TRUMP SE CONSIDERA UN GENIO MUY ESTABLE

TRUMP SE CONSIDERA UN GENIO MUY ESTABLE
Por Manuel E. Yepe
Las discusiones en torno de la capacidad mental del Presidente de Estados Unidos, han excedido las redes sociales y colman ya los horarios estelares de los canales de televisión estadounidenses. La mejor muestra de la incapacidad para el desempeño de su cargo del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está en la forma en que él mismo se valora y define.
“Durante toda mi vida, mis dos principales virtudes han sido la estabilidad mental y ser verdaderamente inteligente (…). Pasé de empresario muy exitoso a estrella de televisión, y de ahí al cargo de presidente de Estados Unidos en mi primer intento. Creo que eso me acredita no solo como inteligente, sino como un genio, y un genio muy estable”, declaró categóricamente el jefe de Estado.
“¿Qué diríamos nosotros de un líder de Alemania, China o de Brasil que hubiera publicado unos tuits como los que ha lanzado nuestro Presidente Donald Trump? ¿Cómo lo calificaríamos? Sin duda diríamos de esa persona que no está bien de la cabeza y nos cuestionaríamos si está apta para desempeñar su cargo”, manifestó Brian Stelter, presentador de programas en la CNN.
En otro programa del mismo canal, el popular animador Jake Tapper invitó a discutir la salud mental de Trump adelantando que a él le parecía “anormal, absolutamente inaceptable y evidentemente no muestra el comportamiento de alguien mentalmente equilibrado”, señaló Tapper. Con estos términos valoró el periodista estadounidense las
publicaciones del mandatario en las que afirmaba que su “botón nuclear es mucho más grande y más potente” que el del líder norcoreano, Kim Jong-un.
La estabilidad emocional del Presidente de Estados Unidos también se pone en dudas, por diversas razones, en el recién presentado libro “Fire and Fury: Inside the Trump White House” (Fuego y furia: Dentro de la Casa Blanca de Trump) del periodista estadounidense Michael Wolff.
La polémica publicación contiene múltiples revelaciones acerca de ocurrencias en el primer año de Trump en la Casa Blanca, a partir de entrevistas confidenciales con varios empleados de la Presidencia realizadas por el autor y citas de reportajes publicados por los periódicos The Washington Post y The New York Times y otros
principales medios de comunicación de Estados Unidos.

Muchos de los entrevistados igualmente dudan de que Trump esté mentalmente saludable. Wolff pone de ejemplo el hecho de que con frecuencia el Presidente repite las mismas frases sin advertir auditorio que lo está haciendo. “Todos están muy conscientes del creciente número de sus repeticiones verbales. Anteriormente, solía repetir una historia, palabra por palabra, en un plazo de treinta minutos, usando idénticas expresiones. Ahora, se ha reducido a diez minutos la frecuencia de las repeticiones”.
El libro afirma que Trump podría sufrir de una capacidad mental reducida, con una tendencia a repetir las cosas y, en ocasiones, con problemas para reconocer incluso a amigos cercanos.
Acerca de una posible destitución de Trump por incapacidad mental, Wolff se remite a la 25ª enmienda a la Constitución de Estados Unidos que establece que el mandatario del país puede ser destituido en caso de sufrir una incapacidad mental o física que le impida ejercer sus funciones. Esta enmienda, recuerda el escritor, se intentó utilizar durante el mandato del ex presidente republicano Ronald Reagan (1981–1989), pero nunca se concretó la acción legal. Los juristas más destacados consideran “un sueño poco realista” la aplicación de este mecanismo en el caso de Trump.
Previo al lanzamiento de este libro y antes de las declaraciones de Trump sobre su “gran botón nuclear”, durante los días 5 y 6 de diciembre, más de una docena de parlamentarios, la mayoría de ellos demócratas, organizaron una consulta con la profesora en psiquiatría en la Universidad de Yale, Bandy X. Lee, con el objetivo de discutir la salud mental de Trump.
Trump calificó la obra de Wolff como un libro lleno de
mentiras.”¡Prohibí al autor del engañoso libro el acceso a la Casa Blanca (de hecho, lo rechacé repetidamente)! Él nunca ha hablado conmigo para este libro, lleno de mentiras, distorsiones y fuentes inexistentes”, aseguró el Presidente en su cuenta Twitter.
Wolff indica que algunas veces permitió que los desacuerdos
permanecieran en el texto para que el lector pudiera juzgar por sí mismo, mientras que en otros segmentos “se decidió por una versión de los hechos que él creía era la verdadera”. Asegura que tiene grabaciones y apuntes que respaldan sus afirmaciones.
“Fuego y Furia” dibuja el retrato de un presidente carente de toda preparación para ocupar ese cargo, un hombre al que sus más altos funcionarios tratan como a un niño, incapaz de concentrarse en nada que no le reporte una “gratificación inmediata”.
Enero 11 de 2018.

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SE EQUIVOCÓ TRUMP NUEVAMENTE CON IRÁN

SE EQUIVOCÓ TRUMP NUEVAMENTE CON IRÁN
Por Manuel E. Yepe

La intención estadounidense de convertir las protestas que tuvieron lugar en Irán entre el 28 de diciembre de 2017 y el 3 de enero de 2018 en una “primavera iraní” fracasó rotundamente. Las muestras de apoyo de Washington denigraron un movimiento que quizás surgió por generación espontanea pero que no se sostuvo porque perdió todo su apoyo a causa del indeseado respaldo de Washington que lo hicieron injurioso a la identidad de la nación.
Aunque Trump tardó varios días en comprender lo que estaba ocurriendo en su país en agosto de 2017 con los disturbios sociales en
Charlottesville, Virginia, el Presidente de Estados Unidos vio en las protestas en Irán un apetitoso dulce servido en su mesa que se apresuró en tratar de engullir. Enseguida publicó media docena de tuits en apoyo a las protestas aunque trascendió que su verdadera intención era avivar el fuego y no sofocarlo.
No existen evidencias de que los manifestantes siguieran un guión orientado por Trump o que éstos le prestaran alguna atención a lo que Trump escribía. Ni siquiera puede asegurarse que quienes se
manifestaban recibían instrucciones desde el exterior.
Para la mayoría de los iraníes, Trump constituye apenas una fuente de animadversión contra su pueblo porque así lo había demostrado desde que asumió la presidencia de Estados Unidos. Mientras se abrazaba jubilosamente con los líderes de Arabia Saudita, su rival regional, incluyó a los nacionales de Irán entre los excluibles por las disposiciones migratorias anti musulmanas, pese a que nunca ha habido un iraní involucrado en actos terroristas contra Estados Unidos. A fines de 2017 en varias ciudades del país persa comenzaron a ocurrir manifestaciones y protestas aparentemente motivadas por un gran descontento popular reclamando más amplias libertades políticas y sociales, con insistentes denuncias de corrupción en la administrativa pública y rechazo de incrementos de los precios de la gasolina, los huevos y otros bienes de consumo y servicios. A ello se sumó el descontento por la aprobación de un presupuesto que preveía la reducción de varios beneficios sociales y un aumento de los gastos militares de inversión.
En acto de insólita intromisión en los asuntos internos de otra nación, Washington anunció su apoyo a las protestas. La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, las calificó como “verdadero levantamiento popular liderado por valientes ciudadanos iraníes”, mientras Trump hizo públicos sus ya citados tuits y elogió a los manifestantes “hambrientos de comida y de libertad” de Irán, a quienes Washington debía asistir y hasta les prometió apoyo.
Desde su asunción del cargo presidencial Trump se ha opuesto sistemáticamente al Acuerdo Nuclear que el grupo G5+1 (EEUU, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania) negoció con Irán durante 18 meses hasta pactarlo el pasado 14 de julio. El histórico acuerdo con Irán, exige a la República Islámica la limitación de ciertos aspectos de su programa nuclear sobre bases aceptadas por Teherán.
“Estados Unidos no repetirá el vergonzoso error de nuestro pasado cuando otros se mantuvieron al margen e ignoraron la heroica resistencia del pueblo iraní que luchaba contra su brutal régimen”, afirmó el vicepresidente Mike Pence acusando así a la Administración de Barack Obama de mantenerse al margen de las protestas que tuvieron lugar en Irán en el año 2009.
Una vez conocido este Acuerdo, el presidente Barack Obama, firmó la orden ejecutiva que levantaba las sanciones económicas a Irán. La responsable de la política exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini, confirmó similar decisión por la parte europea tras una larga jornada de negociaciones diplomáticas. “Todas las partes creen que este acuerdo histórico es tan fuerte como justo”, dijo la responsable de política exterior de la UE, que coordinó en estas negociaciones del grupo de seis grandes potencias.
El pueblo iraní tenía cifradas grandes esperanzas en que el acuerdo nuclear no solo serviría para prevenir una guerra contra Estados Unidos, sino también para sacar a su país del aislamiento político y financiero que le impone Washington. El acuerdo abre la puerta a la liberación de activos financieros iraníes congelados en diversas instituciones bancarias del mundo por un valor de entre 45 mil y 90 mil millones de euros. Irán planea incrementar en no menos de medio millón de barriles sus exportaciones petroleras cuando las sanciones se levanten.
No obstante el fracaso de sus planes para producir en Teherán una “primavera iraní” autodestructiva, Washington sigue adelante con su propósito básico y trabaja ahora en la convocatoria a una reunión informativa del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Aprovechando la divulgación que han tenido las protestas iraníes en los medios estadounidenses y su amplia repercusión en la prensa global, la representación de Estados Unidos llama a tratar allí sobre “una problemática peligrosa que daña los derechos humanos del pueblo iraní”, con el fin de crear una falsa imagen del país persa y su desestabilización.
Enero 8 de 2018.

LA FORTALEZA DE UN CARIBE UNIDO

LA FORTALEZA DE UN CARIBE UNIDO
Por Manuel E. Yepe

La fragilidad de los Estados naciones del Mar Caribe está en que su relativo aislamiento geográfico les hace más vulnerables a los embates de la naturaleza que en los países anclados en tierra firme que los pueden enfrentar con desplazamientos internos.
También son políticamente débiles ante las ambiciones de la
superpotencia estadounidense cuya voracidad hegemónica en el continente les aconseja mantener las ligaduras históricas con sus antiguas metrópolis europeas para, de alguna manera, disuadir a Washington de la misma forma que lo hace Canadá, pese a ser esta última una inmensa nación.
La unidad y la integración que se forja en la región caribeña se basan en los principios y propósitos consagrados por el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas, apoyados por el compromiso común de respeto irrestricto a la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de cada Estado nación. Los líderes de los 15 países que forman parte de la Comunidad del Caribe (CARICOM) encabezados por el presidente de esa organización y primer ministro de Granada, doctor Keith Mitchell, y el Jefe de Estado cubano, General Raúl Castro, copresidieron a inicios de diciembre del recién concluido año 2017 la Sexta Cumbre CARICOM-Cuba, que tuvo lugar el 8 de diciembre en Saint Mary’s, Antigua y Barbuda, coincidiendo con el 45º aniversario de las relaciones diplomáticas entre los Estados independientes del CARICOM y la República de Cuba. Estaban también en la cita los primeros ministros de Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Guyana, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago, y el presidente de Haití.
En sus previas Cumbres de La Habana 2002, Bridgetown 2005, Santiago de Cuba 2008, Puerto España 2011 y La Habana de 2014, los participantes habían podido constatar el aporte significativo que para el
fortalecimiento de las relaciones entre sus naciones les ha
significado la integración colectiva con la mayor de las Antillas. Profundamente conmovidos por las pérdidas de vidas humanas y el gran daño económico provocado por el reciente azote de los huracanes Irma y María en la región, y preocupados en grado sumo por el efecto negativo en sus procesos de desarrollo de estos desastres naturales, los líderes caribeños debatieron sobre la necesidad de aunar esfuerzos para mejorar la productividad, la infraestructura, la conectividad aérea y marítima de sus países; así como fortalecer la capacidad de reducción del riesgo de desastres y de enfrentar los fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes y ruinosos para los pequeños Estados insulares en vías de desarrollo.
Orgullosos de su identidad caribeña compartida y del sólido y elevado nivel alcanzado en las relaciones políticas bilaterales que les han permitido hacer avanzar sus agendas de desarrollo nacional sobre la base de solidaridad y cooperación regional que les permite enfrentar sus vulnerabilidades comunes, especialmente en las esferas económica y medioambiental, los altos dirigentes caribeños debatieron acerca de la mejor manera de trabajar unidos por el desarrollo sostenible de sus países enrumbados a la construcción de sociedades más inclusivas y justas.
A partir de un tratado firmado en esta VI Cumbre de Antigua y Barbuda, los países miembros de CARICOM y Cuba aumentarán sus nexos en el turismo. El ministro de Turismo de Cuba, Manuel Marrero, firmó en esa ocasión un memorando de entendimiento con los países miembros de la CARICOM para fomentar el turismo multidestino partiendo del
convencimiento de que de tal forma se al Caribe hace mucho más atractivo como destino porque los turistas pueden en un solo viaje visitar varias naciones.
Los líderes políticos de la región se manifestaron persuadidos de que para lograr tal objetivo en función del crecimiento económico regional será necesario solucionar los problemas de conectividad entre las islas caribeñas que obstaculizan este empeño.
Está previsto incrementar el uso de cruceros en el Caribe, que es ya la región con la más intensa explotación de esos medios de transporte en todo el mundo. Se señalaron los inconvenientes de esa modalidad de turismo, como el hecho de que pese a que en muchas de las islas entran varios cruceros cada día, lo hacen por unas pocas horas y no dejan grandes beneficios. Al respecto, se intercambiaron ideas llamadas encontrar mecanismos que promuevan la extensión de los períodos de pernoctación en hoteles para ampliar su tiempo de apreciación de los atractivos de las islas.
La VI Cumbre de CARICOM sirvió también para desvirtuar la
malintencionada teoría de que el gran interés de los turistas de todo el mundo por Cuba significa una amenaza para las demás islas, siendo lo cierto que tal circunstancia constituye una ventaja porque amplía las oportunidades del turismo para todo el Caribe.
Enero 1º de 2018.

Manuel E. Yepe. LA FORTALEZA DE UN CARIBE UNIDO

LA FORTALEZA DE UN CARIBE UNIDO
Por Manuel E. Yepe

La fragilidad de los Estados naciones del Mar Caribe está en que su relativo aislamiento geográfico les hace más vulnerables a los embates de la naturaleza que en los países anclados en tierra firme que los pueden enfrentar con desplazamientos internos.
También son políticamente débiles ante las ambiciones de la
superpotencia estadounidense cuya voracidad hegemónica en el continente les aconseja mantener las ligaduras históricas con sus antiguas metrópolis europeas para, de alguna manera, disuadir a Washington de la misma forma que lo hace Canadá, pese a ser esta última una inmensa nación.
La unidad y la integración que se forja en la región caribeña se basan en los principios y propósitos consagrados por el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas, apoyados por el compromiso común de respeto irrestricto a la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de cada Estado nación. Los líderes de los 15 países que forman parte de la Comunidad del Caribe (CARICOM) encabezados por el presidente de esa organización y primer ministro de Granada, doctor Keith Mitchell, y el Jefe de Estado cubano, General Raúl Castro, copresidieron a inicios de diciembre del recién concluido año 2017 la Sexta Cumbre CARICOM-Cuba, que tuvo lugar el 8 de diciembre en Saint Mary’s, Antigua y Barbuda, coincidiendo con el 45º aniversario de las relaciones diplomáticas entre los Estados independientes del CARICOM y la República de Cuba. Estaban también en la cita los primeros ministros de Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Guyana, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago, y el presidente de Haití.
En sus previas Cumbres de La Habana 2002, Bridgetown 2005, Santiago de Cuba 2008, Puerto España 2011 y La Habana de 2014, los participantes habían podido constatar el aporte significativo que para el
fortalecimiento de las relaciones entre sus naciones les ha
significado la integración colectiva con la mayor de las Antillas. Profundamente conmovidos por las pérdidas de vidas humanas y el gran daño económico provocado por el reciente azote de los huracanes Irma y María en la región, y preocupados en grado sumo por el efecto negativo en sus procesos de desarrollo de estos desastres naturales, los líderes caribeños debatieron sobre la necesidad de aunar esfuerzos para mejorar la productividad, la infraestructura, la conectividad aérea y marítima de sus países; así como fortalecer la capacidad de reducción del riesgo de desastres y de enfrentar los fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes y ruinosos para los pequeños Estados insulares en vías de desarrollo.
Orgullosos de su identidad caribeña compartida y del sólido y elevado nivel alcanzado en las relaciones políticas bilaterales que les han permitido hacer avanzar sus agendas de desarrollo nacional sobre la base de solidaridad y cooperación regional que les permite enfrentar sus vulnerabilidades comunes, especialmente en las esferas económica y medioambiental, los altos dirigentes caribeños debatieron acerca de la mejor manera de trabajar unidos por el desarrollo sostenible de sus países enrumbados a la construcción de sociedades más inclusivas y justas.
A partir de un tratado firmado en esta VI Cumbre de Antigua y Barbuda, los países miembros de CARICOM y Cuba aumentarán sus nexos en el turismo. El ministro de Turismo de Cuba, Manuel Marrero, firmó en esa ocasión un memorando de entendimiento con los países miembros de la CARICOM para fomentar el turismo multidestino partiendo del
convencimiento de que de tal forma se al Caribe hace mucho más atractivo como destino porque los turistas pueden en un solo viaje visitar varias naciones.
Los líderes políticos de la región se manifestaron persuadidos de que para lograr tal objetivo en función del crecimiento económico regional será necesario solucionar los problemas de conectividad entre las islas caribeñas que obstaculizan este empeño.
Está previsto incrementar el uso de cruceros en el Caribe, que es ya la región con la más intensa explotación de esos medios de transporte en todo el mundo. Se señalaron los inconvenientes de esa modalidad de turismo, como el hecho de que pese a que en muchas de las islas entran varios cruceros cada día, lo hacen por unas pocas horas y no dejan grandes beneficios. Al respecto, se intercambiaron ideas llamadas encontrar mecanismos que promuevan la extensión de los períodos de pernoctación en hoteles para ampliar su tiempo de apreciación de los atractivos de las islas.
La VI Cumbre de CARICOM sirvió también para desvirtuar la
malintencionada teoría de que el gran interés de los turistas de todo el mundo por Cuba significa una amenaza para las demás islas, siendo lo cierto que tal circunstancia constituye una ventaja porque amplía las oportunidades del turismo para todo el Caribe.
Enero 1º de 2018.

Manuel E. Yepe. UN TERRORISTA CUBANO ANDA SUELTO EN EEUU

UN TERRORISTA CUBANO ANDA SUELTO EN EEUU
Por Manuel E. Yepe

Luis Posada Carriles es protagonista confeso de innumerables asesinatos, atentados y torturas en distintos lugares del mundo. Es un terrorista orgulloso de su profesión, formado y protegido por el gobierno de Estados Unidos.
Dedicada a la memoria del español José Acosta, el italiano Fabio di Celmo y las hermanas venezolanas Brenda y Marlene Esquivel, todos víctimas mortales de actos del terrorista cubano al servicio de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) del gobierno de Estados Unidos Luis Posada Carriles, ha visto la luz una nueva edición del libro “La historia íntima de Luis Posada Carriles dentro de la CIA” presentada por su autor, el jurista e investigador titular de la Universidad de La Habana José Luis Méndez Méndez, con prólogo de la intelectual argentina Stella Calloni y edición por la Editorial de Ciencias Sociales de Cuba e impresa por SOYGRAF en la provincia norte oriental cubana de Holguín,
El libro describe, desde delitos comunes realizados por natos malhechores, hasta asesinatos por contrato, relaciones con las mafias estadounidense y colombiana, empleo de sustancias como el veneno paralizador conocido por “curare” para sus experimentos de torturas y para dominar la voluntad humana, falsificaciones de monedas de Venezuela y de Estados Unidos, y muchas otras fechorías realizadas con impunidad oficialmente garantizada.
El prólogo de la también periodista y escritora Stella Calloni revela que Luis Posada Carriles no solo puso en práctica los más siniestros planes de sus mandantes de la CIA, con quienes aparece registrado desde 1965, sino que, incluso, realizó por su propia cuenta múltiples acciones terroristas tan temibles y desmedidas, que en alguna ocasión lo enfrentaron a sus propios jefes.
En el libro se aprecian documentos publicados por el Archivo Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés) que han revelado la asociación personal de Posada con la CIA en las décadas de 1960 y 1970. En ellos se describe a Posada Carriles, por su nombre clave, AMCLEVE/15, desde que era agente a sueldo con salario de $ 300 al mes, utilizado como instructor en el entrenamiento de otros agentes.
Lo publicado incluye elementos del expediente de Posada en la CIA, entre ellos varios documentos previamente publicados por el NSA. Aparece, por primera vez en línea, la acusación de la fiscalía de Panamá, por cargos de intentar asesinar al líder de la revolución cubana, Fidel Castro, con 200 kilos de dinamita y explosivos C-4. La acusación describe la capacidad destructiva de los explosivos que se encontraban en posesión de Posada en la ciudad de Panamá, donde el líder cubano asistió a la Cumbre Iberoamericana en noviembre de 2000: “Este explosivo tiene la capacidad de destruir cualquier vehículo blindado, edificios, puertas de acero, y los efectos pueden extenderse hasta 200 metros… si una persona estuviera en el centro de la explosión, aunque se encontrara en un vehículo blindado, no podría sobrevivir”.
En el libro se muestran documentos oficiales de la CIA y el FBI en los que se identifica inequívocamente a Luis Posada Carriles como autor intelectual del estallido del vuelo 455 de Cubana de Aviación en el que perecieron las 73 personas que iban a bordo.
Tal vez lo más sorprendente de lo revelado es que Posada Carriles también espiaba para la CIA a sus supuestos aliados, como Jorge Mas Canosa, considerado el líder más prominente de la comunidad anticubana y otros líderes del llamado exilio anticastrista de Miami desde mediados de los años 60 del siglo pasado.
El libro demuestra documentalmente que Luis Posada Carriles participó en una operación terrorista contra buques soviéticos en el puerto de Veracruz, en México.
Peter Kornbluh, director del Proyecto Cuba en el Archivo de Seguridad Nacional, organización independiente de investigación y documentación sobre política exterior de Estados Unidos que divulgó los documentos, ha considerado que Posada se esforzaba por congraciarse con la CIA, “tal vez en un intento por comprarse un grado de protección al desarrollar su carrera de terrorista”.
La falsa imagen con que las autoridades estadounidenses presentan a Posada Carriles cual paradigma de la lucha contra el comunismo en Cuba, se desmitifica al mostrarlo con la crudeza de su histórico comportamiento como malandrín de la peor ralea.
Méndez Méndez concluye preguntándose: ¿Cuántas fechorías más habrá cometido que quedaron impunes por la complicidad de sus superiores? ¿Cuántos secretos oficiales del proceder de la CIA conocerá este terrorista que lo han hecho invulnerable a la justicia norteamericana? Es posible que se los lleve a la tumba o que en el futuro sean conocidos como pruebas de esta larga historia de agresiones del país más poderoso del mundo contra un diminuto y rebelde archipiélago cuyo pueblo está decidido a ser por siempre libre, independiente y soberano”.
Diciembre 25 de 2017.

ENGAÑOSA VICTORIA DE TRUMP SOBRE EL DAESH

ENGAÑOSA VICTORIA DE TRUMP SOBRE EL DAESH
Por Manuel E. Yepe

El director adjunto del Comité de Exteriores del Consejo de la Federación de Rusia, Vladímir Dzhabárov, desmintió la aseveración del Presidente estadounidense Donald Trump acerca del supuesto triunfo de Estados Unidos sobre el Daesh (también llamado Estado Islámico o ISIS) en su guerra contra Occidente y alertó que tal desinformación es un engaño a la opinión pública que puede inducir a confusión acerca del papel que realmente ha estado jugando Estados Unidos en este conflicto.
Trump había asegurado el 12 de diciembre, en curso en la ceremonia de firma en la Casa Blanca de la Ley que autoriza el presupuesto para la defensa nacional para el año fiscal 2018 que “hemos ganado en Siria, hemos ganado en Irak; hemos tenido más éxitos contra el Estado Islámico en los últimos ocho meses que la pasada Administración durante todo su mandato”, aseguró Trump.
Dzhabárov ha advertido que “este tipo declaraciones del primer mandatario estadounidense se apoya en la supuesta ignorancia e incompetencia de la gente, sobre todo de los jóvenes”, destacó. “Me asombran las declaraciones de nuestros socios, que sobrellevaron la tormenta escondidos en sus bases y cuando la victoria finalmente se alcanzó y fue derrotado el Estado Islámico, han salido de sus escondites y empezado a felicitarse”, añadió el funcionario ruso. Según Dzhabárov, las afirmaciones de Trump son típicas de Estados Unidos por la manipulación que hacen de los hechos históricos desde su propia perspectiva: ” Washington caracteriza la Segunda Guerra Mundial como una victoria estadounidense sobre el fascismo de Hitler sin mencionar a Rusia”.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, realizó el lunes 10 de diciembre una visita a la base aérea siria de Jmeimim y desde allí ordenó la salida y regreso a su país de una parte considerable de las tropas rusas que, junto con las fuerzas armadas de Siria, han combatido en esa nación árabe al Daesh. Putin les felicitó por haber contribuido a la derrota del Estado Islámico y, por su parte, Bashar al Assad, como presidente sirio, agradeció a su homólogo ruso por la eficaz participación de Moscú en la lucha antiterrorista en su país. Según la agencia de noticias Russia Today, Putin elogió el coraje, el heroísmo y la profesionalidad de los militares de su país, a los que felicitó por su “deslumbrante victoria” sobre los yihadistas. Recientemente la Administración Trump dio un giro completo en su posición mantenida hasta ahora de exigir la salida del jefe de Estado sirio, Bashar al Assad, como requisito previo indispensable para cualquier acuerdo de paz en ese país y en la región.
Washington había mantenido esa exigencia desde el inicio del conflicto en ese país.
Ahora Trump ha aceptado que la retirada del actual presidente de Siria sea luego de las elecciones presidenciales de 2021, según informó la revista The New Yorker citando a funcionarios europeos y
estadounidenses. La publicación afirmaba que el brusco cambio “refleja las opciones limitadas de la Administración de Trump, la realidad militar sobre el terreno y el éxito de los aliados de Siria, incluidos Rusia, Irán y Hezbolá, que apoyan al asediado régimen de Assad”. De ahí que, teniendo en cuenta la realidad política y militar en Siria, los funcionarios estadounidenses hayan concluido que la transición del poder va a depender del diálogo y las urnas, no obstante lo cual, a Estados Unidos le preocupa seriamente la posibilidad de que Bashar al Assad gane las elecciones presidenciales de 2021 y continúe al frente del gobierno de Siria como lo hace desde el año 2000 en que sustituyó a su padre.
La intervención de Washington en Siria comenzó en 2014, sin la debida autorización del gobierno de al Assad. Desde el primer momento, Estados Unidos culpó al régimen de Bashar al Assad del agravamiento de la situación y demandó la salida inmediata del poder del actual presidente. En octubre de ese año, el secretario de Estado
norteamericano aseguró en octubre de 2014 que “el reinado de la familia Assad llegará a su fin; solo queda por resolver el problema de cómo lograrlo”.
Por su parte, el canciller ruso Serguéi Lavrov había afirmado en julio en una conferencia en Berlín que no se trata de que Moscú “apoye” al presidente de Siria Bashar al Assad, sino que está comprometido con las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas” que, en el caso de Siria, establecen claramente que el destino del país “solo puede ser decidido por el pueblo sirio”.
“Moscú no quiere que se repita lo que ocurrió en Irak”, subrayó en Berlín el ministro de exteriores ruso, porque “fue la injerencia en los asuntos internos de Bagdad lo que provocó el aumento del terrorismo en la región”. Indicó además Lavrov que “la retirada del jefe del Estado sirio actual pudiera conllevar la posibilidad de que, dado lo difícil de la situación, “junto al líder se elimine también la nación”.
Diciembre 21 de 2017

Manuel E. Yepe. OTRO GRAN TRIUNFO ELECTORAL CHAVISTA

OTRO GRAN TRIUNFO ELECTORAL CHAVISTA
Por Manuel E. Yepe

En la medida que se intensifica en todo el mundo la campaña hostil financiada por Washington contra el chavismo, se consolida en lo interno el apoyo de las mayorías venezolanas al proceso
revolucionario. Mientras más amplia e intensa la ofensiva mediática y económica contra la revolución bolivariana, mayor es la irritación y más amplia la comprensión por las masas populares de la justeza de la lucha por la causa que enarbolara Hugo Chávez y hoy conduce la unión cívico-militar que encabeza Nicolás Maduro.
Recientemente se celebró en Venezuela la elección número 23 en los últimos 18 años, y la tercera en 2017. Con el triunfo en 21 de esas 23 elecciones las fuerzas chavistas se han consolidado como la fuerza política más importante del país.
En los últimos cinco meses, el pueblo venezolano ha elegido una Asamblea Nacional Constituyente con resultados favorables a la revolución. Luego fueron las elecciones de gobernadores en las que 19 de las 23 plazas en disputa electoral fueron para chavistas. Ahora, en los comicios municipales del 10 de diciembre último, de las 335 alcaldías que existen en el país, los chavistas ganaron 300. Ha fracasado reiteradamente la vía violenta para derrocar a los chavistas mediante una guerra civil porque la solidez de la unidad cívico-militar fomentada por Hugo Chávez así lo desaconseja, dado que ha hecho patente que ello pudiera terminar siendo el camino más corto para provocar la profundización de la revolución.
Lo trágico para la política de dominación estadounidense es que el prestigio del sistema electoral venezolano se ha consolidado a tal grado, por su limpieza y transparencia, que las multibillonarias campañas estadounidenses de manipulación puestas en práctica exitosamente en otros países no pueden hacen mella en su contra. Washington necesita de pretextos para una “crisis humanitaria” en Venezuela pero no encuentran argumentos para sustentarlos.
“No me gustan las exageraciones, crisis humanitarias existen en países de África y Medio Oriente. En Venezuela hay escasez de algunos alimentos y medicinas, pero no existe una situación de emergencia”, decía Alfredo de Zayas, experto de la ONU para la Promoción de un Orden Internacional Democrático y Equitativo. “El término crisis humanitaria se convierte en mero pretexto para una intervención que derroque a un gobierno que, guste o no, ha sido electo”, añadía. La oposición venezolana, cuyos hilos mueve Estados Unidos, busca una intervención internacional. Por ello insiste en pedir más sanciones y más bloqueo financiero contra su país. Precisa que se produzcan incidentes con apaleamiento de la población y, sobre todo, lograr imágenes de carestía con las que los medios, después, amplificarán la campaña contra el chavismo a escala mundial.
“¿Y luego alguien se extraña de que, tras las dos últimas elecciones, el chavismo haya conquistado 19 de las veintitrés gobernaciones, un 92 % de los municipios y el 71 % del voto popular? Es la consecuencia de la verdadera crisis en Venezuela: la crisis de credibilidad de una oposición fracasada que es portavoz desprestigiado de los intereses transnacionales”, resalta un trabajo periodístico de Ivana Belén Ruiz y José Manzaneda, para el sitio digital español Cubainformación TV. Por ello, la oposición orientada por EEUU se ha visto obligada a aceptar la confrontación electoral, vía en la que el chavismo ha probado superioridad repetidamente porque, si bien las reglas del juego electoral son las fijadas por las clases dominantes, el chavismo es la fuerza que refleja los intereses de las masas.
Entre finales de julio y diciembre de este año, en Venezuela se han efectuado los tres citados procesos electorales fundamentales en que el chavismo –antes tan acusado dentro y fuera del país por la narrativa antichavista, de rehuir medirse en las urnas cuando la derecha oligárquica era dueña de todos los hilos del corrupto sistema electoral vigente- ha potenciado su capacidad de convocatoria electoral al punto de alzarse con repetidas victorias.
El antichavismo, desmoralizado, desarticulado y desmovilizado políticamente no ha consolidado un liderazgo visible que aglutine a sus fuerzas políticas con miras a las elecciones del próximo año. El chavismo, en cambio, ha demostrado que su capacidad de movilización electoral lo ha consolidado como fuerza política difícil de derrotar incluso en tiempos de las más graves adversidades económicas y sociales. Así será en el contexto de la grave ofensiva imperialista por la recuperación de los espacios perdidos a manos de los pueblos latinoamericanos en lo que va de Siglo XXI, que ha tenido como expresión más reciente el escandaloso despojo de la presidencia de Honduras, otra grave ofensa a los pueblos de la América mestiza que no quedará impune.
El chavismo cierra 2017 con su base social reorganizada y en auge por sus repetidas victorias comiciales. Tiene en Maduro su máximo estratega político, abanderado para la inevitable reelección. Diciembre18 de 2017.

Manuel E. Yepe. MÁS DE MIL MUERTES EN BORINQUÉN DEJÓ MARÍA

MÁS DE MIL MUERTES EN BORINQUÉN DEJÓ MARÍA
Por Manuel E. Yepe

La cifra oficial de fallecidos a causa de los daños provocados por el huracán María en Puerto Rico fue de 62, pero un estudio del New York Times basado en los datos de la mortalidad diaria en la isla caribeña calcula la cifra real en 1,052 muertes.
El análisis de los periodistas del NYT Frances Robles, Kenan Davis, Sheri Fink y Sarah Almukhtar revela que en los 42 días inmediatos posteriores al paso del ciclón por Puerto Rico el 20 de septiembre con vientos de casi 150 millas por hora, esa fue la cantidad de personas murió en 2017 por encima del número de los que los que perdieron la vida en esos mismos días de los años 2015 y 2016.
“Antes del huracán María, teníamos un promedio de 82 muertes cada día. Ello cambió entre el 20 y el 30 de septiembre cuando el promedio diario se elevó a 118 defunciones diarias”, declaró la directora del Registro Demográfico de Puerto Rico, Wanda Llovet, en una entrevista a mediados de noviembre.
Los datos del mes de octubre todavía no se han brindado, pero se espera un incremento de la cifra de fallecidos respecto a la media de años anteriores porque el trabajo de acopio de éstos está siendo retrasado a causa de que el suministro de energía electica todavía está funcionando apenas al 70% de su capacidad y algunas partes de la isla aún carecen de electricidad.
El día más terrible fue el 25 de septiembre, cuando Ricardo A. Roselló, gobernador de Puerto Rico anunció la inminencia de una crisis humanitaria que podría provocar en la isla un éxodo masivo. Había ese día 90 grados Fahrenheit (32.2º Celsius) de temperatura, prácticamente todo el país estaba sin electricidad, incluso en los hospitales, con todo lo que ello conlleva.
En uno de sus habituales twitter, el presidente Donald Trump conmocionó esa noche a los boricuas advirtiéndoles que la isla tendría que enfrentar el pago de su masiva deuda con la metrópoli y en particular con la Agencia Federal de Administración de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés). Ese día murieron en Puerto Rico 135 personas, en comparación con 75 en 2016 y 60 en 2015.
Con las comunicaciones interrumpidas en casi toda la isla y los cadáveres apilándose en las morgues de los hospitales, el gobierno se mantenía aferrado al conteo inicial de 16 muertos por efecto del ciclón.
El 29 de septiembre, el ministro de seguridad pública de Puerto Rico, Héctor M. Pesquera, declaró en una entrevista que el conteo de los fallecidos no crecería mucho más. Cuando le preguntaron en una entrevista periodística si el conteo de los muertos aumentaría, el ministro contestó: -Estoy casi seguro que aumentará, pero no será al doble o al triple. Un ciclón no es como un terremoto que daña edificios y no se sabe si había 20 o había 300 personas hasta que no se examinan los escombros”.
El día que el ministro dijo esto, destaca del NYT, murieron 127 personas, 57 más que el año anterior.
El 3 de octubre, a casi dos semanas de la tormenta, Trump visitó la isla y allí encomió la baja tasa de muertes que había dejado el ciclón María al compararla con el Katrina que en 2005 provocó la muerte de 1,883 personas en Estados Unidos. “Esa sí fue una verdadera catástrofe” dijo el mandatario estadounidense como minimizando la gravedad de la tragedia puertorriqueña.
Cuando ocurrió aquella visita de Trump a Puerto Rico, habían muerto allí 556 personas más que la media en los dos años previos.
El NYT estima que en las tres semanas posteriores a la tormenta la cifra de muertos fue de 737. Si esas muertes fueran incluidas en el conteo del ciclón, María sería el sexto huracán más mortífero de la historia desde 1851.
El método en uso para el conteo oficial de las muertes a causa de tormentas en Estados Unidos varía según los estados. En algunos sólo se incluyen pérdidas declaradas por examen médico como las ocasionadas por ahogo en inundaciones. En otros se admiten las de causa indirecta, como los suicidios, la diabetes y el Alzheimer. Pero en este caso las causas que evidenciaron alzas más agudas fueron las debidas a complicaciones por septicemia que mostraron alzas de hasta un 50% sobre las de años inmediatos anteriores, derivadas del retraso en la atención médica y las pobres condiciones materiales en las viviendas y hospitales. La neumonía y los enfisemas como causas de muertes tuvieron incrementos muy significativos.
En cualquier caso, María ha venido a confirmar que el status de “libre asociación” de Puerto Rico no le brinda, en situaciones extremas, un mejor trato que el colonial de siempre.

Diciembre 14 de 2017.

Manuel E. Yepe. MÁS DE MIL MUERTES EN BORINQUÉN DEJÓ MARÍA

MÁS DE MIL MUERTES EN BORINQUÉN DEJÓ MARÍA
Por Manuel E. Yepe

La cifra oficial de fallecidos a causa de los daños provocados por el huracán María en Puerto Rico fue de 62, pero un estudio del New York Times basado en los datos de la mortalidad diaria en la isla caribeña calcula la cifra real en 1,052 muertes.
El análisis de los periodistas del NYT Frances Robles, Kenan Davis, Sheri Fink y Sarah Almukhtar revela que en los 42 días inmediatos posteriores al paso del ciclón por Puerto Rico el 20 de septiembre con vientos de casi 150 millas por hora, esa fue la cantidad de personas murió en 2017 por encima del número de los que los que perdieron la vida en esos mismos días de los años 2015 y 2016.
“Antes del huracán María, teníamos un promedio de 82 muertes cada día. Ello cambió entre el 20 y el 30 de septiembre cuando el promedio diario se elevó a 118 defunciones diarias”, declaró la directora del Registro Demográfico de Puerto Rico, Wanda Llovet, en una entrevista a mediados de noviembre.
Los datos del mes de octubre todavía no se han brindado, pero se espera un incremento de la cifra de fallecidos respecto a la media de años anteriores porque el trabajo de acopio de éstos está siendo retrasado a causa de que el suministro de energía electica todavía está funcionando apenas al 70% de su capacidad y algunas partes de la isla aún carecen de electricidad.
El día más terrible fue el 25 de septiembre, cuando Ricardo A. Roselló, gobernador de Puerto Rico anunció la inminencia de una crisis humanitaria que podría provocar en la isla un éxodo masivo. Había ese día 90 grados Fahrenheit (32.2º Celsius) de temperatura, prácticamente todo el país estaba sin electricidad, incluso en los hospitales, con todo lo que ello conlleva.
En uno de sus habituales twitter, el presidente Donald Trump conmocionó esa noche a los boricuas advirtiéndoles que la isla tendría que enfrentar el pago de su masiva deuda con la metrópoli y en particular con la Agencia Federal de Administración de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés). Ese día murieron en Puerto Rico 135 personas, en comparación con 75 en 2016 y 60 en 2015.
Con las comunicaciones interrumpidas en casi toda la isla y los cadáveres apilándose en las morgues de los hospitales, el gobierno se mantenía aferrado al conteo inicial de 16 muertos por efecto del ciclón.
El 29 de septiembre, el ministro de seguridad pública de Puerto Rico, Héctor M. Pesquera, declaró en una entrevista que el conteo de los fallecidos no crecería mucho más. Cuando le preguntaron en una entrevista periodística si el conteo de los muertos aumentaría, el ministro contestó: -Estoy casi seguro que aumentará, pero no será al doble o al triple. Un ciclón no es como un terremoto que daña edificios y no se sabe si había 20 o había 300 personas hasta que no se examinan los escombros”.
El día que el ministro dijo esto, destaca del NYT, murieron 127 personas, 57 más que el año anterior.
El 3 de octubre, a casi dos semanas de la tormenta, Trump visitó la isla y allí encomió la baja tasa de muertes que había dejado el ciclón María al compararla con el Katrina que en 2005 provocó la muerte de 1,883 personas en Estados Unidos. “Esa sí fue una verdadera catástrofe” dijo el mandatario estadounidense como minimizando la gravedad de la tragedia puertorriqueña.
Cuando ocurrió aquella visita de Trump a Puerto Rico, habían muerto allí 556 personas más que la media en los dos años previos.
El NYT estima que en las tres semanas posteriores a la tormenta la cifra de muertos fue de 737. Si esas muertes fueran incluidas en el conteo del ciclón, María sería el sexto huracán más mortífero de la historia desde 1851.
El método en uso para el conteo oficial de las muertes a causa de tormentas en Estados Unidos varía según los estados. En algunos sólo se incluyen pérdidas declaradas por examen médico como las ocasionadas por ahogo en inundaciones. En otros se admiten las de causa indirecta, como los suicidios, la diabetes y el Alzheimer. Pero en este caso las causas que evidenciaron alzas más agudas fueron las debidas a complicaciones por septicemia que mostraron alzas de hasta un 50% sobre las de años inmediatos anteriores, derivadas del retraso en la atención médica y las pobres condiciones materiales en las viviendas y hospitales. La neumonía y los enfisemas como causas de muertes tuvieron incrementos muy significativos.
En cualquier caso, María ha venido a confirmar que el status de “libre asociación” de Puerto Rico no le brinda, en situaciones extremas, un mejor trato que el colonial de siempre.

Diciembre 14 de 2017.

EL PROBLEMA DE LA CUBANOLOGÍA EN EEUU .

EL PROBLEMA DE LA CUBANOLOGÍA EN EEUU
Por Manuel E. Yepe

El problema de la cubanología, vista como una especificidad de la literatura, el periodismo, la historia, la economía y otras cuantas especialidades que se han formado y crecido en Estados Unidos -con muchas variantes y perfiles- desde la década de 1960 hasta la actualidad, es que la actualidad cubana en esta época no puede ser verdaderamente entendida desde el exterior de la isla sin vivir el heroísmo del pueblo en el proceso revolucionario ni la intensidad, amplitud y crueldad del bloqueo estadounidense en su contra. Si bien esto podría considerarse válido para los juicios que se formulen acerca de la realidad de cualquiera otra nación fuera de fronteras propias, en este caso particular hay que agregar que durante todo el tiempo transcurrido desde el triunfo de la revolución popular en Cuba hasta hoy, el “establishment” estadounidense ha sometido a su propia población a una colosal campaña de hostilidad contra la Isla vecina que ha calado profundamente en diversos sectores del pueblo norteamericano.
Este maléfico empeño, por su extensión e intensidad, ha trascendido a la educación y la formación intelectual de los propios ciudadanos de la superpotencia norteamericana. Pocos ciudadanos estadounidenses de hoy han escuchado alguna vez, desde la cuna, otra referencia a Cuba que aquella que califica a su “régimen” como “dictadura” y sus dirigentes como aviesos “comunistas”, hasta en las más inocuas y triviales noticias o comentarios en los medios.
La propaganda del capitalismo y la contraria a toda forma de disidencia respecto al sistema político y económico ha consumido en Norteamérica fabulosos recursos en aras de la demonización de ciertos calificativos que, a largo plazo, ahorran vituperios contra los nuevos objetivos de sus diatribas.
Por efecto de este fenómeno, es difícil que exista un ciudadano estadounidense que haya escapado a tal deformación y ello hace innecesario que el “establishment” fundamente con argumentos reales las difamaciones y falsedades en las nuevas campañas.
Es lamentable, así mismo, constatar que hasta en los más preclaros exponentes de la cultura, las ciencias y el periodismo estadounidenses se advierten ciertas huellas que denotan que el sujeto ha tenido que superar esta percepción subliminal.
Es de notar la sistemática frecuencia con que el establishment estadounidense recurre al miedo para hacer efectivo su control del comportamiento de la ciudadanía, incluyendo en los sectores más adelantados o influyentes de la sociedad.
Aunque generalmente las campañas que se llevan a cabo son
cuidadosamente preparadas sobre bases científicas, es frecuente que el establishment acuda a deliberadas imprecisiones, verdades a medias, vaguedades y leyes que siembran dudas o amedrentan a la ciudadanía o a un sector determinado de ésta sin que exista aún la decisión precisa de ejecutar alguna acción capaz de provocar un perjuicio a algún sector poblacional susceptible de reaccionar de manera indeseada por el sistema.
La cubanología oficial estadounidense, por supuesto, ha estado siempre encaminada a pronosticar el derrocamiento de todos los gobiernos continuadores de la revolución popular triunfante el 1º de enero de 1959, pero nunca han faltado ilustres estadounidenses que no han escatimado riesgos ni sacrificios por reconocer la realidad cubana. Intelectuales de la altura de Charles W.Mills, Saul Landau, Tom Hayden, Carleton Beals, James Baldwin, Truman Capote y otros que en 1960 crearon el Comité de Trato Justo para Cuba, han tenido siempre dignos continuadores.
Aunque el criminal boqueo -que Washington llama embargo para disimular su naturaleza unilateral y global- no ha logrado el derrumbe del gobierno socialista en la isla, si ha impedido al pueblo cubano alcanzar el pleno desarrollo del programa económico y social de su revolución.
Cuánto se ha escrito o dicho en Estados Unidos sobre Cuba en los últimos 60 años, está necesariamente permeado por el ambiente hostil contra la isla que ha existido en Norteamérica, promovido y financiado por Washington.
Los avances que se habían logrado durante la Administración de Barack Obama hacia la normalización de las relaciones de Estados Unidos con Cuba han obedecido al reconocimiento por parte de Washington de que la batalla secular contra Cuba desde posiciones de fuerza les ha resultado inútil o contraproducente.
Los cambios que de manera sistemática lleva a cabo la nación cubana con vistas al perfeccionamiento de su sistema de gobierno orientado al socialismo responden a la voluntad de los cubanos de adaptar su programa revolucionario a las realidades de la situación interna y global, aunque los medios estadounidenses y los de otros países que se orientan por la brújula estadounidense, le atribuyan como motivación de tales reajustes la obediencia o desobediencia de las disposiciones y conveniencias de Washington.

Diciembre 7 de 2017.