundo denunciando la guerra contra el heroico pueblo de Vietnam.
Perdió campañas electorales para el Senado de Estados Unidos, la gobernación de California y la alcaldía de Los Angeles. Pero en 1982 fue elegido miembro de la Asamblea legislativa de California donde sirvió un total de 18 años. En esa época se desempeñó también como Senador de ese estado de Norteamérica.
Durante su mandato en la legislatura, Hayden fue siempre una verdadera espina en el costado de los poderosos, ejerciendo cierta influencia en sus colegas políticos del partido demócrata, a quienes con frecuencia tildaba de demasiado sensibles a los aportes de los donantes. Era el radical dentro del sistema.
Sabiéndose objetivo de sistemática vigilancia por parte del gobierno, Tom Hayden se enorgullecía no obstante de su participación en la historia de la disidencia estadounidense. Una foto de la década de 1970 lo muestra, con evidente satisfacción, junto a su expediente de 22.000 páginas en los archivos del FBI que apilado, medía, cerca de 1.5 metros de altura.
Tras los disturbios mortales de 1967 en Newark, Nueva Jersey, donde Hayden había pasado varios años organizando a los residentes negros pobres, los agentes locales del FBI instaron a los supervisores en Washington a que intensificaran la supervisión sobre él “considerando el hecho de que es un orador eficaz que influye en grupos de intelectuales y su apoyo a las organizaciones del pueblo negro en Newark, es aconsejable que se le someta a una estrecha vigilancia”. Por su carisma, dinamismo y gran influencia intelectual en las masas, Hayden disfrutó siempre de la atención de los medios y, como político rebelde, será recordado con gran admiración y respeto por quienes le trataron, lo mismo militantes radicales que gobernadores y dirigentes de todos los niveles.
Noviembre 10 de 2016.

Manuel E. Yepe. DETRÁS DE LA FACHADA DE LA NORMALIZACIÓN

DETRÁS DE LA FACHADA DE LA NORMALIZACIÓN
Por Manuel E. Yepe
Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/
La directiva presidencial emitida el catorce de octubre por el presidente Barack Obama, a solo 3 meses de concluir su mandato, puede considerarse importante por algunos motivos aunque, desde la óptica del cubano “de a pié”, sobresale el implícito compromiso -que en teoría debía ser asumido por futuras administraciones de Estados Unidos-, de que Washington en lo sucesivo no procurará un cambio de régimen en Cuba.
El Presidente Obama presentó la directiva presidencial como un enfoque integral que “abarca a todo el Gobierno en la promoción del compromiso con el pueblo y el Gobierno cubanos, y logra que nuestra apertura a Cuba sea irreversible”.
Un alto funcionario de la Casa Blanca dijo a los medios bajo anonimato que la importancia de una directiva presidencial como la recién emitida por Obama es que sustituye a cualquier otra previa sobre Cuba y, en teoría, se constituye en el “manual” de actuación para el actual Gobierno y los que sigan.
En su presentación, el Presidente Obama declaró que pretende promover la transparencia formulando claramente las políticas e intenciones respecto a Cuba de Estados Unidos, lo que per se no tranquiliza a nadie si tal declaración no es precedida o acompañada por cambios sustanciales de esas políticas e intenciones que, dicho sea de paso, son perfectamente conocidas en todo el mundo.
Pero la credibilidad de los proclamados esfuerzos de Obama por relacionarse con el pueblo cubano “de manera honesta” tiene poco crédito a la luz de la parcialidad con que proyecta Washington la participación de los cubanos en la relación bilateral. Estados Unidos pretende estimular a los trabajadores por cuenta propia, a los que considera capitalistas en potencia, relegando el papel y los intereses de las mayorías vinculadas al sector público laboralmente.
El sector público es el más preterido en el capitalismo, pero en Cuba, donde se construye un sistema socialista en cuya base no descansa el individualismo sino la colectividad, es determinante. Washington también anunció nuevas medidas que flexibilizan el persistente bloqueo a Cuba, dirigidas a aliviar restricciones al comercio y los viajes, impulsar la investigación médica conjunta y ayudar a mejorar la agricultura y la infraestructura de la Isla. Estas nuevas flexibilizaciones, teóricamente motivadas por la necesidad de evadir la rigidez de un fallido bloqueo que, sin haber logrado su propósito de derrocar al gobierno socialista cubano, se ha revertido contra la política exterior de la superpotencia que se ve sistemáticamente condenada por la comunidad internacional de naciones. Las disposiciones para aliviar el bloqueo se caracterizan por su limitado alcance, al punto que llegan a aparentar en sí mismas actos de ablandamiento con fines de guerra psicológica.
Es singular el hecho, por ejemplo, de que se eliminaran las
restricciones especiales para la importación de tabaco y ron por parte de viajeros estadounidenses cuando aún se mantiene la prohibición de viajar a Cuba como turistas a ciudadanos de Estados Unidos y las empresas cubanas productoras de esos bienes no pueden exportar a Estados Unidos su tabaco y su ron.
En un amplio diálogo con cientos de jóvenes en la Universidad de La Habana, Josefina Vidal, Directora General de Estados Unidos en la Can¬¬cillería cubana, valoró que -más allá de erigirse en una guía- el documento está elaborado desde la óptica y la visión del gobierno de los EEUU y por tanto no puede despojarse de la visión injerencista que históricamente ha marcado la proyección de los Estados Unidos hacia Cuba.
Sin embargo, evaluó como positivo el hecho de que por primera vez, aparezca de manera oficial el reconocimiento a la independencia, la soberanía y la autodeterminación de Cuba, así como la legitimidad del gobierno cu¬bano y de los beneficios que re¬portaría a ambas naciones y pueblos el logro de una relación de convivencia civilizada dentro de las grandes diferencias que existen.
Dijo que el documento no oculta que el objetivo de la política de EEUU es lograr el avance de sus intereses en Cuba promoviendo cambios en su ordenamiento político, económico y social. A su vez, refleja un interés muy marcado en el desarrollo del sector privado y cuestiona profundamente el sistema político cubano.
Otro elemento que revela el sesgo injerencista de esta política, explicó Vidal Ferreiro, consiste en la expresión clara de que EEUU no tiene la intención de modificar el tratado que dio lugar a la ocupación de territorio cubano por la base naval en Guantánamo y que hay un cam¬bio en la política pero no en el objetivo estratégico. Incluso admite que continuarán recurriendo a los viejos métodos e instrumentos, como los programas sub¬versivos y las transmisiones ilegales de radio y televisión.
Dejó claro que las nuevas medidas adoptadas benefician más a EEUU que a Cuba y a su pue¬blo, y que dentro de tres meses el presidente Obama se irá, pero el bloqueo se queda.
Octubre 20 de 2016.

Manuel E. Yepe. EL DESTRUCTOR DEL MUNDO

EL DESTRUCTOR DEL MUNDO
Por Manuel E. Yepe

“Contamos con cerca de 50% de la riqueza del mundo, pero sólo somos el 6.3% de su población. Esta disparidad es particularmente grande entre nosotros y los pueblos de Asia. En esta situación, no podemos dejar de ser objeto de envidia y resentimiento. Nuestra verdadera tarea en el próximo período es elaborar un patrón de relaciones, que nos permita mantener esta posición de disparidad sin perjuicio positivo para nuestra seguridad nacional. Para ello vamos a tener que prescindir de todo sentimentalismo y dejar de soñar despiertos; nuestra atención debe ser concentrada por doquier en nuestros objetivos nacionales inmediatos. No necesitamos engañarnos a nosotros mismos pensando que podemos permitirnos el lujo de ser altruistas y benefactores de todo el mundo.
Así se pronunció en 1948, George Kennan, entonces jefe del
departamento de planificación de política del Departamento de Estado estadounidense, cuando Washington comenzaba a articular sus políticas de post guerra al término de la segunda contienda mundial. Su pronunciamiento trascendió como definición de un elemento esencial de la política asistencial de Estados Unidos a otros países.
“Tenemos que ser muy cuidadosos cuando hablamos de ejercer nuestro liderazgo en Asia. Nos engañamos a nosotros mismos, y a otros, cuando pretendemos tener las soluciones a los problemas que agitan a estos pueblos asiáticos”, precisó entonces Kennan.
“Debemos prescindir de la aspiración a ser queridos y de dar consejos morales e ideológicos. Hay que desechar objetivos irreales tales como derechos humanos, elevación de los niveles de vida y democratización. No está lejano el día en que tengamos que tratar claramente con ellos cuestiones estratégicas de poder. Cuanto menos estorben entonces los slogans idealistas, será mejor”, decía Kennan estableciendo las pautas de las relaciones imperialistas.
Habría sido impensable que Estados Unidos continuara monopolizando la riqueza del mundo luego de que Europa, Japón, China y la Unión Soviética se levantaron inevitablemente sobre sus pies después de la Segunda GM, es incuestionable que la actual superpotencia mundial única ha logrado controlar una cantidad injustificable y
desproporcionada de los recursos del planeta.
Estados Unidos ha sido capaz de lograr esta impresionante, aunque moralmente reprobable, hazaña, socavando la capacidad de existencia de Estados independientes y protegiendo sus propios recursos de saqueos extranjeros con igual intensidad. Para estos fines Estados Unidos se ha asociado sistemáticamente con las fuerzas más siniestras del mundo en la destrucción de los Estados independientes del mundo.
En la actualidad, Estados Unidos tiene cerca del 5% de la población mundial y consume aproximadamente el 25% de sus recursos, utiliza un tercio del papel que se produce en el mundo, una cuarta parte del petróleo del mundo, 23 por ciento del carbón, 27 por ciento del aluminio y 19 por ciento del cobre…. El consumo per cápita de energía, metales, minerales, productos forestales, pescado, granos, carne y agua incluso empequeñece los de las personas que viven en el mundo desarrollado.
El profesor de la Escuela de Derecho de la Universidad de Pittsburg, Daniel Kovalik, publicó el 7 de octubre de 2016 en la revista CounterPunch un ensayo titulado “Estados Unidos como destructor de naciones” en el que abunda datos acerca del triste historial que ya exhibe la política exterior de Washington.
Kovalik apunta la cruda verdad de que Estados Unidos nunca ha tenido realmente intenciones de ayudar a construir Estados fuertes en el Medio Oriente o en otros lugares. Más bien, como se ha visto una y otra vez – por ejemplo, en Yugoslavia, Sudán, Libia, Yemen, Siria, Somalia, Ucrania – el objetivo público o secreto de la política exterior de Estados Unidos ha sido y es la destrucción y la
balcanización de Estados independientes con creciente agresividad. Como escribieran Jean-Paul Sartre, siendo presidente del Tribunal Internacional de crímenes de guerra, y Bertrand Russell que lo presidió después de la guerra, Estados Unidos planteó a los
vietnamitas una elección difícil: aceptar una capitulación que dejaría al país cortado por la mitad, con una porción encabezada por títeres de Estados Unidos, o someterse a la aniquilación casi total. Los vietnamitas no capitularon y por ello sufrieron la destrucción casi total de su país a manos de los Estados Unidos, mientras Camboya y Laos eran bombardeados hasta retrotraerlos a la edad de piedra. Kovalik, concluye su ensayo citando a José Martí cuando indicó que “hay dos clases de personas en el mundo: los que aman y crean y los que odian y destruyen.” No cabe duda de que la élite que gobierna en Estados Unidos ha demostrado ser de estas últimas. La propia naturaleza de la política exterior de Estados Unidos es la
destrucción.
Octubre 17 de 2016.

LA IZQUIERDA LIBERAL DE EEUU CON HILLARY

LA IZQUIERDA LIBERAL DE EEUU CON HILLARY
Por Manuel E. Yepe
Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/

The Nation, la acreditada revista liberal de izquierda de EEUU, que ofreciera un sólido apoyo a la candidatura de Bernie Sanders en las primarias del partido demócrata, anunció que endosará la aspiración presidencial de Hillary Clinton, “porque ve en ella un número de cosas positivas que podrían hacer de ella una buena Presidente, aunque reconoce que la izquierda tendría que luchar con ella en diversas áreas si llega al cargo”.
El Consejo editorial de The Nation señala como positiva la oportunidad histórica de elegir Presidente a una mujer por primera vez en la historia de Estados Unidos. Argumenta que “a lo largo
de su carrera pública, Clinton ha demostrado inteligencia, tenacidad, ética y seriedad de propósito. Como estudiante de derecho, le fue dado exponer la discriminación racial existente en las escuelas privadas de Alabama. Aunque se pueda discrepar de algunas de sus soluciones, Clinton ha sido una enérgica defensora de la reforma sanitaria desde la época en que quien gobernaba era su marido”.
Según The Nation, Hillary Clinton ha defendido a escala mundial por más de 20 años los derechos de las mujeres, las niñas y los
discapacitados. Ha dicho que es partidaria de accionar en los temas del cambio climático, la reforma de justicia penal, la igualdad de los LGBT, el respeto hacia los inmigrantes, la libración de deudas a los estudiantes de la educación superior y la expansión de la seguridad social. Se ha pronunciado por una opción pública que no vea la atención de salud como negocio y por un impulso grande al salario mínimo. Gracias a la ola populista -y su disposición a escucharla-, Clinton propugna la plataforma más progresista del partido demócrata en la historia moderna. Habrá que ver si será ésta la que ponga en ejecución si resulta electa Presidente.
Según The Nation, Hillary no sólo debe derrotar a Trump, tiene que demolerlo. Si no logra una victoria en grande y los demócratas no hacen avances significativos en el Congreso, la obstrucción se mantendrá en el orden del día, y todo progreso será bloqueado cuando el país más desesperadamente necesita alistarse para una renovación radical.
The Nation considera que los nuevos movimientos sociales, ya sean nacidos de Occupy Wall Street, la justicia climática, las lucha por el incremento del salario básico, o en respuesta a la violencia policial en las comunidades de color, deben ser animados y tenidos en cuenta, no apaciguados ni desatendidos. “Hillary no es una aliada perfecta para esto, nos preocupa su inclinación a la triangulación y el compromiso, pero a lo largo de la campaña, ella ha mostrado ser una hábil política, dispuesta a tomar la medida de los movimientos y el pulso de su partido y responder con propiedad.
Con palabras de Sanders, The Nation afirma que, “no vamos a decirles que Hillary Clinton va a ser buena en todos estos temas… Estamos diciéndoles que en muchos temas sus puntos de vista son progresistas y en algunas áreas incluso impresionantes. Donde no son progresistas, tendremos que empujarla.”
La política exterior de Clinton también plantea serias dudas por sus viejos nexos con Wall Street y las corporaciones. Ha mostrado ciertos reflejos propios de halcones adoptando posiciones a la derecha del Presidente Obama. Ella ha apostado por los cambios de régimen en Honduras, Libia y Siria, ha defendido el criterio de que Estados Unidos es la “nación indispensable” con derecho a ser policía del mundo. Sus estrechos puntos de vista sobre Israel y Palestina no ofrecen tranquilidad alguna a quienes anhelan una paz justa en Medio Oriente. En lugar de buscar a Rusia como socio esencial para resolver la crisis en Siria y el conflicto en Ucrania, así como en la lucha contra la proliferación nuclear y el cambio climático, Clinton parece decidida a proceder a una nueva guerra fría. Aunque le apoyemos, entendemos que, como Presidente, debe romper sus hábitos propios de halcones y avanzar hacia un realismo nuevo y progresista.
“Para los progresistas, una victoria de Clinton debe ser motivo para la organización, no de celebración. A menos que nos tocara
desempeñarnos en un lugar justo en la parte superior de su gobierno, tendremos que observar, protestar y exigir de ella que no abandone sus recién descubiertas posiciones progresistas”.
The Nation reconoce que a algunos de sus lectores les será difícil votar por Hillary y les pide que reflexionen, que no renuncien a los avances que su gobierno podría aportar, porque una victoria del Trump representaría mucho más que un revés temporal.

Octubre 10 de 2016.

PELIGROSA APUESTA AL CANNABIS EN EL CARIBE

PELIGROSA APUESTA AL CANNABIS EN EL CARIBE
Por Manuel E. Yepe

La mariguana goza, visiblemente, de un buen momento en el Caribe. Excepto en Cuba, el cannabis o mariguana se extiende cada vez más por el Caribe insular. Esa droga ya no es la ganja que llegó al Caribe desde la India y que consumían en Jamaica los trabajadores pobres para liberarse por sí mismos, durante algunos momentos, de sus extenuantes labores.
Así lo analiza un artículo publicado por la revista italiana TTC (Travel Trade Caribbean), especializada en la industria turística en la región caribeña, hoy amenazada por la peligrosa presencia de este flagelo universal.
El cultivo, comercio y tenencia privada de hasta 200 gramos del cannabis o marihuana se despenalizó en 2015 en Jamaica para fines medicinales, religiosos y científicos, en ocasión del 70º cumpleaños del extraordinario músico de ese país, Bob Marley, quien fuera adicto a fumar, como tabaco, las hojas de ese cáñamo.
Según TTC, en 2016 el éxito de “la yerba” como narcótico ha ido tan lejos que un turoperador de Miami, Florida, llamado Bhang Travel Inc se promociona como la primera agencia de viajes dedicada a eventos sobre la mariguana y anunció el lanzamiento de un crucero turístico “cannábico” que zarpará en enero de 2017 de la ciudad de Miami con destino al puerto de Ocho Ríos en Jamaica.
En la actualidad, en muchas partes del mundo, aumenta el número y la influencia de los defensores de la mariguana, que abogan por su despenalización general o al menos para su libre uso en la medicina. También crecen cada vez más los detractores de la mariguana, que aún se clasifica en el mundo como droga de clase A, o sea de alto riesgo, junto con la heroína, la cocaína, las anfetaminas y el éxtasis (MDMA). Cautelosamente, la Agencia de Salud Pública del Caribe (CARPHA), ha recomendado a los países miembros seguir investigando sobre las consecuencias del consumo de la droga antes de disponer medidas que la liberen. El jefe de la organización, el doctor James Hospedales, propuso proceder “con suma cautela” y fundamentó su advertencia en la importancia de cuanto se haga en relación con la protección de las nuevas generaciones.
Dos naciones de la región del Caribe, el protectorado estadounidense de Puerto Rico y Jamaica, ya tienen programas medicinales con la mariguana como base y otros dan los primeros pasos para levantar su ilegalidad.
De acuerdo con un análisis en Internet sobre Jamaica y la mariguana, el país está tratando de sacarle provecho vinculándola al sector de la salud y al turismo, lo cual podría atraer miles de millones de dólares para los países del Caribe. Pero en ese propósito no solo está contemplando la utilización del cannabis con fines terapéuticos de la medicina tradicional sino también con el cannabis como infusión, o sea, en productos narcóticos elaborados a partir de la hierba que jugarían un papel importante en el sector turístico.
El Ministro jamaicano de Turismo Edmund Bartlett declaró que la rústica costa suroeste de Jamaica es “ideal para el concepto de turismo de “cannabis como infusión”, o sea para el consumo de “productos elaborados a partir de la hierba que jugarían un papel importante en el sector turístico”.
En 2015 los países que de alguna manera habían relajado en el mundo sus políticas con respecto a la mariguana eran Bangladesh, Camboya, Canadá, Chile, Colombia, la República Checa, India, Jamaica, México, Portugal, España, Costa Rica, Uruguay, Alemania, Países Bajos, algunos estados de Estados Unidos de América, las reservas indígenas estadounidenses y algunos territorios de Australia igualmente destinados a originarios de esa isla continente.
Los países que mantienen leyes más estrictas al respecto son China, Egipto, Francia, Indonesia, Japón, Malasia, Nigeria, Noruega, Filipinas, Polonia, Arabia Saudita, Singapur, Corea del Sur, Tailandia, Turquía, Ucrania, Estados Árabes Unidos y Vietnam. El mercado global de turismo relacionado de alguna manera con la mariguana se sitúa en unos 494 mil millones de dólares en todo el mundo, según algunos datos que cita el artículo de TTC.
Aun cuando los flujos de cocaína que se dirigen hacia el norte se han reducido, los delitos violentos y el tráfico de drogas significan serias amenazas para la región de Centroamérica y el Caribe. Dada su localización geográfica entre los principales productores de coca en el sur y los principales consumidores de narcóticos en el norte, la región se ha convertido en un corredor de drogas.

Octubre 3 de 2016.

ESTADOS UNIDOS Y LOS GOLPES PARLAMENTARIOS

ESTADOS UNIDOS Y LOS GOLPES PARLAMENTARIOS
Por Manuel E. Yepe

Desde Alianzas para el Progreso hasta Operaciones Cóndor, el imperialismo no ha escatimado recursos para evitar que el ejemplo cubano de 1959 cunda en la región.
Es difícil señalar una nación grande o pequeña de América Latina y el Caribe, que no haya sufrido en el último medio siglo alguna invasión, ocupación, golpe de Estado o fraude político para corregirle el rumbo a cualquier movimiento popular interno contrario al hegemonismo estadounidense u orientado a exigir el ejercicio de su soberanía nacional.
Los triunfos en eventos electorales de líderes progresistas
partidarios de la unidad de la región y de su autodeterminación como naciones libres que ha tenido lugar en el pasado reciente parecían haber creado las condiciones para extender esa tendencia y estimular la posibilidad de éxito de candidatos presidenciales con similares ideales libertarios y avanzados proyectos políticos en otras naciones. Esa nueva realidad en América Latina y el Caribe de la llegada simultánea al poder de varios gobernantes populares que no eran impuestos, apoyados o necesitaban el visto bueno del gobierno de Estados Unidos, no tenía antecedentes en la región.
Sin embargo, en los golpes con camuflaje parlamentario llevados a cabo en Paraguay y Brasil, el protagonismo imperialista no ha sido tan evidente. Solo se pudieron identificar como operaciones de Washington cuando recién se conoció el papel que jugó en estas fechorías la diplomática Lilian Ayalde quien prestaba servicios en las embajadas estadounidenses en Paraguay y Brasil, conectada siempre con la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID),
organización pantalla de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) cuando se llevaron a cabo las defenestraciones de Fernando Lugo y Dilma Rousseff, respectivamente.
Una informe del periodista argentino Héctor Bernardo publicado por el diario argentino CONTEXTO el 9 de septiembre en curso dice que Ayalde no sólo fue una importante funcionaria de la USAID, entidad
estrechamente vinculada la Agencia Central de Inteligencia (CIA), sino que, además, fue la embajadora norteamericana en Paraguay durante el golpe parlamentario contra el presidente Fernando Lugo, y luego se trasladó a Brasil, para ser la embajadora de Estados Unidos durante el golpe (también parlamentario) contra Dilma Rousseff.
“Los dos golpes de Estado tuvieron el mismo modus operandi: la traición del vicepresidente que, con mayoría parlamentaria de su lado, impulsa un proceso destituyente contra el mandatario electo
democráticamente y logra quedarse con el poder.
“En los dos golpes tuvo un rol vital la Embajada de Estados Unidos, haciendo lobby para aglutinar a toda la oposición en contra de los presidentes que –en los dos casos- no habían cometido ningún delito. “Los dos fueron articulados, desde el sillón de la Embajada, por la misma persona: Ayalde. El vínculo de los golpistas con la Embajada se hizo evidente en cables confidenciales revelados por WikiLeaks. “En el caso paraguayo, los cables firmados por Ayalde dan cuenta de que el Gobierno norteamericano conocía a la perfección las reuniones entre parlamentarios y militares que planeaban destituir al presidente Lugo.
“En aquella ocasión, Ayalde se retiró de la Embajada poco antes de que el golpe se consumase y, luego de pasar un tiempo en funciones en la USAID, se transformó en la representante de Estados Unidos en Brasil”. En el caso de Brasil, los cables revelaron la relación que los diplomáticos norteamericanos tenían con el golpista Temer. El hombre que la presidenta Dilma Rousseff definió como “el jefe de los conspiradores” se reunía periódicamente con los representantes de la Embajada de Estados Unidos y les brindaba información que él mismo calificaba como “sensible” y “sólo para uso oficial”.
El cable difundido por Wikileaks, que habría sido emitido en 2005, fue enviado desde Sao Paolo al Comando Sur (con sede en Miami) y señala: “El diputado Federal Michel Temer, presidente nacional del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), cree que la desilusión pública con el presidente Lula y el Partido de los Trabajadores (PT) proporciona una oportunidad para que el PMDB presente su propio candidato a las elecciones presidenciales de 2006”.
La comunicación revelada también aseguraba que, preguntado sobre el programa de su partido, Temer indicó que “el PMDB apoya políticas que favorecen el crecimiento económico, no tiene ninguna objeción al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y preferiría ver al Mercosur fortalecerse con el fin de negociar con el ALCA como bloque, pero la tendencia parece ser la contraria”.
Septiembre 15 de 2016.

UNA GRAVE AFRENTA AL GIGANTE SURAMERICANO

UNA GRAVE AFRENTA AL GIGANTE SURAMERICANO
Por Manuel E. Yepe

El 31 de Agosto de 2016 será siempre recordado como el día de la afrenta contra la Constitución de la República de Brasil por la manera fraudulenta con que se burló en esa fecha la soberana voluntad de 54 millones de brasileños que refrendaron con su voto, apenas 2 años antes, la reelección como su legítima Presidenta de Dilma Rousseff. El juicio político en el Senado a que fue sometida Rousseff tuvo muchas características que añaden singularidad al proceso. Por ejemplo, el hecho de que la Jefa del Estado separada de su alta investidura no fue acusada de corrupción, malversación de fondos, ni otra forma de infracción criminal. La mandataria sólo fue acusada de haber firmado tres decretos presupuestarios con los que encubrió cuentas por pagar del Gobierno a fin de pedir a los bancos nuevos créditos sin haber restituido aún anteriores préstamos.
Calificar esta infracción como un “crimen de responsabilidad”, única acusación por la que un presidente puede ser sometido a un juicio de este tipo (impeachment) en Brasil, ha sido el tema principal de la discusión parlamentaria, escenario donde el Partido de los
Trabajadores que respalda a Rousseff no tiene mayoría, pese a ser la formación política con más partidarios a escala nacional.
Sin dudas es contrastante que, sin estar Dilma formalmente acusada de corrupción, al menos 49 senadores de los 81 que han juzgado a la presidenta (un 60% del total de los senadores que la condenaron) sí tienen procesos pendientes con la justicia por delitos que van desde lavado de dinero, crímenes contra el orden financiero, corrupción y crímenes electorales. Se ha resaltado, además, que las acusaciones de corrupción afectan tanto a parlamentarios a favor del “impeachment” contra Dilma Rousseff como a quienes se han pronunciado en contra. Según trascendió, cuando la senadora del PT Gleissi Hoffman dijo el jueves que el Senado brasileño “no tiene ninguna autoridad moral” para juzgar a Rousseff la frase cayó como una bomba, especialmente en un Senado al que se le acusa de “golpista” por aceptar un delito de maquillaje de cuentas como crimen de responsabilidad, algo nunca visto hasta ahora.
La actual expresidenta Dilma Rousseff advirtió poco antes de conocerse el veredicto del tribunal a que la sometió el Senado Federal que la juzgaba en el proceso de impeachment, que Brasil, ha dado un paso que constituye una grave ruptura del orden constitucional y democrático porque, en un régimen presidencialista como el que tiene Brasil, la casación del mandato que le fue conferido en las urnas por más de 54 millones de electores no es una facultad de una mayoría
parlamentaria; sólo el pueblo en las elecciones puede hacerlo. La defenestrada Jefa de Estado reafirmó ante el pleno senatorial al que se presentó para asumir su autodefensa en el juicio político que se le siguió que no cometió delito de responsabilidad alguno, por lo que -dijo- es acusada injusta y arbitrariamente, y aseguró que no luchaba por su mandato o por apego al poder, sino por la democracia, la verdad, la justicia y por el bienestar del pueblo. Insistió en que tiene la conciencia tranquila por el modo en que ejerció la
Presidencia de la República.
Resaltó que lo que estaba en juego era el respeto a las urnas, la voluntad soberana del pueblo y la Constitución; las conquistas sociales alcanzadas en los últimos 13 años; la inserción soberana del país en el escenario internacional; la autoestima brasileña, y la defensa de los recursos naturales del país y su futuro.
Enfatizó que la élite conservadora brasileña quería el poder a cualquier precio y luchó con todos los medios para desestabilizar y desgastar a su gobierno. Los resultados de las elecciones de 2014 en la que ella fue reelecta constituyeron un duro golpe para ellos, que hicieron todo lo posible, primero, por impedir que ella tomara posesión del cargo y luego para imposibilitarle gobernar.
Refiriéndose al proceso de impeachment, señaló que éste fue abierto por chantaje explícito del expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha y ha estado marcado, de principio a fin, por un clamoroso desvío de poder.
Los pueblos de America Latina toda tienen muchos motivos para responder con intensa solidaridad a este golpe contra el pueblo brasileño. Si no fuera así, de poco valdría el resultado de la gestión de los gobiernos de Lula Da Silva y Dilma Rousseff, sus programas de salud, habitacional y otros que golpeaban el corazón de la desigualdad en América latina sacando de la extrema pobreza a millones de brasileños.
Ellos representaron iniciativas concretas y serias contra la hegemonía de Estados Unidos en el continente al asociarse con la India, Rusia, China y Sudáfrica en el grupo BRICS de países avanzados en la vía del desarrollo en demostración de un pleno ejercicio de su independencia política.
Septiembre 2 de 2016.