BANCARROTA MORAL DE OCCIDENTE EN EVIDENCIA

BANCARROTA MORAL DE OCCIDENTE EN EVIDENCIA
Por Manuel E. Yepe

La bancarrota moral de las potencias occidentales integradas en la OTAN bajo la batuta de Washington quedó al descubierto con la reciente publicación de varios informes noticiosos separados que ilustran la hipocresía de los gobiernos occidentales por la forma en que se priorizan los temas o se les dejan inconexos en sus medios principales de prensa, al servicio obediente de la propaganda del poder estatal y el corporativo.
Pensamos, en primer lugar, en la investigación dirigida por los Países Bajos (Holanda) sobre el derribo en 2014 del avión MH17 de Malasia, que culpó a Rusia por el desastre en el que murieron las 298 personas que viajaban a bordo.
Esa investigación, que duró casi cinco años, jamás proporcionó prueba creíble alguna de la culpabilidad rusa, sin embargo, los
investigadores integrados en un equipo investigador internacional (ECI) encabezado por Holanda, mostraban acusaciones reiteradas de que Rusia había suministrado un misil antiaéreo a los rebeldes ucranianos que supuestamente volaron el Boeing 777 desde el aire.
Pese a que los evidentes fallos en el debido proceso negaban a las acusaciones del ECI la debida credibilidad, los gobiernos y medios de prensa occidentales encabezados por los de EEUU, Gran Bretaña y otros miembros de la OTAN pedían a Rusia que aceptara la “investigación” del ECI, difamando a Moscú como culpable de causar el derribo del MH17. El Primer Ministro de Malasia, Mahathir Mohamad, denunció ese informe tildándolo de “ridículo rumor destinado a servir a la acusación contra Rusia”. De manera reveladora, esos importantes comentarios del Primer Ministro malayo prácticamente no fueron difundidos en los medios de comunicación occidentales.
Rusia, así como los rebeldes ucranianos pro-rusos, rechazaron vehementemente las acusaciones de su participación en el desastre del MH17. Las reiteradas ofertas de Rusia de aportar información a la investigación eran rechazadas por el ECI dirigido por Holanda. Sin embargo, la investigación de Rusia descubrió pruebas de radar y forenses de que un misil antiaéreo disparado contra el avión de pasajeros procedía en realidad de fuerzas militares bajo el mando de los gobernantes de Kiev. La evidencia rusa fue sistemáticamente ignorada por los informes de medios occidentales. A las autoridades políticas y de inteligencia de Kiev se les había permitido participar en la investigación del ECI y enmarcarla para inculpar a Rusia. Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN apoyan al régimen de orientación neonazi dominado por Kiev, tanto financiera como militarmente, desde que tomó el poder en un violento golpe de Estado en 2014. Eso debió haber sido el verdadero foco del escándalo en la historia del MH17.
A raíz del embrollo del MH17, los gobiernos occidentales han seguido imponiendo sanciones a Rusia que le han costado a la economía de ese país unos 50.000 millones de dólares. Los estados occidentales y sus medios de prensa presentan a Rusia y al presidente Putin como un paria, entre otros improperios.
Llama la atención la prioridad indebida que se han dado a las dudosas solicitudes del ECI respecto a otros acontecimientos igualmente publicados recientemente. Uno de ellos fue el terrible número de víctimas mortales entre la población civil de Yemen infligido por la guerra que los saudíes libran en ese país con apoyo occidental. Se calcula que en los últimos cuatro años han muerto más de 90.000 personas a causa de la violencia, y que la mayoría de las víctimas civiles han sido causadas por ataques aéreos de Arabia Saudita. Es un hecho indiscutible que Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania y otras potencias de la OTAN han estado armando al régimen saudí con aviones de guerra, helicópteros, misiles y logística para llevar a cabo esta matanza de civiles yemeníes lo que los hace cómplices de crímenes de guerra.
El presidente Trump sigue presionando a los legisladores
estadounidenses a aprobar ventas de armas multimillonarias a Arabia Saudita, no obstante la matanza. El gobierno británico y su aspirante a primer ministro, Boris Johnson, afirman que sus ventas de armas no están implicadas en la muerte de civiles yemeníes, lo que supone una negación flagrante de la realidad.
Un tribunal británico dictaminó recientemente que las exportaciones de armas del Reino Unido infringían sus propios supuestos códigos éticos que protegen la vida de los civiles en los conflictos. El gobierno británico está dispuesto a apelar el fallo de la corte y probablemente lo ignorará de todos modos, dada la relación sistemática de Gran Bretaña armando a Arabia Saudita -el mayor mercado de exportación de armas del Reino Unido- año tras año.
Los medios occidentales informan mínimamente sobre el escandaloso sufrimiento humano en Yemen. Toda la barbarie y la culpabilidad de los gobiernos occidentales son en gran medida silenciadas y omitidas por los medios controlados por estos gobiernos machihembrados con el imperialismo estadounidense.
Julio 15 de 2019.
Este artículo se puede reproducir citando al periódico POR ESTO como fuente

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TRUMP POR EL DOMINIO COMLETO DEL ESPECTRO

TRUMP POR EL DOMINIO COMLETO DEL ESPECTRO

Estados Unidos se ha comprometido formalmente a dominar el mundo para el 2020. La Directiva Espacial-4 del Presidente Trump, sobre la producción de aviones de combate con armas láser como posibles precursores de las armas espaciales y la posibilidad de que se pongan en órbita ojivas nucleares, hacen avanzar el reloj.
Un interesante y verosímil trabajo de T.J. Coles aparecido en Counterpunch recientemente refiere que en 1997, el restablecido Comando Espacial de EEUU anunció su compromiso con la dominación de todo el espectro para 2020, lo que significa el control militar sobre la tierra, el mar, el aire y el espacio para proteger los intereses e inversiones de Estados Unidos.
Proteger se traduce en garantizar la libertad operativa de las inversiones de EEUU, lo que a su vez significa “de las ganancias corporativas”.
El trabajo periodístico explica que, en el pasado, el Ejército se desplegó en función del los intereses de los colonos que robaron las tierras a los nativos americanos en el genocida nacimiento de la nación estadounidense.
Un informe de la Universidad Nacional de Defensa reconoce que para el siglo XIX, la Marina había evolucionado para proteger la recién formulada “gran estrategia” de Estados Unidos. Además de la supuesta protección de los ciudadanos y de la constitución, el principio rector era, y sigue siendo, “la protección del territorio estadounidense…. y nuestro bienestar económico”.
Según la Guía Estratégica de Estudios de la Fuerza Aérea, para el siglo XX, la Fuerza Aérea se había establecido, asegurar el suministro de energía y la libertad de acción para proteger intereses vitales, tales como el comercio. En el siglo XXI, estos pilares de poder fueron reforzados por el Comando Cibernético y la futura Fuerza Espacial.
El uso del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea -las tres dimensiones del poder- significa que Estados Unidos ya está cerca de lograr un “dominio completo del espectro”. El proyecto Costo de la Guerra de la Universidad de Brown documenta la participación militar actual de Estados Unidos en 80 países, o sea, el 40% de las naciones del mundo. Esto incluye 65 de las llamadas operaciones de entrenamiento antiterrorista y 40 bases militares Según esta medida, el “dominio completo del espectro” está casi a medio camino, aunque deja fuera las bases, programas de entrenamiento y operaciones de Estados Unidos y la OTAN en Estonia, Letonia, Polonia y Ucrania.
A medida que Estados Unidos expande sus operaciones espaciales -la cuarta dimensión de la guerra- se acelera la carrera hacia el “dominio de todo el espectro”. El espacio ha sido militarizado desde hace mucho tiempo en el sentido de que los Estados Unidos utilizan satélites para guiar misiles y aviones. Pero la nueva doctrina trata de convertir el espacio en un arma, por ejemplo, desdibujando los límites entre los aviones militares de gran altitud y el propio espacio. La energía espacial actual será aprovechada por Estados Unidos para garantizar el dominio de la infraestructura de satélites que permite el mundo moderno de Internet, el comercio electrónico, el GPS, las
telecomunicaciones, la vigilancia y la lucha contra la guerra. Desde la década de 1950, las Naciones Unidas han introducido varios tratados para prohibir la militarización y el emplazamiento de armas en el espacio, el más famoso de los cuales es el Tratado sobre el espacio ultraterrestre (1967). Estos tratados tienen por objeto preservar el espacio como un bien común para toda la humanidad. La creación de la Fuerza Espacial de Estados Unidos es una flagrante violación del espíritu, si no de la letra, de esos tratados. En décadas más recientes, los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos han rechazado unilateralmente los tratados para reforzar y ampliar los acuerdos existentes sobre el espacio para la paz. En 2002, Estados Unidos se retiró del Tratado de Misiles Antibalísticos (1972), lo que le permitió ampliar sus sistemas de misiles de largo alcance. En 2008, China y Rusia presentaron a la Conferencia de Desarme de las Naciones Unidas la propuesta de Tratado sobre la prevención del emplazamiento de armas en el espacio ultraterrestre y la amenaza o el uso de la fuerza contra objetos situados en el espacio ultraterrestre. El “dominio de todo el espectro” no es sólo un peligro para el mundo, sino también para los ciudadanos estadounidenses, que sufrirían las consecuencias si algo sale mal con las complicadas armas espaciales de sus líderes.
Concluye Coles su trabajo de señalando que “los escenarios
catastróficos que surgen en relación con éstas y otras áreas del desarrollo presentan la posibilidad de otros impactos no menos calamitosos, incluyendo en última instancia el fin del mundo, o al menos de la humanidad”.
Junio 21 de 2019.

WASHINGTON BUSCA UN NUEVO TIPO DE GUERRA

WASHINGTON BUSCA UN NUEVO TIPO DE GUERRA
Por Manuel E. Yepe
Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/
“Por primera vez en décadas es posible imaginar a Estados Unidos combatiendo -y quizás perdiendo- una guerra de gran escala contra una gran potencia. Acostumbrados durante generaciones a la superioridad militar de su país y su capacidad para ganar grandes guerras contra países de pequeña economía, la idea de un conflicto armado contra grandes potencias puede parecerles sumamente improbable. La idea de que EEUU –que tiene las fuerzas armadas más caras del mundo por un amplio margen– podría perder una guerra parecería absurda. Sin embargo, la posibilidad de tal guerra y de la derrota de Estados Unidos es ya algo real y creciente”.
Así comienza un enjundioso artículo publicado el 12 de junio por Chris Dougherty, especialista principal del Programa de Defensa del Center for a New American Security.
Dado que las últimas operaciones de combate convencionales de las fuerzas armadas de EEUU resultaron en victorias masivas y
desequilibradas contra el Irak de Saddam Hussein en 1991 y 2003, muchos estadounidenses podrían preguntarse cómo puede suceder algo así. Pero el caso es que lo que se plantea es que la forma de guerra estadounidense -el marco mental implícito y explícito para la estrategia y las operaciones militares de EEUU- que coincidieron después de la Guerra del Golfo, ya no es válido.
China y Rusia han pasado casi dos décadas estudiando la actual forma de guerra estadounidense. Mientras el Departamento de Defensa (DoD) ha dado por sentada su superioridad militar y se ha concentrado en derrotar a adversarios no estatales, China y Rusia han estado ideando estrategias y desarrollando conceptos y armamentos para derrotar a EEUU en una guerra, si es necesaria.
Han compensado su relativa debilidad frente a EEUU utilizando el tiempo y la geografía a su favor y centrando sus esfuerzos en el desarrollo de armas y conceptos que les propicien formas de atacar los nodos vulnerables en las operaciones militares de EEUU.
El objetivo es aprovechar que EEUU tratará de evitar enfrentar la Fuerza Conjunta de China y Rusia, estrategia que antes parecía inverosímil o lejana en el tiempo pero que ya está empezando a materializar y dar sus frutos. Prueba de ello es que los cambios en el equilibrio militar en regiones clave están conduciendo a que los aliados y socios de EEUU reconsideren las garantías de seguridad que les ofrece occidente.
El declive de la ventaja militar estadounidense en regiones clave y la plausibilidad creciente de las teorías chinas y rusas de victoria estimularon la reconsideración de la Estrategia de Defensa Nacional (NDS) teniendo en cuenta que, en ausencia de un esfuerzo para reformar la estrategia militar de Estados Unidos, el pensamiento operativo y el consiguiente diseño de la fuerza, el DoD y la Fuerza Conjunta tendrían cada vez más dificultades para asegurar equilibrios favorables de poder en regiones clave como Asia Oriental y Europa; para
contrarrestar la coerción china y rusa previa a un posible conflicto abierto; para disuadir ataques chinos y rusos a los aliados y socios clave; y, en caso de que fracasara la disuasión, derrotar la agresión china y rusa. Dicho de manera más simple, la NDS y los esfuerzos como la Tercera Estrategia de Compensación que la precedió son señales de advertencia para el DoD, la Fuerza Conjunta, el Congreso y el pueblo estadounidense de que existen fallas fundamentales en la actual forma de guerra estadounidense.
Las consecuencias potenciales de estos defectos son profundas. La posibilidad de una derrota militar estadounidense, o incluso la percepción de que la derrota es posible, podría empezar a desbaratar la constelación de alianzas y asociaciones de Estados Unidos a medida que los aliados y socios empiecen a cubrir sus perspectivas sobre las garantías de seguridad de Estados Unidos. Estas relaciones han ayudado a Estados Unidos a mantener un orden mundial que durante décadas les ha hecho sentirse seguros, prósperos y libres.
A pesar de las señales de alerta y las terribles consecuencias, los cambios en la estrategia militar y el pensamiento operativo de EEUU han sido demasiado centrados en la búsqueda de soluciones tecnológicas “milagrosas”. La mayoría de los esfuerzos para impulsar el cambio lo han hecho con el objetivo de encontrar una manera de hacer que la actual forma de guerra estadounidense funcione de nuevo como lo hizo en Irak en 1991 y 2003.
No hay vuelta atrás a la era de la dominación militar de EEUU después de la Guerra Fría. El sistema de defensa debe enfrentar la naturaleza sistémica de los desafíos planteados por China y Rusia, una forma de guerra que no se base en desequilibrios históricos anómalos en el poder nacional, y que se adapte a la competencia a largo plazo con grandes potencias con ejércitos capaces y un poder sustancial no militar.
El problema estratégico militar central que enfrenta esta generación de profesionales militares y políticos estadounidenses reside en el objetivo de desarrollar de una nueva forma de guerra.
12 de junio de 2019

EL CULTO YANQUI A BOMBARDEOS Y GUERRAS INFINITAS

EL CULTO YANQUI A BOMBARDEOS Y GUERRAS INFINITAS
Por Manuel E. Yepe
Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/
“Desde Siria hasta Yemen en Oriente Medio, desde Libia hasta Somalia en África, desde Afganistán hasta Pakistán en el sur de Asia, todo formando una cortina aérea estadounidense descendida sobre una enorme franja del planeta con el objetivo declarado de luchar contra el terrorismo. Su método principal se resume en vigilancia, bombardeos y más bombardeos constantes. Su beneficio político es minimizar el número de “botas estadounidenses sobre el terreno” y, por lo tanto, de bajas estadounidenses en la interminable guerra contra el terrorismo, así como las protestas públicas por los numerosos conflictos de Washington. Su beneficio económico: un montón de negocios de alto rendimiento para los fabricantes de armas para los cuales el presidente puede ahora declarar una emergencia de seguridad nacional cuando quiera y así vender sus aviones de guerra y municiones a dictaduras preferidas en el Medio Oriente (no se requiere aprobación del Congreso). Su realidad para varios pueblos extranjeros: una dieta sostenida de bombas y misiles “Made in USA” que estallan aquí, allá y en todas partes”.
Así interpreta William J. Astore, teniente coronel retirado de las USAF y actual profesor de historia, el culto a los bombardeos a escala mundial que aprecia en su país, así como el hecho de que las guerras de Estados Unidos se libren cada vez más desde el aire, no sobre el terreno, una realidad que hace que la perspectiva de acabar con ellas sea cada vez más desalentadora, para al final preguntarse: ¿Qué está impulsando este proceso?
Para muchos de los responsables de la toma de decisiones en Estados Unidos –dice Astore-, el poder aéreo se ha convertido claramente en una especie de abstracción. “Después de todo, a excepción de los ataques del 11 de septiembre por parte de cuatro aviones comerciales secuestrados, los estadounidenses no han sido blanco de tales ataques desde la Segunda Guerra Mundial. En los campos de batalla de Washington, en el Gran Medio Oriente y el norte de África, el poder aéreo siempre es casi literalmente un asunto de una sola dirección. No hay fuerzas aéreas enemigas ni defensas aéreas significativas. Los cielos son propiedad exclusiva de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y de sus aliados, por lo que ya no estamos hablando de “guerra” en el sentido normal. No es de extrañar que los políticos y militares de Washington lo vean como nuestro fuerte, nuestra ventaja asimétrica, nuestra forma de ajustar cuentas con los malhechores, reales e imaginarios.
Se podría decir que, en el siglo XXI, el conteo de bombas y misiles reemplazó al conteo de cuerpos de la era vietnamita como una métrica del falso progreso. Según datos suministrados por el ejército de Estados Unidos, Washington lanzó no menos de 26.172 bombas en siete países en 2016, la mayoría de ellas en Irak y Siria. Sólo contra Raqqqa, la “capital de los terroristas”, Estados Unidos y sus aliados lanzaron más de 20.000 bombas en 2017, reduciendo esa ciudad provincial siria literalmente a escombros. El bombardeo de Raqqqa unido al fuego de artillería causó la muerte de más de 1.600 civiles, según Amnistía Internacional.
Luego que Donald Trump asumió como presidente habiendo prometido que sacaría a EEUU de sus interminables guerras, los bombardeos yanquis han aumentado, no sólo contra el Estado islámico en Siria e Irak, sino también contra Afganistán. Aumentaron las víctimas civiles incluso cuando fuerzas afganas “amigas” han sido confundidas con “enemigas” y también liquidadas.
Los ataques aéreos de Somalia a Yemen también han ido en aumento bajo Trump, mientras que las bajas civiles debidas a los bombardeos estadounidenses siguen siendo subestimadas por los medios de comunicación estadounidenses y minimizadas por la administración de Trump.
La propensión de este país a creer que su capacidad para hacer llover fuego infernal desde el cielo le proporciona una metodología ganadora para sus guerras ha demostrado ser una fantasía de nuestra era. Ya sea en Corea a principios de la década de 1950, en Vietnam en la década de 1960 o más recientemente en Afganistán, Irak y Siria, Estados Unidos puede controlar el aire, pero ese dominio simplemente no lo ha llevado al éxito final. En el caso de Afganistán, armas como la Madre de Todas las Bombas (MOAB, la bomba no nuclear más poderosa en el arsenal militar de Estados Unidos), han sido celebradas como cambiadoras de juego incluso cuando no cambiaron nada. (De hecho, los talibanes sólo siguen fortaleciéndose, al igual que la rama del Estado islámico en Afganistán). Como sucede a menudo cuando se trata del poder aéreo de Estados Unidos, tal destrucción no conduce ni a la victoria, ni al cierre de nada; sólo a una destrucción aún mayor.
“Tales resultados son contrarios a la lógica del poder aéreo que absorbí en mi carrera en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, de la que me retiré en 2005”, exterioriza el profesor William J. Astore.

Junio 19 de 2019.

COMPLE 60 LA AGENCIA NOTICIOSA DE FIDEL Y CHE

COMPLE 60 LA AGENCIA NOTICIOSA DE FIDEL Y CHE
Por Manuel E. Yepe
Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/
Apenas transcurridos 5 meses del triunfo revolucionario, el 16 de junio de 1959, por iniciativa del líder histórico de la revolución cubana, Fidel Castro, y del Comandante Ernesto Che Guevara, se transmitió el primer despacho noticioso de Prensa Latina.
Los grandes monopolios capitalistas de información contaban entonces la realidad cubana y latinoamericana desde sus retorcidas agendas, silenciando los intereses de los pueblos de la región y exaltando en los medios de comunicación el papel de las grandes economías explotadoras en el desarrollo.
Imperaba la necesidad de una agencia de noticias capaz de dar a conocer los nuevos contextos emergentes en la región, de manera veraz e inmediata.
El 22 de enero de 1959 Fidel Castro abordaba el tema frente a cientos de periodistas de diversas partes del mundo en medio de la Operación Verdad, que se organizó con el objetivo de desmentir las falsas noticias y retorcidos criterios que se divulgaban sobre el proceso revolucionario como preludio de bloqueo económico.
“Nosotros no tenemos cables internacionales. A los periodistas latinoamericanos, no les queda más remedio que aceptar y difundir lo que digan los cables extranjeros, que no son latinoamericanos. La prensa de América Latina, debía estar en posesión de medios que le permitan conocer la verdad y no ser víctimas de la mentira”. La novedad y los propósitos con que surgió Prensa Latina invitó a participar en el proyecto a reconocidos periodistas latinoamericanos entre los cuales estaban el colombiano Gabriel García Márquez, el porteño Rodolfo Walsh y el también argentino Jorge Ricardo Masetti. A este último le fue asignada la primera Dirección General de la agencia.
Desde La Habana, se redactaron los primeros despachos noticiosos que iniciaron una política informativa novedosa que, contra todos los pronósticos, cumple ya 60 años. Masetti no solo logró reunir a grandes estrellas del periodismo, sino que implantó formas creativas en el arte de acopiar y difundir información objetiva, pero no imparcial, nacidas de su experiencia adquirida unos años antes tras la creación de una agencia con similares propósitos que no pudo vivir mucho, durante el gobierno de Perón en Argentina.
Hoy, la agencia cuenta con corresponsalías repartidas en cuatro continentes y con más de 150 profesionales del periodismo en sus redacciones, quienes intentan preservar el espíritu con que nació la agencia latinoamericana de noticias.
En este sentido PL ha marcado, o al menos ha influido, en el ritmo informativo, dando a conocer los hechos más importantes ocurridos en el mundo y en particular los de América Latina y el Caribe, con énfasis en la necesidad de ver la realidad desde la perspectiva de los latinoamericanos y los caribeños.
Prensa Latina debe su nombre a su sentir latinoamericano y, tanto en sus servicios cablegráficos, como en los fotográficos, televisivos, editoriales y de multimedia -así como en sus portales de Internet en varios idiomas- se aprecia un esfuerzo por suministrar sus productos con inmediatez para todos los demás medios sin sacrificio del valor intrínseco de la información objetiva.
A lo largo de su ya sexagenaria historia PL ha desempeñado muy importantes y diversas funciones dentro del sistema de relaciones exteriores de Cuba, más allá de las estrictamente relacionadas con los medios de prensa.
Por ejemplo, el hecho de que Cuba ha estado, y sigue estando sometida a una política de aislamiento y constante acoso por parte de la política exterior de Washington, ha llevado a reiterados períodos en los que la diplomacia cubana se ha podido servir de PL en reemplazo de los nexos normales con muchos países a causa de las ilegales “sanciones” unilateralmente impuestas a la Isla por el imperialismo estadounidense.
La enorme solidaridad de que siempre ha disfrutado la revolución cubana ha propiciado la existencia de una amplia cantera de
profesionales del periodismo integrados en PL capaces de conducir estos vínculos con todos los requisitos de fidelidad, honradez y discreción para cumplir estas tareas eficientemente.
Una muy larga lista de corresponsales de PL de todas las
nacionalidades latinoamericanas se han desempeñado como eficaces representantes “para-diplomáticos” de Cuba combatiendo el aislamiento y en acoso contra la revolución en la Isla, a veces incluso poniendo en riesgo sus propias vidas.
Una pléyade se bravos periodistas no cubanos ha escrito sus mejores cuartillas actuando como corresponsales o colaboradores de PL en estas seis décadas.
Quienes, como yo, hemos tenido el privilegio de estar al frente de PL en algún segmento de esta historia de fidelidad a la lucha por la defensa del derecho de los pueblos de nuestra América a una
información veraz, felicitamos en este aniversario al colectivo de sus trabajadores, colaboradores y dirigentes actuales por la hazaña de dar continuidad a esta aventura revolucionaria.
Junio 5 de 2019.

RENACE OPCIÓN SOCIALISTA EN ESTADOS UNIDOS

RENACE OPCIÓN SOCIALISTA EN ESTADOS UNIDOS

El fracaso electoral de los partidos de la centro-izquierda y del centro en Europa y Norteamérica ha provocado un tímido giro hacia la izquierda en la política estadounidense y está incentivando un modesto renacimiento de la opción “socialista”.
Con la marginación del Partido Socialdemócrata de Alemania, el Partido Socialista de Francia y el Partido Demócrata de Italia por parte de los votantes enojados por el giro a la derecha de sus partidos, era inevitable que algunos de los líderes de esas formaciones políticas proyectaran una nueva orientación, un tanto más hacia la izquierda, que aún está por verse si la implementarán. En consonancia con ese sentimiento, el Partido Laborista del Reino Unido y el Partido Socialista de España han logrado avances populares basados en posiciones de izquierda que, en la mayoría de los casos, reproducen las fórmulas socialdemócratas de mediados del siglo XX.
Así lo analiza el acreditado periodista y escritor comunista estadounidense Greg Godels, en un enjundioso trabajo acerca de la situación por la que atraviesan hoy las organizaciones políticas de izquierda y progresistas en Estados Unidos.
En Estados Unidos, la reacción por la derrota de Hillary Clinton en las elecciones de 2016 generó una retórica más hacia la izquierda y el surgimiento de una facción socialdemócrata moderada importante dentro del Partido Demócrata de EEUU.
Impulsada por los enérgicos y juveniles “veteranos” de la campaña de Bernie Sanders llamados “sandernistas” – que se agrupan en torno a los socialistas demócratas de Estados Unidos-, la nueva izquierda del Partido Demócrata está tratando de transformar del viejo partido en tanto que los opositores de esta tendencia desde la izquierda, tanto dentro como fuera del Partido, los atacan recurriendo a todos los recursos posibles, dice Godels.
Esto, por supuesto, plantea la cuestión de adónde va la izquierda. En EEUU, el fracaso en asegurar raíces profundas para un movimiento socialista independiente, internacionalista, de principios y revolucionario -que no esté totalmente absorbido por la política electoral bipartidista-, significa que la política genuina de la izquierda deberá sufrir durante los próximos 17ó18 meses el circo electoral bipartidista, con resultado insatisfactorio garantizado. Las distracciones provocadas por la absurda RussiaGate, el juicio político, las guerras por Tuiter y los errores de algunas
celebridades, hacen que el destino de los venezolanos, los iraníes, los palestinos y de muchos pobres y explotados estadounidenses seguirán en manos del enloquecido equipo de política exterior de Trump, un grupo del que la cúpula del Partido Demócrata se niega a sacudirse.
“Hemos encontrado una preocupante tendencia hacia la normalización de la connotación positiva del socialismo”, afirmó con amargura la fundación Víctimas del Comunismo (VOC). Pero la mayoría de los estadounidenses entienden el socialismo de una manera muy distinta al concepto científico tradicional.
Según el estudio de VOC, solo un 9 % de los encuestados asocia la idea del socialismo con Karl Marx y Friedrich Engels. La referencia más popular es Sanders, seguido por los líderes del ala liberal del Partido Demócrata Barack Obama y Hillary Clinton y la política del New Deal puesta en marcha por Franklin D. Roosevelt durante la Gran Depresión.
Algunos estadounidenses denominan socialistas a los países
desarrollados con una notable regulación económica oficial: Suecia, Canadá y Francia, incluso dejando atrás a naciones que declaran explícitamente su carácter socialista, como China, Vietnam, Cuba, Corea Democrática y Venezuela.
Por ahora, parece que Bernie Sanders tiene posibilidades de ganar la nominación y convertirse en el candidato presidencial del Partido Demócrata.
A diferencia de la situación de hace tres años, ahora Sanders tendría que competir con otros representantes del ala izquierda del Partido Demócrata que, pese a que no se definen como socialistas, comparten algunas de sus propuestas más progresistas, como Kamala Harris, Elizabeth Warren y Kirsten Gillibrand, que han apoyado la versión más completa del sistema de salud gratuito universal propuesto por Sanders. Juntos, sumarían un 19 % de los votantes en las primarias, según este sondeo.
Como las elecciones presidenciales de noviembre de 2020 serían probablemente las últimas para Sanders, quien tendrá entonces 79 años, se sospecha que su edad avanzada lo llevaría a nombrar como candidato a vicepresidente a una persona más joven y de género distinto a él. Cualquiera que sea la carrera electoral de Sanders, la propagación del escepticismo hacia el capitalismo dentro de la sociedad estadounidense resulta de la condición socioeconómica del país y tiene un carácter objetivo y positivo, opinan los expertos.
Junio 13 de 2019.

SUSPENDE PANDILLA DE TRUMP CRUCEROS A CUBA

SUSPENDE PANDILLA DE TRUMP CRUCEROS A CUBA

“Estamos obligados a cancelar nuestras visitas a La Habana… pedimos disculpas a nuestros huéspedes por tan inesperado cambio”, advirtió la empresa de cruceros Carnival a sus clientes. La Royal Caribbean Cruises, por su parte, publicó: “Estamos ajustando los itinerarios de nuestras salidas del 5 de junio y 6 de junio, que ya no se detendrán en Cuba”. Entretanto, en el sitio web de Norwegian Cruise Line fue deshabilitada la opción “Cuba” de su lista de ofertas.
Así respondieron tres de las cuatro compañías de cruceros
estadounidenses que hasta este cinco de mayo operaban en la Isla, a la decisión del gobierno de Donald Trump, por intermedio del Departamento del Tesoro de su país, de prohibir los viajes de cruceros a Cuba, “uno de los más cotizados destinos del mundo”, según había opinado en diciembre de 2017, el presidente de Holland America Line, Orlando Ashford.
La Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio (BIS), en coordinación con la Oficina de Control de Activos
Extranjeros, en inglés: Office of Foreign Assets Control (OFAC), limitará los tipos de aeronaves y embarcaciones autorizadas para ir a la nación caribeña en una estadía temporal.
A los aviones privados y corporativos, los cruceros, los veleros, barcos de pesca y otros aviones y embarcaciones similares en general les ha sido prohibido ir a Cuba. Los viajeros que estaban a bordo de la embarcación Carnival Sensation, que había comenzado ese recorrido dos días antes y debían parar en la capital cubana, fueron llevados a Cozumel, en México.
“Reconocemos que La Habana es un destino único y puede haber sido el motivo de la selección por nuestros clientes de este itinerario”, lamentó la empresa, al tiempo que ofreció “un reembolso completo” a aquellos que decidieran cancelar el trayecto.
Las nuevas restricciones incluyen una disposición de exención, que establece que ciertos viajes educativos grupales de “people to people” que previamente habían sido autorizados, serán permitidas cuando el viajero ya haya completado al menos una transacción relacionada con el viaje, como la compra de un billete de vuelo o una reservación de alojamiento, hecha antes del 5 de junio.
La Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA, por sus siglas en inglés) informó que estos cambios afectan “a casi 800 mil reservas de pasajeros programadas o en curso”.
“Sin previo aviso, los miembros de CLIA Cruise Line se ven obligados a eliminar todos los destinos de Cuba de los itinerarios con vigencia inmediata. Las reservas de pasajeros se hicieron bajo una licencia general previamente emitida por el gobierno de los Estados Unidos que autorizaba a las personas a viajar a Cuba. “Estamos decepcionados de que los cruceros ya no puedan operar en Cuba”, dijo Adam Goldstein, presidente de la CLIA.
De acuerdo con datos aportados a la prensa, al cierre de mayo último la demanda de atracar buques en Cuba era superior a la capacidad disponible, evidencia del interés creciente de las compañías de cruceros por navegar hacia la Isla, en particular las procedentes de EEUU.
La nación caribeña fue, desde el triunfo revolucionario en 1959 un destino prohibido por el gobierno de EEUU a sus ciudadanos. Cuando en 2016 hubo cierto deshielo en las relaciones bilaterales, Cuba se encontraba excluida de las rutas de cruceros en el Caribe.
De forma general, hasta mayo habían arribado a Cuba 335 mil 350 estadounidenses, lo que representa un incremento del 18,8%. Este mercado se posiciona como segundo -tras Canadá- entre los emisores de viajeros a la Isla. La retirada de las compañías estadounidenses tendrá un efecto en la imagen del destino y en el número de
visitantes, pero esta modalidad no proporciona a Cuba dividendos considerables en términos de ingresos.
Quienes recibían los mayores ingresos eran las líneas de cruceros. El Consejo Comercial y Económico EEUU-Cuba calcula en 761 millones de dólares los ingresos brutos de las principales compañías de cruceros estadounidenses por sus viajes a Cuba entre 2017 y 2019.
Sobre los perjuicios, el Consejo de Negocios Cuba-Estados Unidos de la Cámara de Comercio de los EEUU declaró: “Las nuevas restricciones interrumpirán operaciones comerciales en el sector turístico, lo cual no sintoniza con el discurso de Trump de que protege a las compañías estadounidenses realizando negocios legales con Cuba. Los incipientes empresarios y el pueblo cubanos, los mismos grupos que el gobierno estadounidense aseguran apoyar a través del Memorando Presidencial sobre Cuba, serán dañados por estos cambios”.
En agosto último La Habana fue seleccionada como mejor destino y puerto en el Caribe occidental por el sitio especializado Cruise Critic, basado en la opinión de sus clientes, entre ellos los estadounidenses. La ciudad cubana de Cienfuegos ocupó el segundo lugar en esta clasificación.
Junio 7 de 2019.

OTTAWA Y LO PEOR DE LA OPOSICION VENEZOLANA

OTTAWA Y LO PEOR DE LA OPOSICION VENEZOLANA
Por Manuel E. Yepe
Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/
Canadá no sólo ha financiado y apoyado a los partidos de la oposición en Venezuela, sino que se ha aliado abiertamente con algunos de sus elementos más antidemocráticos y extremistas de ese país. El gobierno liberal canadiense ha apoyado abiertamente la oferta del partido Voluntad Popular (VP) de tomar el poder por la fuerza desde enero de 2019, aunque en verdad Ottawa ha dado su apoyo durante años a este partido electoralmente marginal de la nación norteamericana. El partido VP que patrocina a Juan Guaidó tiene una historia lamentable para los venezolanos. Poco después de que Henrique Capriles, el candidato presidencial de la coalición opositora Mesa Redonda de Unidad Democrática reconociera su derrota en enero de 2014, su líder, Leopoldo López, lanzó el movimiento “La Salida”, en un intento por derrocar a Nicolás Maduro. Los activistas de VP formaron tropas de choque para las protestas de guarimbas que en 2014 dejaron 43 venezolanos muertos, 800 heridos y una gran cantidad de propiedades dañadas. Docenas más murieron en una nueva ola de protestas
respaldadas por el VP en 2017.
Aunque el VP ha sido efectivo en avivar la violencia, no ha logrado, sin embargo, ganar muchos votos. Ocupó el 8% de los escaños en las elecciones de 2015, en las que la oposición obtuvo el control de la Asamblea Nacional. Con 14 de los 167 diputados en la Asamblea, VP obtuvo la mayoría de los cuatro escaños en la coalición de la Mesa Redonda de Unidad Democrática. En las elecciones regionales de diciembre de 2012, su vicepresidente fue apenas el sexto partido más exitoso y tuvo un desempeño algo mejor en las elecciones municipales del año siguiente.
Fundado a finales de 2009 por Leopoldo López, el VP siempre se ha destacado por sus estrechos contactos con Estados Unidos,
especialmente por sus relaciones con representantes diplomáticos de esa nación, según ha informado el Wall Street Journal.
López estudió en la Kennedy School of Government de la Universidad estadounidense de Harvard.
En lo interno, López maneja de manera hábil sus lejanos parentescos como tataranieto del líder independentista de América Latina Simón Bolívar, y su condición de bisnieto de un presidente y nieto de un miembro de un gabinete presidencial.
Entre 2000 y 2008 fue alcalde del Chacao, municipio venezolano de unos 65.000 habitantes.
Durante el golpe militar de 2002 López orquestó las protestas públicas contra el presidente legítimo y líder revolucionario Hugo Chávez y desempeñó un papel principal en el “arresto ciudadano” del ministro del Interior venezolano. En 2014 Leopoldo López fue sentenciado y condenado a 13 años de prisión por la fiscalía y el Tribunal Supremo de Justicia por incitar, planear y haber liderado la violencia durante las protestas de las guarimbas en ese año.
Se conoce que funcionarios canadienses tuvieron cercano contacto con emisarios de López tras su condena. En noviembre de 2014, su esposa Lilian Adriana Tintori Parra, conocida deportista y activista política venezolana, visitó Ottawa para reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores John Baird, colega suyo en el gabinete conservador de Jason Kenney, Primer Ministro de Alberta desde 2019, y líder del Partido Conservador de esa provincia desde 2017. Tras conocer a la esposa de López, Baird demandó la libertad de éste y de otros terroristas presos políticos del VP.
Tres meses después, Carlos Vecchio, Coordinador Nacional de Política del gobierno fantasma de Guaidó, visitó Ottawa junto con Diana López, hermana de Leopoldo López, y Orlando Viera-Blanco para hablar ante la Subcomisión de Derechos Humanos de la Comisión Permanente de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional de Naciones Unidas donde, en conferencia de prensa, atacaron al gobierno venezolano y en un foro de la Universidad McGill discursearon sobre la supuesta “crisis por declive de la democracia y la represión de los derechos humanos en Venezuela”.
El gobierno espectral de Juan Guaidó nombró a Carlos Vecchio y Orlando Viera-Blanco como sus embajadores en Estados Unidos y Canadá, respectivamente. En octubre de 2017 Vecchio y la diputada Bibiana Lucas asistieron a una reunión de un grupo Anti-Maduro, celebrada en Toronto.
Canadá indudablemente ha fortalecido la posición de línea dura del VP dentro de la oposición. Un artículo del Wall Street Journal de febrero titulado “¿Qué diablos está pasando?”, pregunta ¿Cómo es que un pequeño grupo se incautó del control de la oposición?
Como escribe el escritor y activista político de Montreal Yves Engler, los venezolanos no necesitaban que Canadá viniera a dar impulso a un partido marginal que solo podrá contribuir a llevar a su país a un conflicto cada vez más grave y complejo.

Junio 5 de 2019.

LOS BILDERBERGER EN SUIZA

LOS BILDERBERGER EN SUIZA

La 67ª Reunión del temible grupo de los Bilderberg se ha llevado a cabo del 30 de mayo al 2 de junio de 2019, con unos 130 invitados de 23 países que se alojaron en uno de los lugares más suntuosos de Suiza, el hotel Montreux Palace.
Las reuniones de Bilderberg comenzaron a inicios de la Guerra Fría como un club de discusión de líderes de America y Europa contra el comunismo o, más concretamente, contra la Unión Soviética. El primer evento tuvo lugar en 1954 en el hotel Bilderberg (que quedó como nombre del grupo), en la ciudad holandesa de Oosterbeek. Desde entonces sus reuniones han sido en varios lugares del mundo
occidental, la mayoría de ellas en Norteamérica.
Suiza, ha sido uno de los países anfitriones preferidos del Grupo luego de Estados Unidos. Suiza lo había acogido cinco veces antes de esta ocasión (1960, 1970, 1981, 1995 y 2011).
Las conferencias de los Bilderbergers son eventos secretos, manejados por quienes mueven los hilos detrás de los líderes mundiales – políticos, directores generales de empresas, grandes financieros y otros ejecutivos de negocios, artistas y personalidades del mundo occidental. Casi siempre son estadounidenses u euro-occidentales. En esta ocasión hay una decena de Turquía, Polonia, Bulgaria y Estonia. Lo máximo que llegan hacia el Este es a Turquía, quizás con la esperanza de atraerla de vuelta a la OTAN como alternativa a su inclusión en la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) – que no es una versión oriental de los Bilderbergers pero sí un foro abierto para políticas de desarrollo económico y estrategias de defensa, sin secretos ni manipulaciones de estilo occidental.
Los asociados de Bilderbergers se solapan con los del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), la Comisión Trilateral y la Chatham House, con sede en Londres, que establece las reglas de las reuniones, sin olvidar al Foro Económico Mundial (WEF), que se celebra cada enero en Davos, Suiza. El WEF representa una ventana relativamente transparente al mundo, aunque también hace sus reuniones a puerta cerrada. Los Bilderbergers constituyen una organización completamente secreta, aunque se afirma que sus reuniones son
conversaciones informales que permiten a los participantes utilizar libremente la información que reciben, aunque no se les permite revelar la identidad o la afiliación de los oradores, ni de ningún participante en las charlas particulares.
Suiza es uno de los países más secretos del mundo, es el mundo de la banca, de las grandes finanzas, es el refugio seguro para las corporaciones internacionales que son privilegiados por el simple hecho de estar domiciliados en Suiza. No sólo pagan menores impuestos, sino que también escapan de las normas de ética que tendrían que aplicar al hacer negocios explotando los recursos naturales en los países en desarrollo.
Como nación, la Confederación Helvética (Suiza) es dirigida por el sistema monetario estadounidense Reserva Federal (FED) basado en la deuda, un esquema que ha sobrevivido durante los últimos cien años, bajo la conducción del clan bancario Rothschild.
Está estrechamente asociada y controla el búnker del oro del sistema bancario occidental, el Banco de Pagos Internacionales (BPI) de Basilea, también denominado “banco central de los bancos centrales”. El BPI está íntimamente ligado a las finanzas suizas, situado convenientemente cerca de la frontera alemana, sirvió como
intermediario de la FED para financiar la guerra de Hitler contra la Unión Soviética.
No es casual que Suiza se haya librado de la destrucción en ambas guerras mundiales. Es el único país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde las leyes son elaboradas directamente por las grandes finanzas y las grandes corporaciones, es decir, donde los parlamentarios están sentados en las Juntas Directivas de corporaciones e instituciones financieras, cuando elaboran las leyes para los pueblos, un país donde un grupo de intereses de cuello blanco elabora las leyes que requiere el gran capital.
Uno de los temas permanentes de la agenda que propagan los
Bilderbergers es la reducción de la población mundial, para que los pocos que están en la cima puedan vivir mejor y más tiempo con los recursos del mundo en proceso de rápida disminución.
Hablar del futuro del capitalismo no significa que consideremos ese es el único sistema posible, dijo André Kudelski, organizador del evento, al periódico suizo 24 Heures. Y en eso tiene razón, el capitalismo no solo no es el único sistema viable. Es el único que, probadamente, no es viable, porque ha demostrado su factibilidad difundiendo la injusticia, la desigualdad, la delincuencia y la miseria por todo el mundo.

Junio 2 de 2019.

CONTROL DE ARMAS NUCLEARES EN PELIGRO

CONTROL DE ARMAS NUCLEARES EN PELIGRO
Por Manuel E. Yepe

Hizo el pasado mes una década que el presidente Barack Obama declaró ante una multitud, en Praga, el compromiso de Estados Unidos de buscar la paz y la seguridad en un mundo sin armas nucleares. Hoy, sin embargo, estamos en la cúspide de ese mundo, pero con más armas nucleares, no menos.
El futuro del control de armas pactado entre Estados Unidos y Rusia para reducir la amenaza de que las dos superpotencias instiguen una guerra nuclear –tradición bilateral que se remonta a los gobiernos de Nixon y Brezhnev- parece poco prometedor.
Una vez que ambos países abandonen oficialmente el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) en agosto próximo, sólo quedará vigente el Nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START) como acuerdo formal limitante del tamaño y el alcance de los respectivos arsenales nucleares entre los dos grandes poseedores de armamento nuclear. Y por si fuera poco, el Nuevo START expira en febrero de 2021.
La administración Trump dice que está considerando extender el Nuevo START, pero existen motivos para el escepticismo acerca de esta afirmación. El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, quien ha marcado pautas en Estados Unidos al abandonar el Tratado Nuclear de Irán y el Tratado INF, es un muy probable defensor del desmonte del Nuevo START también. De hecho, Bolton ya se ha referido de manera altisonante a la participación de Estados Unidos en ese tratado calificándolo como “desarme unilateral”. Según se ha publicado, Trump mismo rechazó la oferta de Putin de extender el Nuevo START durante la primera conversación telefónica oficial que sostuvieron ambos.
Se supone que Rusia sigue interesada en extender el tratado más allá de 2021 y ya el Presidente Vladimir Putin ha cursado una invitación abierta a que se inicien conversaciones con vistas a una prórroga. El Ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Lavrov, expresó un interés similar en la conferencia de seguridad de Munich de este año. Putin fundamenta su desinterés por los acuerdos bilaterales y su preferencia por un marco multilateral basándose, según explicó en 2012, en que Estados Unidos y Rusia pudieran terminar “desarmándose sin parar mientras otras potencias nucleares acumulan armas”.
Pero sin estos acuerdos, Moscú y Washington podrían estar avanzando hacia una nueva carrera armamentista, posibilidad que los públicos ruso y estadounidense parecen haber captado. (Según una reciente encuesta realizada por el Chicago Council on Global Affairs y el Levada Analytical Center, siete de cada diez rusos (72%%) y 70 % de los estadounidenses temen que sus países se dirijan hacia una nueva carrera armamentista.
Pero quedan motivos para la esperanza. La mayoría de los rusos (87 %) y de los estadounidenses (74 %) están a favor de que se llegue a un acuerdo para limitar las armas nucleares.
A la campaña Nuclear Freeze -que incluyó una protesta de un millón de estadounidenses pidiendo el fin a la carrera armamentista- se atribuye el haber forzado la mano de Reagan a iniciar en 1985 negociaciones con Gorbachov. En 1982, tres cuartas partes de los estadounidenses estaban a favor de congelar la producción de armas nucleares (75 %), según una encuesta conjunta de NBC News y Associated Press. La mayoría de los estadounidenses también estaba en desacuerdo con la afirmación de Reagan de que el movimiento de congelamiento estaba siendo manipulado por intereses extranjeros para debilitar al país (48 %). Reagan pronto cambió de rumbo.
En 1982, Estados Unidos había vivido 35 años de Guerra Fría. Los estadounidenses habían practicado ejercicios de protección desde la escuela primaria y la mayoría recordaba la crisis de los misiles en Cuba y la constante amenaza de una guerra nuclear.
Esto explica en parte, por qué a pesar del apoyo que vemos entre los estadounidenses a un nuevo acuerdo de control de armas y la sensación de que una nueva carrera armamentista nos amenaza, sólo el 54 % de los estadounidenses se opuso a la decisión de EEUU de retirarse del Tratado INF. Al igual que hoy en día, la decisión del INF se ha convertido en un asunto partidista, con el 73 % de los republicanos apoyando la decisión de Trump de retirarse y el 74 % de los demócratas que se le oponen. El desafío para los defensores del control de armamentos hoy es romper con el partidismo que rodea a las decisiones individuales sobre el control de armamentos.
Según Lily Wojtowicz investigadora asociada del Consejo de Asuntos Globales de Chicago que estudia la opinión pública rusa y la estadounidense, aunque el 78 % de los estadounidenses describe a Rusia como un rival y no como un socio, todos apoyan la búsqueda de nuevos límites a los arsenales nucleares de Estados Unidos y Rusia (90 % republicanos, 89 % demócratas, 84 % independientes).
Mayo 20 de 2019.