ESTADOS UNIDOS Y LOS GOLPES PARLAMENTARIOS

ESTADOS UNIDOS Y LOS GOLPES PARLAMENTARIOS
Por Manuel E. Yepe

Desde Alianzas para el Progreso hasta Operaciones Cóndor, el imperialismo no ha escatimado recursos para evitar que el ejemplo cubano de 1959 cunda en la región.
Es difícil señalar una nación grande o pequeña de América Latina y el Caribe, que no haya sufrido en el último medio siglo alguna invasión, ocupación, golpe de Estado o fraude político para corregirle el rumbo a cualquier movimiento popular interno contrario al hegemonismo estadounidense u orientado a exigir el ejercicio de su soberanía nacional.
Los triunfos en eventos electorales de líderes progresistas
partidarios de la unidad de la región y de su autodeterminación como naciones libres que ha tenido lugar en el pasado reciente parecían haber creado las condiciones para extender esa tendencia y estimular la posibilidad de éxito de candidatos presidenciales con similares ideales libertarios y avanzados proyectos políticos en otras naciones. Esa nueva realidad en América Latina y el Caribe de la llegada simultánea al poder de varios gobernantes populares que no eran impuestos, apoyados o necesitaban el visto bueno del gobierno de Estados Unidos, no tenía antecedentes en la región.
Sin embargo, en los golpes con camuflaje parlamentario llevados a cabo en Paraguay y Brasil, el protagonismo imperialista no ha sido tan evidente. Solo se pudieron identificar como operaciones de Washington cuando recién se conoció el papel que jugó en estas fechorías la diplomática Lilian Ayalde quien prestaba servicios en las embajadas estadounidenses en Paraguay y Brasil, conectada siempre con la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID),
organización pantalla de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) cuando se llevaron a cabo las defenestraciones de Fernando Lugo y Dilma Rousseff, respectivamente.
Una informe del periodista argentino Héctor Bernardo publicado por el diario argentino CONTEXTO el 9 de septiembre en curso dice que Ayalde no sólo fue una importante funcionaria de la USAID, entidad
estrechamente vinculada la Agencia Central de Inteligencia (CIA), sino que, además, fue la embajadora norteamericana en Paraguay durante el golpe parlamentario contra el presidente Fernando Lugo, y luego se trasladó a Brasil, para ser la embajadora de Estados Unidos durante el golpe (también parlamentario) contra Dilma Rousseff.
“Los dos golpes de Estado tuvieron el mismo modus operandi: la traición del vicepresidente que, con mayoría parlamentaria de su lado, impulsa un proceso destituyente contra el mandatario electo
democráticamente y logra quedarse con el poder.
“En los dos golpes tuvo un rol vital la Embajada de Estados Unidos, haciendo lobby para aglutinar a toda la oposición en contra de los presidentes que –en los dos casos- no habían cometido ningún delito. “Los dos fueron articulados, desde el sillón de la Embajada, por la misma persona: Ayalde. El vínculo de los golpistas con la Embajada se hizo evidente en cables confidenciales revelados por WikiLeaks. “En el caso paraguayo, los cables firmados por Ayalde dan cuenta de que el Gobierno norteamericano conocía a la perfección las reuniones entre parlamentarios y militares que planeaban destituir al presidente Lugo.
“En aquella ocasión, Ayalde se retiró de la Embajada poco antes de que el golpe se consumase y, luego de pasar un tiempo en funciones en la USAID, se transformó en la representante de Estados Unidos en Brasil”. En el caso de Brasil, los cables revelaron la relación que los diplomáticos norteamericanos tenían con el golpista Temer. El hombre que la presidenta Dilma Rousseff definió como “el jefe de los conspiradores” se reunía periódicamente con los representantes de la Embajada de Estados Unidos y les brindaba información que él mismo calificaba como “sensible” y “sólo para uso oficial”.
El cable difundido por Wikileaks, que habría sido emitido en 2005, fue enviado desde Sao Paolo al Comando Sur (con sede en Miami) y señala: “El diputado Federal Michel Temer, presidente nacional del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), cree que la desilusión pública con el presidente Lula y el Partido de los Trabajadores (PT) proporciona una oportunidad para que el PMDB presente su propio candidato a las elecciones presidenciales de 2006”.
La comunicación revelada también aseguraba que, preguntado sobre el programa de su partido, Temer indicó que “el PMDB apoya políticas que favorecen el crecimiento económico, no tiene ninguna objeción al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y preferiría ver al Mercosur fortalecerse con el fin de negociar con el ALCA como bloque, pero la tendencia parece ser la contraria”.
Septiembre 15 de 2016.

UNA GRAVE AFRENTA AL GIGANTE SURAMERICANO

UNA GRAVE AFRENTA AL GIGANTE SURAMERICANO
Por Manuel E. Yepe

El 31 de Agosto de 2016 será siempre recordado como el día de la afrenta contra la Constitución de la República de Brasil por la manera fraudulenta con que se burló en esa fecha la soberana voluntad de 54 millones de brasileños que refrendaron con su voto, apenas 2 años antes, la reelección como su legítima Presidenta de Dilma Rousseff. El juicio político en el Senado a que fue sometida Rousseff tuvo muchas características que añaden singularidad al proceso. Por ejemplo, el hecho de que la Jefa del Estado separada de su alta investidura no fue acusada de corrupción, malversación de fondos, ni otra forma de infracción criminal. La mandataria sólo fue acusada de haber firmado tres decretos presupuestarios con los que encubrió cuentas por pagar del Gobierno a fin de pedir a los bancos nuevos créditos sin haber restituido aún anteriores préstamos.
Calificar esta infracción como un “crimen de responsabilidad”, única acusación por la que un presidente puede ser sometido a un juicio de este tipo (impeachment) en Brasil, ha sido el tema principal de la discusión parlamentaria, escenario donde el Partido de los
Trabajadores que respalda a Rousseff no tiene mayoría, pese a ser la formación política con más partidarios a escala nacional.
Sin dudas es contrastante que, sin estar Dilma formalmente acusada de corrupción, al menos 49 senadores de los 81 que han juzgado a la presidenta (un 60% del total de los senadores que la condenaron) sí tienen procesos pendientes con la justicia por delitos que van desde lavado de dinero, crímenes contra el orden financiero, corrupción y crímenes electorales. Se ha resaltado, además, que las acusaciones de corrupción afectan tanto a parlamentarios a favor del “impeachment” contra Dilma Rousseff como a quienes se han pronunciado en contra. Según trascendió, cuando la senadora del PT Gleissi Hoffman dijo el jueves que el Senado brasileño “no tiene ninguna autoridad moral” para juzgar a Rousseff la frase cayó como una bomba, especialmente en un Senado al que se le acusa de “golpista” por aceptar un delito de maquillaje de cuentas como crimen de responsabilidad, algo nunca visto hasta ahora.
La actual expresidenta Dilma Rousseff advirtió poco antes de conocerse el veredicto del tribunal a que la sometió el Senado Federal que la juzgaba en el proceso de impeachment, que Brasil, ha dado un paso que constituye una grave ruptura del orden constitucional y democrático porque, en un régimen presidencialista como el que tiene Brasil, la casación del mandato que le fue conferido en las urnas por más de 54 millones de electores no es una facultad de una mayoría
parlamentaria; sólo el pueblo en las elecciones puede hacerlo. La defenestrada Jefa de Estado reafirmó ante el pleno senatorial al que se presentó para asumir su autodefensa en el juicio político que se le siguió que no cometió delito de responsabilidad alguno, por lo que -dijo- es acusada injusta y arbitrariamente, y aseguró que no luchaba por su mandato o por apego al poder, sino por la democracia, la verdad, la justicia y por el bienestar del pueblo. Insistió en que tiene la conciencia tranquila por el modo en que ejerció la
Presidencia de la República.
Resaltó que lo que estaba en juego era el respeto a las urnas, la voluntad soberana del pueblo y la Constitución; las conquistas sociales alcanzadas en los últimos 13 años; la inserción soberana del país en el escenario internacional; la autoestima brasileña, y la defensa de los recursos naturales del país y su futuro.
Enfatizó que la élite conservadora brasileña quería el poder a cualquier precio y luchó con todos los medios para desestabilizar y desgastar a su gobierno. Los resultados de las elecciones de 2014 en la que ella fue reelecta constituyeron un duro golpe para ellos, que hicieron todo lo posible, primero, por impedir que ella tomara posesión del cargo y luego para imposibilitarle gobernar.
Refiriéndose al proceso de impeachment, señaló que éste fue abierto por chantaje explícito del expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha y ha estado marcado, de principio a fin, por un clamoroso desvío de poder.
Los pueblos de America Latina toda tienen muchos motivos para responder con intensa solidaridad a este golpe contra el pueblo brasileño. Si no fuera así, de poco valdría el resultado de la gestión de los gobiernos de Lula Da Silva y Dilma Rousseff, sus programas de salud, habitacional y otros que golpeaban el corazón de la desigualdad en América latina sacando de la extrema pobreza a millones de brasileños.
Ellos representaron iniciativas concretas y serias contra la hegemonía de Estados Unidos en el continente al asociarse con la India, Rusia, China y Sudáfrica en el grupo BRICS de países avanzados en la vía del desarrollo en demostración de un pleno ejercicio de su independencia política.
Septiembre 2 de 2016.

DONALD TRUMP Y LA MAFIA TERRORISTA DE MIAMI

DONALD TRUMP Y LA MAFIA TERRORISTA DE MIAMI
Por Manuel E Yepe
Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/

El periodista cubano Arthur González invitó en su blog “Heraldo Cubano” a Donald Trump, candidato presidencial por el partido republicano de Estados Unidos en las elecciones de noviembre próximo, a conocer algunas cuestiones medulares acerca de los líderes de la mafia anticubana radicada en Miami antes de empantanarse en una conversación con ellos.
Obviamente, Trump intenta ganarse la simpatía de las pandillas anticubanas de Miami sin conocer sus antecedentes y González le recomienda empezar por hurgar en el pasado de cada uno de sus líderes. En primer lugar, el de los hermanos Díaz-Balart, hijos de quien fuera un prominente ministro del tirano Fulgencio Batista, responsable de la muerte de no menos de veinte mil cubanos y una cifra similar de torturados.
También debía conocer el pedigrí de Ileana Ros-Lehtinen, cuyo padre fuera testaferro del mismo dictador y, al tener que huir de la justicia, perdió el elevado nivel de vida de que gozaba en contraste con el de una población que llegó a tener un 23,6% de los mayores de diez años analfabeta.
La tasa de mortalidad infantil en niños cubanos menores de un año era de 59por cada mil nacidos vivos. Con los programas de la revolución socialista esta cifra bajó en 2015 a 4.2 por mil nacidos vivos. La esperanza de vida, que en 1959 era solo de 58 años, se elevó a 78.45 años en la actualidad.
Si Trump conversara con esos cubanos de Miami, tendría que
preguntarles por el sistema de educación que dejaron en la isla al marcharse. Las enormes diferencias que había entre las escuelas privadas y las públicas, han dado paso en Cuba a una educación totalmente gratuita desde la enseñanza preescolar hasta la superior, y es obligatoria la instrucción elemental hasta 9º grado.
Hasta 1958, de cada 100 niños que matriculaban solo 6 culminaban el sexto grado y el 45 % de los niños de 6 a 14 años (550 mil) no asistían a la escuela, según cifras oficiales.
Cuba tenía 98 hospitales. Hoy hay 152 hospitales, 451 policlínicos, 11 mil 550 consultorios médicos a nivel de barrios que ofrecen más de 81 millones de consultas médicas, todo gratuito.
Según la prestigiosa revista médica New England Journal of Medicine, “el sistema de salud parece irreal. Hay demasiados doctores. Todo el mundo tiene un médico de familia. Todo es totalmente gratuito […]. A pesar del hecho de que Cuba dispone de recursos limitados, su sistema de salud ha resuelto problemas que Estados Unidos no ha logrado resolver todavía. Cuba dispone ahora del doble de médicos por habitante que EE.UU.”
El 12 de agosto 2016, Trump dijo durante su breve visita a Miami que cualquier acuerdo a que se llegue con el gobierno cubano debe impedir que Cuba demande a Washington los tres mil millones de dólares que pretende como compensación por los daños derivados del “embargo” comercial impuesto a la isla desde hace 56 años.
Evidentemente –dice el periodista– Trump desconoce algunos de los programas de acción encubierta que presidentes anteriores le aprobaron a la CIA, algunos de los cuales constituyen con toda evidencia actos de terrorismo de Estado, causantes de daños irreparables al pueblo. Muchas de esas acciones terroristas de la CIA contra Cuba contaron con la participación criminal directa de miembros de esa mafia anticubana de Miami.
En su mensaje, Arthur González cita los nombres y “méritos” de algunos asesinos múltiples, divulgados sin temor ni remordimiento por los medios de prensa que ellos mismos controlan en la Florida: Alberto Montaner, Luis Posada Carriles, Orlando Bosch, Ángel de Fana Serrano, Santiago Álvarez Fernández-Magriñá, Ramón Saúl Sánchez, Eduardo Arocena, Pedro Remón y Guillermo Novo Sampol, entre otros “héroes” de la CIA. Cada uno de ellos con un rico y extenso expediente terrorista por desmanes cometidos dentro y fuera de Estados Unidos.
La lista es larga, por lo que Donald Trump deberá conocer con quienes se sentará a conversar para no resultar cómplice por no accionar contra esos asesinos, dice González en su carta a Trump.
“Si usted se decide a revisar alguno de los planes contra Cuba, podrá percatarse del porqué de la reclamación cubana como compensación por los daños causados, aunque ninguna cifra pueda devolverle la vida a los 101 niños que murieron cuando la CIA introdujo en 1981 el dengue hemorrágico, ni a los diplomáticos muertos por las bombas puestas en las embajadas cubanas, ni a los 53 cubanos, los 11 guyaneses y los 5 coreanos que viajaban en el avión de Cubana de Aviación explotado en pleno vuelo en Barbados.”
Septiembre 3 de 2016.

UNA GRAVE AFRENTA AL GIGANTE SURAMERICANO

UNA GRAVE AFRENTA AL GIGANTE SURAMERICANO
Por Manuel E. Yepe

El 31 de Agosto de 2016 será siempre recordado como el día de la afrenta contra la Constitución de la República de Brasil por la manera fraudulenta con que se burló en esa fecha la soberana voluntad de 54 millones de brasileños que refrendaron con su voto, apenas 2 años antes, la reelección como su legítima Presidenta de Dilma Rousseff. El juicio político en el Senado a que fue sometida Rousseff tuvo muchas características que añaden singularidad al proceso. Por ejemplo, el hecho de que la Jefa del Estado separada de su alta investidura no fue acusada de corrupción, malversación de fondos, ni otra forma de infracción criminal. La mandataria sólo fue acusada de haber firmado tres decretos presupuestarios con los que encubrió cuentas por pagar del Gobierno a fin de pedir a los bancos nuevos créditos sin haber restituido aún anteriores préstamos.
Calificar esta infracción como un “crimen de responsabilidad”, única acusación por la que un presidente puede ser sometido a un juicio de este tipo (impeachment) en Brasil, ha sido el tema principal de la discusión parlamentaria, escenario donde el Partido de los
Trabajadores que respalda a Rousseff no tiene mayoría, pese a ser la formación política con más partidarios a escala nacional.
Sin dudas es contrastante que, sin estar Dilma formalmente acusada de corrupción, al menos 49 senadores de los 81 que han juzgado a la presidenta (un 60% del total de los senadores que la condenaron) sí tienen procesos pendientes con la justicia por delitos que van desde lavado de dinero, crímenes contra el orden financiero, corrupción y crímenes electorales. Se ha resaltado, además, que las acusaciones de corrupción afectan tanto a parlamentarios a favor del “impeachment” contra Dilma Rousseff como a quienes se han pronunciado en contra. Según trascendió, cuando la senadora del PT Gleissi Hoffman dijo el jueves que el Senado brasileño “no tiene ninguna autoridad moral” para juzgar a Rousseff la frase cayó como una bomba, especialmente en un Senado al que se le acusa de “golpista” por aceptar un delito de maquillaje de cuentas como crimen de responsabilidad, algo nunca visto hasta ahora.
La actual expresidenta Dilma Rousseff advirtió poco antes de conocerse el veredicto del tribunal a que la sometió el Senado Federal que la juzgaba en el proceso de impeachment, que Brasil, ha dado un paso que constituye una grave ruptura del orden constitucional y democrático porque, en un régimen presidencialista como el que tiene Brasil, la casación del mandato que le fue conferido en las urnas por más de 54 millones de electores no es una facultad de una mayoría
parlamentaria; sólo el pueblo en las elecciones puede hacerlo. La defenestrada Jefa de Estado reafirmó ante el pleno senatorial al que se presentó para asumir su autodefensa en el juicio político que se le siguió que no cometió delito de responsabilidad alguno, por lo que -dijo- es acusada injusta y arbitrariamente, y aseguró que no luchaba por su mandato o por apego al poder, sino por la democracia, la verdad, la justicia y por el bienestar del pueblo. Insistió en que tiene la conciencia tranquila por el modo en que ejerció la
Presidencia de la República.
Resaltó que lo que estaba en juego era el respeto a las urnas, la voluntad soberana del pueblo y la Constitución; las conquistas sociales alcanzadas en los últimos 13 años; la inserción soberana del país en el escenario internacional; la autoestima brasileña, y la defensa de los recursos naturales del país y su futuro.
Enfatizó que la élite conservadora brasileña quería el poder a cualquier precio y luchó con todos los medios para desestabilizar y desgastar a su gobierno. Los resultados de las elecciones de 2014 en la que ella fue reelecta constituyeron un duro golpe para ellos, que hicieron todo lo posible, primero, por impedir que ella tomara posesión del cargo y luego para imposibilitarle gobernar.
Refiriéndose al proceso de impeachment, señaló que éste fue abierto por chantaje explícito del expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha y ha estado marcado, de principio a fin, por un clamoroso desvío de poder.
Los pueblos de America Latina toda tienen muchos motivos para responder con intensa solidaridad a este golpe contra el pueblo brasileño. Si no fuera así, de poco valdría el resultado de la gestión de los gobiernos de Lula Da Silva y Dilma Rousseff, sus programas de salud, habitacional y otros que golpeaban el corazón de la desigualdad en América latina sacando de la extrema pobreza a millones de brasileños.
Ellos representaron iniciativas concretas y serias contra la hegemonía de Estados Unidos en el continente al asociarse con la India, Rusia, China y Sudáfrica en el grupo BRICS de países avanzados en la vía del desarrollo en demostración de un pleno ejercicio de su independencia política.
Septiembre 2 de 2016.

EL OTRO CRIMEN DE GUERRA EN LOS BALCANES

EL OTRO CRIMEN DE GUERRA EN LOS BALCANES
Por Manuel E. Yepe
El Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY, por las siglas en inglés), en La Haya, ha exonerado al difunto Presidente de Serbia, Slobodan Milosevic, de toda culpabilidad por los crímenes de guerra cometidos durante la guerra de Bosnia de 1992 a 1995, incluyendo la masacre de Srebrenica.
Lejos de conspirar con el convicto líder serbobosnio Radovan Karadzic, Milosevic condenó la limpieza étnica preconizada por éste y trató de evitar la guerra que desmembró a Yugoslavia.
Tal constatación, de hecho, desmiente la propaganda dirigida a justificar la ilegal agresión de la OTAN contra Serbia en 1999. Milosevic murió prisionero en una celda de la prisión de alta seguridad con tecnología avanzada de Scheveningen, en La Haya. Fue víctima de un ataque al corazón en el año 2006, cuando estaba siendo sometido a una pantomima de “tribunal internacional” tras serle negada una cirugía cardíaca que podría haber salvado su vida. Su
fallecimiento impidió que aportara comprometedores testimonios contra sus captores estadounidenses y europeos.
La reconocida escritora norteamericana y activista contra las guerras Sara Flounders, quien participó como testigo de la defensa en el proceso contra Milosevic, consideró en un artículo que tituló “Un asesinato político en el cual se culpa a la víctima” que “nadie que se haya reunido con el Presidente Milosevic en los últimos cuatro años creería que éste sería capaz de suicidarse antes de terminar su juicio. Y nadie que haya visitado la penitenciaría de Scheveningen en La Haya, podría creer las afirmaciones de que él de alguna manera pudo introducir allí, en secreto, medicamentos no autorizados para inmolarse. En todo caso, llegarían a la conclusión de que las autoridades responsables de su encarcelamiento trataban
desesperadamente de encubrir sus propios crímenes”.
Milosevic estaba en una unidad especial dentro de una prisión de alta seguridad con tecnología avanzada. Estas unidades son especialmente vigiladas por guardias de las Naciones Unidas. Hay cámaras por todas partes. Cada movimiento de los prisioneros es observado y controlado. Las autoridades de la prisión sostienen que Milosevic había tomado rifampicin, un antibiótico muy raro y difícil de obtener, que se usa para tratar la lepra o la tuberculosis y que tiene la especial condición de anular el efecto del medicamento que le estaba indicado para el control de la presión arterial.
Cuando la citada rifampicin fue supuestamente encontrada en la sangre de Milosevic, el 12 de enero, la TICY ocultó el reporte de sus efectos hasta del mismo Milosevic y sus médicos, quienes se quejaban de que algo muy extraño estaba dañando la salud del prisionero. Mientras que su comité de defensa y sus abogados asistentes demandaban información sobre la salud del prisionero, los oficiales de la TICY mantenían en secreto este reporte.
Igual de alarmantes fueron las aseveraciones de que Milosevic fingió su propia enfermedad para postergar el juicio cuando en verdad fue la fiscalía quien lo postergó, primero para agregar acusaciones en contra del prisionero cuando se dieron cuenta de que no tenían elementos que justificaran las acusaciones originales de crimen de guerra, y posteriormente para agregar cientos de testigos que generaron 500.000 páginas de supuestos testimonios desde febrero del 2002 hasta febrero del 2004.
Milosevic estaba decidido a utilizar el juicio no sólo como plataforma para defenderse a sí mismo sino también al pueblo yugoslavo, y acusar a Estados Unidos, Alemania y los poderes de la OTAN por su papel en la destrucción criminal de su país. Veía el juicio como la única manera de aportar antecedentes para la historia. En sus declaraciones en la corte, constantemente reiteraba que, no obstante su estado de salud, estaba resuelto a continuar.
En una carta dirigida a la embajada rusa dos días antes de su muerte, Milosevic escribió que no había tomado ningún antibiótico en más de cuatro años. Advirtió que estaba seguro de que lo estaban envenenando y que su vida corría peligro.
Dijo que el TICY no es en verdad una corte internacional con capacidad para enjuiciar a cualquier persona acusada de crímenes de guerra. Es una corte política establecida por el Consejo de Seguridad de la ONU ante la insistencia de Estados Unidos en 1993 en violación a la Carta de las Naciones Unidas. Su objetivo es castigar a los crímenes cometidos contra los agresores y absolver a los imperialistas que invadieron, bombardearon, despedazaron y forzaron la privatización de Yugoslavia.
Ahora le han pedido al mundo que crea que el acusado es el responsable de su propia muerte. Es un argumento increíble, una elaborada historia de suicidio que es tan improbable como los cargos que Milosevic enfrentaba. Los medios masivos corporativos aceptan y diseminan la historia de su muerte de la misma manera servil que aceptaron la existencia de esta corte ilegal y justifican la destrucción de Yugoslavia.
Agosto 26 de 2016.

ESTADOS UNIDOS EN FATÍDICOS ANIVERSARIOS

ESTADOS UNIDOS EN FATÍDICOS ANIVERSARIOS
Por Manuel E. Yepe

El once de septiembre coinciden los aniversarios de múltiples fechorías del gobierno de Estados Unidos en años recientes.
En esa fecha de 1973 ocurrió en Chile, organizado, financiado y dirigido por el Pentágono y la CIA de Estados Unidos, en conjura con los peores elementos de las fuerzas armadas chilenas, el golpe de estado contra el gobierno constitucional de Salvador Allende. Entre esa fatídica fecha y marzo de 1990, Chile vivió una horrible dictadura encabezada por el General Augusto Pinochet Ugarte
(1915-2006), quien dirigió el golpe de estado contra el gobierno legítimo de Allende y se convirtió en jefe de la junta militar que gobernó al país. Pinochet fue proclamado presidente de la república en 1974 y en 1981 fue confirmado en ese cargo por la pseudoconstitución diseñada por el tirano.
En 1988, después de un plebiscito de signo contrario, Pinochet anunció que conservaría la presidencia hasta 1990. Aunque las elecciones de 1989 le obligaron a ceder el cargo, el dictador se mantuvo como jefe supremo del ejército. En 1998 fue reclamado por la justicia española por sus crímenes.
Entre 1973 y 1990, en Chile los derechos humanos fueron
sistemáticamente violados por la dictadura militar de corte fascista, con apoyo de las clases acomodadas del país. La represión incluyó detenciones arbitrarias, secuestros, prisiones, asesinatos,
desapariciones forzosas, exilio y cementerios clandestinos. Las torturas eran tanto físicas como psicológicas, mediante la aplicación de descargas eléctricas, violencia sexual, golpes, aplicación de drogas, quemaduras, inmersión en líquidos e incluso violaciones de mujeres realizadas por perros entrenados.
Entre 1973 y 1975 hubo unas 42 mil 500 detenciones políticas a las que se sumaron 12 mil 100 detenciones individuales y 26 mil 400 detenciones masivas entre 1976-88, así como más de 4 mil situaciones de amedrentamiento entre 1977-88 con mil detenidos desaparecidos y 2 mil 100 muertos por causas políticas.
Unas 3 mil 200 personas murieron o desaparecieron entre 1973 y 1990 a manos de agentes represivos del estado. De estas, unas mil cien personas se consideran desaparecidas al margen de las antes citadas 2 mil 100 fallecidas.
El propio 11 de septiembre pero de 1980, en la ciudad de Nueva York fue ametrallado en plena calle por un pistolero miembro de un grupo de los exilados cubanos organizados, financiados y dirigidos por la CIA, el diplomático cubano Félix García Rodríguez, acreditado en la Misión de su país ante la ONU.
El diplomático cubano se convirtió en el primer representante extranjero acreditado en las Naciones Unidas asesinado en Estados Unidos.
De acuerdo con un informe del FBI, horas después del crimen el contrarrevolucionario de origen cubano Pedro Remón hizo una llamada telefónica a los medios noticiosos de Nueva York en la que reclamó la responsabilidad del asesinato en nombre de “Omega 7”, una de las organizaciones terroristas de exiliados cubanos que opera en Estados Unidos bajo la sombrilla de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). No obstante su extenso expediente terrorista, el asesino no fue encausado hasta mediados de la década de 1980, en tanto que la misión cubana en la ONU, sus funcionarios y familiares, siguieron siendo hostilizados sistemáticamente.
Pero para el pueblo estadounidense el aniversario más divulgado y el más doloroso ocurrido un 11 de septiembre es el que produjo el derribo de las Torres Gemelas de Nueva York en 2001, que dejó un saldo de unas tres mil víctimas mortales, incluyendo a bomberos y demás personas participantes en labores inmediatas de rescate, afectadas por los gases tóxicos.
Permanece en espera de definición el carácter de este acto, dada la imposibilidad de calificar la acción como atentado terrorista clásico por la abundancia de pruebas que la presentan como una autoagresión oficial. Son inobjetables la evidencias que desmienten la versión oficial que se ofreció para justificar la proclamación de la llamada Ley Patriótica de Estados Unidos que ha sido vista como el proyecto terrorista estatal que derivó de este evento con horribles
consecuencias que llegan hasta el presente en todo el mundo. Finalmente, como acertadamente señala Néstor García Iturbe, periodista cubano experto en temas de la lucha contra el terrorismo, el gobierno de Estados Unidos pareció interesado en contribuir a la identificación de la fecha del 11 de septiembre con la ignominia cuando el Presidente Barack Obama escogió ese día de 2015 para renovar la inclusión de Cuba en la lista de naciones que sanciona la Ley de Comercio con el Enemigo -promulgada por Washington en 1917- como sanción a países con relaciones incompatibles con la política exterior de Estados Unidos. Este absurdo listado tiene hasta hoy un solo sancionado a nivel global: Cuba. Agosto 27 de 2016.

DONALD TRUMP Y SU PSICOPATOLOGIA

DONALD TRUMP Y SU PSICOPATOLOGIA
Por Manuel E. Yepe

Nadie en el mundo duda que un triunfo electoral de Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos significaría un golpe devastador para los estadounidenses que luchan por salvar la democracia evitando un retroceso y un desplazamiento a la derecha en la política del país mayor aún que lo que provocó en 1980 la elección de Ronald Reagan.
El sector políticamente más avanzado de la ciudadanía de los Estados Unidos teme, justificadamente, que la superpotencia única mundial vive tiempos cruciales en los que el fascismo proyecta su sombra nefasta. La base social de Trump se compone de una alianza de grandes millonarios junto a franjas de la clase media baja, que ya dio lugar a otros engendros por el estilo del Tea Party. El mayor peligro yace en su base social y va más allá de las elecciones.
La lucha de clases que resiste a esta alianza se concentra, por ahora, en comunidades como los inmigrantes, las mujeres y el movimiento Black Lives Matter (BLM) y no en la clase obrera, en la que tiene un nivel relativamente bajo. Pero si se quiere frenar el ascenso de la derecha y ponerle alto a sus ataques xenófobos, es imperativo que los inmigrantes, el movimiento BLM, las mujeres y la juventud se alíen para fortalecer a los sectores en lucha oprimidos por el capitalismo estadounidense.
Trump ha recibido calificativos de megalómano, paranoico, racista, xenófobo…Pero, en un discurso pronunciado en el tercer día de la Convención Nacional Demócrata, el ex alcalde de Nueva York Michael Bloomberg cuestionó claramente la sanidad mental del candidato republicano la presidencia de Estados Unidos. “¿Será que solo dice cosas locas, o dice esas cosas locas porque está realmente loco?”. Ello alentó que profesionales respetados e influyentes de salud mental en esa nación evaluaran la estabilidad emocional de Donald Trump, violando por consideración de urgencia el código de conducta promulgado por la American Psychiatric Association que previene contra la formulación de declaraciones acerca de personalidades públicas que no hayan sido formalmente evaluadas.
El comentarista político William Blum, en su muy leída columna que publican medios progresistas de prensa estadounidenses, advierte que si Donald Trump resultara elegido Presidente de Estados Unidos, se convertiría en el ocupante de la Oficina Oval más discapacitado psíquicamente desde que lo fuera Richard Nixon, “cuya paranoia extrema nos trajo Watergate y precipitó la crisis constitucional más trascendente de finales del siglo XX”.
“Normalmente, quien como yo tiene licencia para practicar leyes en vez de psicología, -escribe Blum- preferiría quedarse fuera del debate y permanecer en su zona de confort del tradicional comentario jurídico y político, comprometido a poner en evidencia las carencias políticas de los candidatos”.
“Pero Donald Trump ha conseguido el visto bueno del partido
republicano para aspirar a Presidente en una elección que lo haría comandante en jefe de la nación más poderosa que el planeta ha conocido. Como tal, al igual que la candidata presidencial del partido demócrata, Hillary Clinton, merece mayor control, tanto en cuanto a la política como a su personalidad”.
“Algunos lectores, particularmente en la izquierda progresista, pueden discrepar de mi enfoque e incluso preguntarse si no es una pérdida de tiempo examinar la psique de un Presidente o un aspirante presidencial, recordando que fue un paranoico como Nixon quien puso fin a la guerra de Vietnam y abrió la puerta a la normalización de las relaciones con China”, advierte Blum.
Tras consultar a varios especialistas, Blum ha consensuado un diagnostico que indica que Trump padece un Trastorno Narcisista de la Personalidad que es descrito como “perturbaciones que hacen a las personas sentirse y comportarse angustiosamente en sociedad, limitando su capacidad de funcionar en sus relaciones personales y en otras áreas de sus vidas como el trabajo o la escuela”.
Según Blum, Trump encarna en el escenario electoral de Estados Unidos una sociedad brutalmente condicionada para aceptar un dictador en el futuro.
Trump encarna el sentir del estadounidense conservador que ve en él la recuperación del poder mundial, minado en Siria por Rusia y
mercantilmente por China. Es una realidad galopante sobre un personaje que busca el poder basado en la superioridad racial.
Si Trump llegara como encarnación fascista a la candidatura
presidencial en Estados Unidos, sería resultado del trabajo de la ultraderecha y su bien montado poder mediático.
El péndulo político en ese país se ha inclinado a los extremos desde la elección de Obama. Todo se ha radicalizado y, como señala Blum, aun si Trump pierde las elecciones por la presidencia, el país se habrá polarizado adicionalmente.
Agosto 9 de 2016.

UNA NUEVA GUERRA FRÍA ENTRE EEUU Y CHINA

UNA NUEVA GUERRA FRÍA ENTRE EEUU Y CHINA
Por Manuel E. Yepe
Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/
Leonardo Boff, uno de los principales creadores de la teología de la liberación y sacerdote católico franciscano hasta que en 1992 decidió dejar los hábitos, concedió el reciente 15 de agosto una entrevista al periodista Martín Granovsky, del diario argentino Página 12, en la que analizó el rumbo que han tomado Brasil y Argentina por su subordinación a los capitales transnacionalizados.
Preguntado acerca de los motivos por los que mediante golpe, como en Brasil, o por votos, como en la Argentina, en América Latina avanzan procesos neoconservadores, Boff lo vinculó a una nueva guerra fría que se libra entre los Estados Unidos y China.
El gigante asiático, que ahora forma parte del bloque BRICS, ha estado entrando en América Latina y ello contradice el propósito
estadounidense de controlar el continente. Al atacar a Brasil, EEUU ataca a China y a sus enormes inversiones en Latinoamérica que, solo el año pasado, fueron de 54 mil millones de dólares para el
ferrocarril que une el Atlántico con el Pacífico.
A los latinoamericanos les asusta mucho que Estados Unidos negocie con Mauricio Macri dos bases militares, una en los límites entre Brasil, Paraguay y la Argentina, y otra en la Patagonia cerca del acuífero de agua dulce más grande del mundo, apunta el líder de la teología de liberación que ya tiene 77 años de edad.
Respecto al proceso golpista en Brasil, Boff relató que el Movimiento Sin Tierra tiene el apoyo del Papa Francisco y éste se acercó con mucho entusiasmó a la presidenta Dilma Roussef; tanto que desde entonces lo ha saludado en cada viaje suyo a Europa.
En uno de ellos le acompañó la actriz brasileña Leticia Sabatella quien contó de primera mano la situación al Papa y le hizo ver que lo principal era defender la democracia, porque atacar a Dilma traería formas violentas de represión social. Al escucharla el Papa le manifestó: “Es obra del capitalismo; del capitalismo de Brasil y del capitalismo transnacional”.
Boff opinó que el Papa ha visto que el neoliberalismo, que da más valor al mercado que al bien común, produce gran marginación y una gran pobreza. Los cuarenta millones de brasileños que fueron sacados del hambre en Brasil comienzan a volver a su situación anterior. “Allí, como se sabe, el vice que quedó como presidente interino despidió al gabinete de Dilma y atacó al ministerio de bienestar social y la reforma agraria. Los proyectos sociales tienen cada vez menos financiamiento, la atención de la cultura pasó de un ministerio a una subsecretaría y Michel Temer cortó la mitad del subsidio a las universidades públicas”.
Según Boff, el Papa consideró que el golpe parlamentario sin bayonetas busca el mismo efecto que antes buscaban los golpes militares: reforzar un grupo de los grandes capitalistas nacionales articulado con los capitalistas transnacionales en función de una mayor acumulación, privatizando los bienes nacionales. Hay un proyecto de recolonizar América Latina para hacerla cada vez más una zona que exporte materias primas puras sin agregarles valor a los productos. Brasil tiene más de 70 millones de hectáreas para producir y saciar el hambre de todo el mundo por sí solo y le sobra el agua, advirtió Boff. “Todo caería bajo control del capital privatizado o
internacionalizado. El Papa se da cuenta de este fenómeno y de que los pobres volverán a la miseria y al hambre”.
En la Argentina, el Estado asume una política privatista. Habla con las empresas. No hay sociedad sino individuos. La acumulación de la riqueza se concentra en un polo cada vez más reducido.
No se puede analizar la situación en Argentina o en Brasil por separado ni valorar aisladamente el intento de Estados Unidos de alinear a ambos países dentro de la estrategia imperial, afirmó Boff. “En los 13 años del Partido de los Trabajadores (PT) en el poder quedó demostrado que hay dos proyectos en juego. Los dos quieren ser democráticos, pero la democracia neoliberal es para pocos y hace políticas ricas para los ricos y pobres para los pobres”.
Boff recordó que en Brasil hay 210 millones de habitantes y 71.440 superricos controlan más de la mitad del Producto Interno Bruto. El Banco Mundial ha dicho que la mayor acumulación del capital en el mundo se hace en Brasil, donde están los capitalistas más
antipopulares y más antisociales: tienen gran parte de las fortunas afuera, en paraísos fiscales, y operan por sociedades off shore. Es un ejemplo, justamente, de los dos tipos de democracia.
El otro tipo de democracia, que en Brasil fue el de Lula, es el de la democracia inclusiva, abierta a todos. La correlación mundial de fuerzas no permite impedir la acumulación del capital. Pero al menos podemos ponerle algún límite. “Debemos hacerlo” finalizó Leonardo Boff en su entrevista con el diario argentino Página 12.

Agosto 22 de 2016.

ELECCIONES EN EE.UU. SON DISTRACCIÓN MASIVA

ELECCIONES EN EE.UU. SON DISTRACCIÓN MASIVA
Por Manuel E. Yepe
https://manuelyepe.wordpress.com/
La principal utilidad de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos es que son un arma de distracción masiva que crea la ficción de que presidentes y votantes determinan realmente el destino del país. En verdad, esos presidentes y sus secuaces en el Congreso y la Corte Suprema pudieran gobernar, pero ciertamente no gobiernan. Las elecciones sirven para transferir energía de un sistema de las élites a otro conjunto de las propias élites, son un espectáculo de camuflaje en la legitimidad democrática, un evento cuadrienal de consenso nacional de pan y circo que patrocina la clase gobernante desde sus suites corporativas.
Aproximadamente así define el sistema electoral de Estados Unidos Gerald Sussman, sociólogo y profesor en la escuela Toulan de estudios urbanos y planificación de la Universidad Estatal de Portland en un ensayo que titula “Elecciones americanas. Armas de distracción masiva”.
Si Bernie Sanders hubiera logrado captar el mayor número de
delegados, la nominación y la elección simplemente habría servido para instalar una democracia socialista en la Casa Blanca con todas las palancas de la energía intactas para disciplinarlo todo nuevamente en lo que Noam Chomsky ha llamado “el espectro del pensamiento pensable.” De hecho, según Sussman, si la clase dirigente fuera un poco más sabia, habría respaldado por Bernie, en vez de a Hillary para la nominación y la Presidencia, sólo para aplastar las esperanzas de la izquierda. El valor real de la campaña de Sanders ha sido incitar a la valentía en los jóvenes para hacer frente a la realidad. Una victoria de Hillary Clinton en noviembre podría llevar a miles de manifestantes a protestar en las calles, pero una victoria de Trump probablemente provocaría millones.
La proclamación en las recientes convenciones de dos de los candidatos presidenciales más despreciados por los militantes y simpatizantes de sus propios partidos -demócrata y republicano respectivamente- ha puesto a millones de votantes entre la proverbial espada y la pared con vistas a la elección presidencial del 8 de noviembre.
Se consideran por igual obligados a escoger, entre Donald Trump (R) y Hillary Clinton (D), al menor de dos males.
Llevados por la falacia de que la democracia consiste en escoger entre las dos opciones que les ofrece el sistema de dos partidos (duopolio) debe haber muchos hoy en Estados Unidos que culpen de la situación al reducido número de opciones que se les ofrece y piensan que una multiplicidad de partidos sería la solución.
Solo que no tardan en informarse de la existencia de muchos países donde existen múltiples partidos (decenas y hasta cientos) y la situación es la misma: el poder siempre se mantienen en manos de los ricos, que gobiernan en beneficio de los ricos.
Históricamente, cuando en Estados Unidos ha surgido un candidato advenedizo que de alguna forma ha logrado infiltrarse en el sistema al punto de poner seriamente en peligro el control duopólico del poder (como sucedió a Jesse Jackson en 1988, Ross Perot en 1992, Ralph Nader y Howard Dean en 2004 así como, de alguna manera a Bernie Sanders en 2016, se han enfrentado al dinero, los medios y métodos maquiavélicos de presión que al final resultan insuperables aunque por un tiempo sirven de distracción a sus seguidores.
Como ha señalado en al portal digital Thruthout la periodista Barbara G. Ellis, Bernie Sanders se convirtió en una amenaza monumental para la nominación demócrata con manifestaciones de decenas de miles potenciales votantes en todo el país. Sus voluntarios, jóvenes en su mayoría, superaban ampliamente en número a los de Clinton.
Simultáneamente Trump parecía estar -con sus mítines y ganancias en las primarias- en la misma situación respecto a la maquinaria republicana.
Así como la angustia y desesperación se va haciendo cada vez mas presionante para las masas de desposeídos en el mundo y presagian una inevitable insurrección popular a escala global, en el seno de Estados Unidos se hace más aguda la contradicción entre el 1% que lo domina todo y el 99% que no puede seguir engañado con mitos y trucos de la democracia representativa bajo control de los ricos.
A partir de las experiencias que va dejando el proceso electoral en curso en Estados Unidos se comprende que no basta con pequeños cambios cosméticos para hacer que el sistema actual funcione. No serán nuevos partidos, ni cambios estructurales en los actuales partidos, ni coaliciones inestables, lo que puedan salvarlo. El problema está en la naturaleza injusta del sistema capitalista que, por su naturaleza imperialista actual, frena el desarrollo democrático de la nación y oprime a sus ciudadanos.

Agosto 16 de 2016.

VENEZUELA Y CUBA ANTE UN PERÍODO ESPECIAL

VENEZUELA Y CUBA ANTE UN PERÍODO ESPECIAL
Por Manuel E. Yepe
Para no pocos observadores de la política internacional, la difícil situación por que atraviesa la economía de Venezuela, principal socio económico de Cuba pudiera conducir a la isla caribeña a una situación de penurias parecida a la que le provocó el derrumbe y desaparición de la Unión Soviética a inicios de la última década del pasado siglo. Para apoyar tales augurios, o bien para desvirtuarlos, muchos especialistas se han pronunciado en uno u otro sentido.
El especialista cubano Domingo Amuchástegui, radicado en Estados Unidos, por ejemplo, explora, compara y contrasta los dos diferentes escenarios en busca de conclusiones adecuadas:
En 1990, recuerda, en el momento de decretarse el llamado “período especial”, hubo una disminución del 85% de los vínculos económicos de Cuba con los países del Consejo de Ayuda Mutua Económica (COMECOM, por sus siglas en inglés) – la mayor parte de ellos con la Unión Soviética-, cubriendo una amplia gama de productos y artículos, además de petróleo.
Entre 1990 y 1993, las importaciones cubanas cayeron en un 70 por ciento; la credibilidad financiera y disponibilidad de créditos para Cuba en las economías de los ex países socialistas de Europa desapareció completamente; casi todos los proyectos de inversión en la isla fueron total o parcialmente suspendidos.
La legislación del bloqueo estadounidense inició un proceso de reforzamiento con la aprobación de la llamada ley Torricelli (1992). Los niveles de legitimidad y reinserción internacional de Cuba fueron muy limitados y la mayoría de los expertos pronosticaron que un efecto dominó conduciría al colapso de su economía.
Cientos de periodistas extranjeros acudieron a La Habana para ser testigos del derrumbe inevitable e inminente de la experiencia cubana. Los nexos de Cuba con Venezuela, en cambio, nunca han estado siquiera cerca de cómo fueron los vínculos con la Unión Soviética. Caracas es el principal socio de Cuba, pero las importaciones representan un tercio de las importaciones corrientes de Cuba y consisten sobre todo en petróleo. El factor energía hace muy sensible y vulnerable la situación, pero nunca comparable a los lazos con Moscú.
Los liderazgos cubano y venezolano estaban conscientes de ello incluso antes de la muerte de Chávez, por lo que la cooperación económica entre los dos países fue declinando y se dieron pasos y acciones tempranas llamadas a equilibrar tales contingencias.
Cualquier persona con un poco de sentido común, tendrá que admitir que hay diferencias sustanciales entre la década de 1990 y hoy en día. El gran signo de interrogación –según Amuchástegui- no está ahora en el lado cubano, sino en el de Venezuela.
El referendo (revocatorio) para forzar la dimisión de Maduro no parece tener muchas posibilidades de éxito. Sus implicaciones conducentes a confusión y enfrentamiento violento, son ya motivo de preocupación entre diversos sectores de la sociedad venezolana que comprenden que las elecciones presidenciales no están muy lejos y ese sería el momento de deshacerse de Maduro sin asumir los riesgos de
confrontación violenta, advierte el experto.
Los corredores internacionales de una solución pacífica y jurídica – Shannon de Estados Unidos, el ex Presidente dominicano Leonel Fernández y el ex Jefe de Gobierno español Rodríguez Zapatero- están conscientes de la importancia de evitar una colisión como resultado. Más allá de sus errores, debilidades y proclamas izquierdistas, -opina Amuchástegui- Nicolas Maduro no puede asumir toda la culpa de lo que está sucediendo. Circunstancias mundiales y regionales están aportando un impacto enorme. El Banco Mundial ha concluido que América Latina no crecerá en absoluto en 2016 debido al desmoronamiento de los precios de la energía y las materias primas.
La mayor preocupación ahora mismo – según el informe del Banco Mundial – es que la desaceleración actual tendrá lugar de forma desordenada debido a las crecientes diferencias en términos de crecimiento en estos países del área. En otras palabras, hay que evitar agregar “combustible” a tales tensiones, incluyendo conflictos civiles de carácter violento. Así que no sólo la oposición venezolana sino también el hemisferio occidental, incluyendo a Estados Unidos quieren y deben evitar esto y están dispuestos a convencer a la oposición de Venezuela a “jugar” de manera diferente. Cualquier efecto dominó sería extremadamente costoso para todo el mundo.
El gobierno de Maduro aún cuenta con gran respaldo, tiene el mayor partido político en el país, tiene un control considerable sobre las instituciones claves y por último, pero no con menor importancia, disfruta del enérgico apoyo de las fuerzas armadas, un activo nada despreciable, finaliza Amuchástegui.
Agosto 18 de 2016.