LOS HURACANES Y EL BLOQUEO CONTRA CUBA

LOS HURACANES Y EL BLOQUEO CONTRA CUBA
Aunque el bloqueo a Cuba se inicio oficialmente el 7 de febrero de 1962, en la práctica comenzó en 1959, apenas triunfó la revolución popular contra la dictadura pro estadounidense de Fulgencio Batista. La reciente tragedia que –para Cuba y varios otros países del Mar Caribe- ha significado el huracán Irma, me ha hecho recordar una discusión que tuve hace exactamente diez años con un amigo
estadounidense de visita en Cuba quien sostenía que Fidel Castro debía estar agradecido al gobierno estadounidense por el bloqueo que le había impuesto durante medio siglo a la revolución cubana.
Según el criterio de ese amigo norteamericano, a los cubanos les habría resultado sumamente difícil, casi imposible, mantener la unidad de acción que han mostrado para el logro de sus grandes avances sociales, culturales, educativos, científicos y económicos, “si no hubiera existido la feroz y estúpida hostilidad contra la isla” de su poderoso vecino del norte.
Por ello, especulaba él, el gobierno de Cuba ha actuado de manera muy astuta al no hacer todo lo que ha estado a su alcance por lograr que Estados Unidos suspenda el bloqueo económico y normalice sus relaciones con la isla.
Argumenté contra tal especulación recordándole la vertical posición del gobierno cubano contra el bloqueo, la promoción que ha venido haciendo desde hace muchos años en pro de acuerdos internacionales de condena a éste y su permanente disposición de negociar equitativamente todas las disputas con Washington.
Es incuestionable –reconocí- que la posición de una docena de sucesivos gobiernos de Estados Unidos en aras de la persistencia del bloqueo contra Cuba ha contribuido, al igual que su política de amenazas y agresiones abiertas y encubiertas, a la promoción de una política de unidad popular de los cubanos que ha servido para estimular el apoyo entusiasta de la población al proyecto político. Pero hay que considerar que, si bien los ciclones aportan beneficios importantes mediante lluvias torrenciales que enriquecen el manto freático, llenan de agua los embalses y hasta renuevan los bosques derribando viejos árboles, sus secuelas perjudican en grado
superlativo a la población mediante los daños que ocasionan los vientos, las lluvias, las mareas y las olas del mar en aras de tales efectos presuntamente provechosos.
Cuba es azotada frecuentemente por los poderosísimos huracanes que caracterizan a la región geográfica donde está ubicada. A veces lo hacen con muy poco tiempo entre uno y otro para permitir una recuperación efectiva, pero, cada vez que esto ocurre, recuerdo este intercambio con mi amigo estadounidense.
Los cubanos se sienten orgullosos de pertenecer a un pueblo que ofrece demostraciones tan extraordinarias de unidad, disciplina, solidaridad y creatividad al enfrentar estos fenómenos naturales con evitación de víctimas fatales y con efectos materiales intangibles en comparación con otros países que no cuentan con una similar organización social basada en la solidaridad.
No puedo evitar la comparación de esta actuación de los cubanos con la que manifiesta este pueblo en el enfrentamiento a los efectos del bloqueo y frente a la hostilidad que hace casi 60 años practican los gobiernos de Estados Unidos contra Cuba.
Los ciclones traen aguas para las siembras y las represas; el bloqueo contribuye a la firmeza de la concertación de los cubanos para la defensa de la nación. Pero cuando se considera la magnitud de los perjuicios materiales, los sufrimientos y los flagelos que derivan de los ciclones y del bloqueo, cualquiera comprende por qué son tan indeseables.
Ojalá la ciencia meteorológica alcance algún día la capacidad de disolver o desviar los huracanes a lugares no habitados. Y que los científicos encuentren los medios y maneras de obtener por otros medios el agua que ellos aportan.
Hasta tanto ello no ocurra sería deseable que la sensatez mueva al gobierno de Estados Unidos a renunciar al bloqueo que ha venido ejerciendo contra Cuba.
Los cubanos sabrán encontrar y perfeccionar cada vez más las fuerzas centrípetas capaces de hacer irreversible, a partir de bases cada vez más democráticas y permanentes, la práctica y defensa del proyecto revolucionario nuestroamericano de Bolívar y Martí.
Lamentablemente, para los cubanos, volver a la normalización tras el devastador fenómeno atmosférico Irma, significa también volver a vivir en las condiciones del no menos demoledor fenómeno criminal que es el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba en inútil esfuerzo por hacer a la isla volver al redil imperialista.
Septiembre 14 de 2017.

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LA SUCIA HISTORIA EEUU CONTRA LATINOAMERICA

LA SUCIA HISTORIA EEUU CONTRA LATINOAMERICA
Por Manuel E. Yepe

La historia de las intervenciones y agresiones estadounidenses en Latinoamérica comienza en 1822 con la afirmación de la región como su esfera de influencia y sigue con la promulgación de la Doctrina Monroe, según la cual las naciones hispanoamericanas que emergían a la independencia constituían territorio vedado a los apetitos imperiales europeos y, por extensión, espacio natural de influencia estadounidense.
Luego viene la afirmación del principio del Destino Manifiesto, la guerra de 1848 contra México y el despojo de California y Nuevo México.
A partir de 1898 Estados Unidos entra en guerra contra el debilitado imperio español para conquistar sus territorios coloniales remanentes: Filipinas, Puerto Rico y Cuba.
Aunque el objetivo principal, por razones económicas y de geopolítica era el archipiélago filipino, el mejor pretexto se presentó en Cuba, donde los independentistas estaban llevando la mejor parte en su guerra contra el colonialismo español y se hallaban próximos a lograr por sí solos la victoria.
La derrota de las debilitadas armas españolas no tardó mucho tiempo y permitió al debutante imperialismo norteamericano presentarse como fuerza fiel a su discurso anticolonialista, al tiempo que negaba o reducía el papel en ello de los independentistas cubanos que llevaban más 30 años sobre las armas y habían perdido en combate a algunos de sus principales líderes.
En el curso de las siguientes tres décadas, Estados Unidos invadirá treinta y cuatro veces a los países de la Cuenca del Caribe: Ocupará México, Honduras, Guatemala, Costa Rica, Haití, Cuba, Nicaragua, Panamá y República Dominicana. La sólida presencia británica en materia comercial, financiera y de infraestructura, impidió a Washington extender su penetración imperial a América del Sur. En 1933, con el país afectado por una honda depresión económica, agotado por la campaña contra Sandino en Nicaragua e inquietado por el fuerte movimiento nacionalista latinoamericano estimulado por la Revolución Mexicana, llega al poder Franklin Delano Roosevelt quien inicia la política del Buen Vecino, retira las fuerzas de ocupación del Caribe y anuncia una política de no intervención en América Latina.
Terminada la Segunda Guerra Mundial, se inicia la Guerra Fría y se conforma un mundo bipolar para el que Washington convierte a América Latina en su retaguardia, al tiempo que crea en 1947 la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que escribirá en la región una de las más tenebrosas historias de crimen, abuso y barbarie que haya conocido la humanidad.
Corresponden a este período el inicio de las agresiones y del bloqueo económico contra la revolución cubana y las invasiones contra Guatemala, República Dominicana, Panamá, Granada y la guerra sucia contra la Nicaragua sandinista.
Al término de la Guerra Fría, del Consenso de Washington determina que el dominio imperial de Estados Unidos sea reemplazado por la hegemonía económica, ejercicio que abre el apetito de los halcones de Washington que exigen el retorno a un poder imperial absoluto, asumido sin ambages, para lo cual se presta como anillo el dedo la asonada terrorista del 11 de septiembre de 2001 que justifica la supuesta “guerra contra el terrorismo”.
La integración de un sistema hemisférico dominado por Washington, el acomodamiento de América Latina a los intereses imperialistas de Estados Unidos en el rol de suministrador de materias primas; la integración de la Organización de Estados Americanos como patio trasero de EEUU, hasta la conversión de América Latina en una especie de taller de Estados Unidos para experimentar las diferentes formas de guerra contrainsurgente con todas las modalidades del terror, desapariciones, torturas, masacres y exilios forzados, diseñadas todas para destruir la relación entre la solidaridad y la individualidad. Desde 1898 Estados Unidos ha ejecutado “exitosamente” más de cuarenta cambios de régimen en América Latina.
Contrasta el hecho de que siga en pie y con más solidez que nunca, la revolución cubana, lo que mantiene la interrogante sobre la validez de una vía democrática para la retención de poder por las revoluciones populares dada la reiteración con que las fuerzas de derecha han demostrado que no acatan sus derrotas por la vía democrática de las urnas y apelan siempre a una u otra forma de violencia institucional basada en el orden burgués previamente establecido.
Por la significación de su vigencia para la Patria Grande, toca al pueblo venezolano defender, con la solidaridad y apoyo de todos sus semejantes del continente, la supervivencia de la revolución bolivariana, hasta la victoria siempre.
Septiembre 5 de 2017.

PUTIN ALERTA CONTRA HISTERIA SOBRE LA RDPC

PUTIN ALERTA CONTRA HISTERIA SOBRE LA RDPC
Por Manuel E. Yepe

El presidente ruso, Vladimir Putin, advirtió en la inauguración del segmento de alto nivel de la IX Cumbre anual de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica) contra la “histeria militar” en torno a la República Popular y Democrática de Corea porque ésta puede conducir a una “catástrofe planetaria” y calificó de “inútil e ineficaz” el recurso de imponer contra Pyongyang nuevas sanciones como las recién anunciadas por Washington.
Tal posición augura otro peligroso enfrentamiento entre Moscú y Estados Unidos, cuyo presidente abogó por sanciones “lo más fuerte posibles” de la ONU en muestra de rechazo al sexto ensayo nuclear de Corea del Norte, llevado a cabo a inicios de septiembre en curso, según señala un comentario de Radio Habana Cuba que cita como fuente a la Agencia Francesa de Prensa (AFP).
Putin, quien participó en la cumbre recién efectuada en el Centro Internacional de Convenciones de Xiamen, China, dijo allí a los periodistas que “Rusia condena estos ejercicios de Norcorea, pero considera que el recurso de imponer sanciones de cualquier tipo en casos como este resulta siempre inútil e ineficaz”.
“Una histeria militar no tiene sentido alguno (…) porque puede conducir a una catástrofe planetaria con un elevado número de víctimas”, advirtió el presidente ruso.
Tras el sexto ensayo nuclear de Pyongyang, el más potente llevado a cabo hasta ahora, Estados Unidos, sus aliados europeos y Japón anunciaron que están negociando nuevas sanciones en la ONU contra Corea del Norte.
Sin embargo, la posición de China y Rusia -ambas con derecho de veto en el Consejo de Seguridad – no se ha concretado en forma
suficientemente clara.
Los norcoreanos “no van a renunciar a su programa nuclear si no se sienten seguros. Por tal motivo, hay que intentar abrir un diálogo entre las partes interesadas”, dijo Putin.
El presidente ruso cree que “no tiene sentido la histeria militar, porque es un camino que nos lleva a un callejón sin salida”. Putin se suma así a la posición de China, que defiende una “solución pacífica” a la crisis norcoreana y quiere la reanudación de las negociaciones con el gobierno de Kim Jong-Un.
En contraste, el presidente estadounidense Donald Trump, que prometió el mes pasado “fuego y furia” si Pyongyang prosigue con sus amenazas contra Washington, consideró la semana anterior que, a partir de ahora, “cualquier discurso de apaciguamiento ya no funciona” con Corea del Norte.
Como respuesta al ensayo nuclear norcoreano, Corea del Sur inició maniobras terrestres con fuego real. La marina surcoreana había hecho lo mismo una semana antes, con la esperanza de disuadir a Pyongyang de cualquier presunta provocación en el mar.
Un nuevo paquete de sanciones presentado por Washington -el octavo- será negociado en los próximos días antes de ser votado en el Consejo de Seguridad el 11 de este mes, anunció en Nueva York la embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Nikki Haley.
A principios de agosto, las últimas resoluciones sancionando a Pyongyang -cada una más severa que la anterior- fueron adoptadas unánimemente por los 15 miembros del Consejo de Seguridad.
Según fuentes diplomáticas, las nuevas medidas que se negocian esta semana podrían afectar el petróleo, el turismo, el envío de remesas a su país por los trabajadores norcoreanos en el exterior y otras decisiones en el terreno diplomático.
La bomba de hidrógeno que Pyongyang anunció haber hecho explotar el domingo anterior tenía una potencia de 50 kilotones, cinco veces más que la del precedente ensayo norcoreano y tres veces más que la bomba lanzada por Estados Unidos sobre Hiroshima en 1945, según fuentes surcoreanos.
Según los anuncios de una y otra parte, Corea del Norte está ahora en capacidad de transportar una bomba atómica en un misil capaz de alcanzar el territorio de Estados Unidos, aunque según Washington, sus expertos no han confirmado su certeza absoluta esta predicción. Corea del Norte jamás ha sucumbido ante las intimidaciones de EEUU y esto le ha generado prestigio y admiración por su probada
intransigencia y capacidad de resistencia en circunstancias que han llevado a muchos otros gobiernos del mundo a indigna claudicación. Pyongyang tiene a gran orgullo haber sobrevivido como nación independiente de orientación comunista en un contexto global tan extremamente peligroso como el suyo. Atribuye el éxito de su programa de seguridad nacional -en sobresaliente medida- a que ésta incluye la posesión y desarrollo de un reducido arsenal nuclear que cumple una finalidad disuasiva ante la posibilidad de que Washington intente, a partir de su participación en el monopolio de la bomba atómica, lanzar otra guerra como la que llevó a cabo en su territorio, en los años cincuenta del siglo pasado.
Septiembre 6 de 2017.

Manuel E. Yepe, OCTUBRE SOVIÉTICO EN EL IMAGINARIO YANQUI

OCTUBRE SOVIÉTICO EN EL IMAGINARIO YANQUI
Por Manuel E. Yepe
Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/
A un siglo de la toma del poder por el Partido Bolchevique encabezado por Vladimir Ilich Lenin y Leon Trotski, la vigencia actual de las ideas de la Revolución Rusa de Octubre de 1917 se aprecia en la orientación de las luchas que libran los pueblos de todo el mundo contra la explotación capitalista.
Octubre desbrozó los caminos para la liberación humana que el marxismo había identificado y descubrió otras nuevas vías. Condujo a la nación a la obtención de grandes éxitos en la economía, la política, la cultura, la justicia social y la defensa, para convertir en breve tiempo a la atrasada Rusia en potencia mundial.
Octubre permitió que los esfuerzos y sacrificios de los pueblos de la Unión Soviética alcanzaran el nivel de desarrollo económico, militar y científico que propició una bipolaridad del mundo en la que pudieron asentar sus esperanzas de progreso las naciones del planeta. Estados Unidos no fue una excepción. En enero de 1919, Lenin invitó al ala izquierda del Partido Socialista de América (SPA) a unirse a la Internacional Comunista recién creada en Moscú. En la primavera de ese año esta ala tomó el control de todo el partido desplazando a su anterior directiva, más pequeña y de orientación socialdemócrata. Desde sus orígenes, el PSA sufrió ataques de varios gobiernos estaduales y del propio gobierno federal estadounidense que temía una repetición de las revueltas que estaban teniendo lugar en suelo europeo. Se desató en Estados Unidos entre finales de 1919 y enero de 1920, el “terror rojo” que lideró la Fiscalía General de los Estados Unidos ordenando la detención de miles de comunistas, con el Ley de Sedición de 1918 como base jurídica. Durante la Gran Depresión de 1929, el Partido Comunista de Estados Unidos (CPUSA, por sus siglas en inglés) multiplicó sus pactos con pequeños grupos sindicales. La elección de Franklin D. Roosevelt como presidente supuso también la renovación de los sindicatos y el incrementó en ellos de la influencia del CPUSA.
Durante este período, el CPUSA se distinguió por su defensa de la Segunda República Española, víctima del levantamiento franquista que desembocó en la Guerra Civil Española (1936-1939). Izquierdistas de todo el mundo se unieron para defender a la República, aportando fondos para la asistencia médica y en muchos caso enrolándose como voluntarios en la Brigadas Internacionales. El CPUSA proporcionó los primeros integrantes de la Brigada Abraham Lincoln, que además de apoyar al gobierno republicano de España fue la primera fuerza militar compuesta por estadounidenses que integró a negros y blancos en las mismas filas, con los mismos derechos y obligaciones.
Al formarse en 1919 el Partido Comunista de Estados Unidos (CPUSA, por sus siglas en inglés), el gobierno de Washington reprimía hacía algún tiempo a los socialistas, debido a que éstos se habían opuesto a la intervención estadounidense en la Primera Guerra Mundial y hacían campaña contra el servicio militar. A partir de enero de 1920, el nuevo blanco de la persecución fueron los comunistas que comenzaron a ser masivamente encarcelados. El CPUSA fue forzado a la clandestinidad y debió cambiar varias veces de nombre para evitar la detención de sus cuadros y militantes.
En la década de 1930, el FBI perseguía a nazis y comunistas bajo sospechas de que pretendían lanzar una revuelta armada contra el Gobierno federal. En 1940 entraron en vigor leyes que declaraban ilegal sostener una opinión favorable al derrocamiento del Gobierno. En 1941, cuando Estados Unidos estaba a punto de ingresar a la guerra mundial en Europa y Japón, el gobierno de Roosevelt acusó de sedición y conspiración para derrocar al gobierno a 29 miembros del Partido Socialista de los Trabajadores (SWP), entonces aliado político de la Cuarta Internacional. El FBI allanó las oficinas del SWP y se formó un gran jurado para el juicio. Los acusados utilizaron el proceso para pregonar sus principios socialistas desde el banquillo de los acusados, rechazaron la guerra imperialista y refutaron la
presentación de la revolución socialista como una conspiración o golpe de Estado.
La entrada de Estados Unidos en la IIGM en diciembre de 1941 forzó una alianza con la Unión Soviética que viabilizó el reclutamiento de militantes comunistas en las fuerzas armadas estadounidenses. Al término de la II GM en 1945 e inicio la Guerra Fría contra la URSS, terminó la “tregua” oficial estadounidense hacia el CPUSA y se exacerbó una psicosis anticomunista por el supuesto descubrimiento de “redes soviéticas de espionaje” y la denuncia de un creciente poder de los comunistas en el sindicalismo del sector industrial. Luego sobrevendría el macartismo o cacería de brujas, uno de los episodios más vergonzosos en la historia jurídica de Estados Unidos, con el asesinato político por condena en silla eléctrica de los esposos Ethel y Julius Rosenberg, un crimen de odio que aún reclama justicia. Agosto 31 de 2017.

MONSTRUOSO CRIMEN SIN ARREPENTIMIENTO

MONSTRUOSO CRIMEN SIN ARREPENTIMIENTO
Por Manuel E. Yepe

El primero de noviembre se cumplirá una década de la muerte del Brigadier General Paul W. Tibbets Jr., quien piloteara el avión estadounidense que el 6 de agosto de 1945 dejó caer sobre la ciudad japonesa de Hiroshima, para escarnio de la humanidad toda, la primera de las únicas dos bombas atómicas que han estallado sobre centros poblados en la historia de la humanidad.
Tibbets, comandante del “Enola Gay”, superfortaleza B-29 que dejó caer su mortífera carga en los días finales de la Segunda Guerra Mundial asesinando o mutilando a no menos de un cuarto de millón de civiles de un solo golpe, falleció tranquilamente en su hogar sin dar señales de arrepentimiento por su hegemónica participación en aquel monstruoso crimen, cuando la conclusión de la guerra estaba ya definida y la rendición de Japón era apenas cuestión de horas de negociaciones diplomáticas ya en curso.
La explosión, el fuego y la radiación de la bomba lanzada por Tibbets sobre Hiroshima constituyen uno de los actos terroristas más salvajes y cobardes llevados a cabo por Estados Unidos, y por cualquier otra nación, en la historia bélica del mundo.
Murieron casi instantáneamente en Hiroshima, en ese primer bombardeo atómico de aéreas pobladas en la historia del mundo, unas a 140.000 personas – incluyendo una docena de aviadores estadounidenses apresados por los japoneses y miles de trabajadores coreanos reclutados por la fuerza por los nipones como mano de obra durante la guerra.
Otras 70.000 personas sucumbirían tres días más tarde en el bombardeo atómico de Nagasaki, también ejecutado por Estados Unidos como parte del mismo proyecto criminal, diseñado más como arma de posguerra que para influir en la ya decidida Segunda Guerra Mundial.
Un número mayor aún de seres humanos fueron heridos y quedaron con horribles cicatrices que les marcaron durante toda su triste supervivencia. La mayoría de las víctimas de la bomba eran mujeres, niños, ancianos y otros civiles que no habían tenido participación directa alguna en la guerra.
Setenta y dos años después del bombardeo atómico de Hiroshima, los gobernantes estadounidenses debían estar en condiciones de responder honestamente las preguntas históricas y morales que rodean a ese terrible acontecimiento, de la misma manera que los norteamericanos y la humanidad toda había exigido legítimamente que Alemania y Japón se arrepintieran por su participación dirigente en tantos episodios dolorosos en la II Guerra Mundial.
La bomba atómica que con inaudita premeditación y alevosía lanzara Estados Unidos sobre las cabezas de tantos indefensos civiles sin la menor justificación, había sido bautizada con el nombre de la madre del comandante de la nave, Enola Gay, y la propia bomba fue
identificada como “Little Boy” (niño pequeño), seguramente en paradójico homenaje a sus descendientes.
No obstante la sistemática manipulación de hechos históricos que caracteriza a este período, trascendió que en los momentos en que Washington dejó caer la bomba atómica sobre la muy poblada ciudad japonesa de Hiroshima, la rendición de Japón estaba siendo negociada por canales diplomáticos, con perspectivas de solución satisfactoria a corto plazo para todas las partes involucradas en el conflicto. Se hizo evidente que el propósito estadounidense era hacer ostentación de la poderosísima arma que singularmente poseía, a partir de cuyo monopolio se proponía implantar una dictadura a escala global. Japón se rindió incondicionalmente el 15 de agosto de 1945, nueve días después del bombardeo de Hiroshima.
Grupos de ciudadanos nipones sobrevivientes de la bomba atómica y ciudadanos de todo el mundo han llamado de manera reiterada, desde entonces, al gobierno de Estados Unidos a pedir disculpas por los inhumanos bombardeos de Hiroshima y Nagasaki.
En contraposición, algunos veteranos estadounidenses – ex prisioneros de guerra en Japón- se han opuesto al ofrecimiento de tales disculpas, argumentando engañosamente que los bombardeos atómicos gemelos (Hiroshima y Nagasaki) salvaron vidas porque apresuraron el final de una larga y cruel confrontación bélica.
En mayo de 2016, el entonces presidente Barack Obama, se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos que se atrevió a realizar una visita a Hiroshima luego de la guerra.
“Llegamos a Hiroshima para reflexionar sobre las terribles fuerzas desencadenadas en un pasado no tan lejano. Venimos a llorar a los muertos”, dijo Obama en un discurso que formuló en el Parque Memorial de la Paz de Hiroshima. Cuidadosamente se centró en la reconciliación y evitó o evadió inquietantes preguntas sobre culpas y
responsabilidades por aquella monstruosidad.
Pero nunca ha habido disculpas ni muestras de arrepentimiento en relación con la toma de la genocida decisión de lanzar bombas atómicas sobre las dos superpobladas ciudades mártires japonesas.
Agosto 28 de 2017.

Manuel E. Yepe. CHAVISMO ES EL BOLIVARIANISMO DEL SIGLO XXI

CHAVISMO ES EL BOLIVARIANISMO DEL SIGLO XXI
Por Manuel E. Yepe
El antichavismo se ha convertido en la ideología de la ultra-derecha en la región porque el chavismo, desde su surgimiento, cambió la geopolítica regional, cambió el mundo político de América Latina y el Caribe e impactó en muchas otras regiones del mundo. El chavismo es el nuevo bolivarianismo del siglo XXI.
Las fuerzas revolucionarias que surgieron del liderazgo del Comandante Chávez lograron articular las fuerzas progresistas, de avanzada y de la izquierda revolucionaria de todo el continente hasta convertirse en referencia a nivel mundial de los cambios posibles y de los cambios que necesita América Latina y toda la humanidad.
Tales son algunos de los conceptos que planteara Nicolás Maduro, el Presidente de Venezuela, en sus respuestas a una entrevista que le realizara en Caracas el célebre periodista y politólogo venezolano José Vicente Rangel.
La derecha latinoamericana, tan publicitada y subordinada al imperialismo estadounidense adoptó hace mucho tiempo como bandera central la de derrotar de la revolución bolivariana. Las campañas antichavistas, contrabolivarianas y anti venezolanas se convirtieron en el eje del discurso de esta derecha que, por cierto, ha llegado al gobierno con votación bastante exigua. En Argentina, apenas logró un treinta y algo por ciento de votación para llegar a la presidencia de esa nación; o, como en el caso de Brasil, evitaron la confrontación comicial y optaron por un golpe de estado encubierto que la OEA y la prensa corporativa silenciaron de manera cómplice.
Esa derecha ha llegado al poder político en algunos países claves de Latinoamérica nutrida por una doctrina antibolivariana, antichavista… y mucho miedo, casi terror, por la fuerza de las ideas y el ejemplo que emanan de la revolución bolivariana.
“Yo aspiro a que la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), con su gran poder, me brinde un apoyo especial para la lucha contra la corrupción, que es una cuenta pendiente que tenemos. Lo necesitaremos, no sólo desde el punto de vista punitivo, también en el plano educativo, el cultural y el moral. Seguiremos insistiendo en construir una sociedad con valores de respeto, de honestidad y de práctica transparente en el manejo de la cosa pública.
“Es una gran batalla, no podemos garantizar que la ganaremos en meses o en años, es una batalla que nos tomará bastante tiempo, pero Venezuela tiene en mí a un Presidente comprometido hasta los tuétanos en la lucha contra la corrupción y los corruptos.
Maduro hizo ver que a los venezolanos de hoy les ha tocado la suerte de vivir la quiebra total del modelo de dependencia petrolera protegidos por el modelo social chavista, socialista.
Recordó que muchos expertos predecían que el modelo petrolero comenzaría a declinar en 2030, 2040 o 2050. Pero gracias al “milagro” de la revolución, ocurrió que ello ha tenido lugar de golpe y el país pasó de un día para el siguiente a recibir, de 120 dólares el barril a 20 dólares, “y aquí́ a nadie le faltó escuela, trabajo, ingreso o alimento con los problemas que hubo que afrontar. No dejamos de construir viviendas, no dejamos de construir obras públicas
fundamentales, hicimos de tripas corazón y creo que hicimos un milagro social de salvación del país. Eso hay que reconocerlo, hicimos un milagro social de salvación del país. En medio de la quiebra”. Maduro subrayó que tras haber vencido a los tres demonios (la quiebra del sistema de dependencia petrolera, la guerra financiera y comercial internacional y la inflación inducida) tendremos un pueblo protegido por un sistema social que será el soporte de la recuperación económica.
“Debemos tener claro que contamos con una estrategia y una política correctas. Los motores estratégicos de nuestra Agenda Económica Bolivariana (el motor industrial, el agroalimentario, el petroquímico, el turístico, el de la economía comunal socialista, el de la industria pesada, etc.) constituyen la estrategia correcta para la independencia económica y el desarrollo de las potencialidades para liberarnos del petróleo, que es la cosa más importante que estamos haciendo. “Llegó la Constituyente y se hizo la paz. Y yo tengo una gran fe en el ejercicio pleno de nuestra soberanía nacional, sin aceptar chantaje ni presión de nadie en el mundo, y menos del imperialismo
norteamericano. La Constituyente va a poner orden en la justicia, en la institucionalidad, en el estado y en la economía”, dijo Maduro. Pronosticó que Venezuela terminará el año 2017 con un buen nivel de recuperación general de la sociedad, del país, de la política y de la paz, dijo el Presidente reflejando el optimismo con que se desempeñan los venezolanos, orgullosos de su historia y seguros de que aún necesitarán librar muchas batallas por la independencia, porque ese es el costo del privilegio de contar con un país con tantos recursos que excitan la desmedida codicia imperialista.
Agosto 23 de 2017.

ESTADOS UNIDOS ES MAL PERDEDOR

ESTADOS UNIDOS ES MAL PERDEDOR
Por Manuel E. Yepe
Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/
Ratificando su condición de mal perdedor, Washington replicó con absurdas sanciones contra el presidente venezolano Nicolás Maduro por la derrota que le propinó Caracas a Estados Unidos con la celebración exitosa, el reciente 30 de julio, del proceso electivo de la Asamblea Nacional Constituyente.
En los días previos a estas elecciones, el presidente Trump amenazó, expresamente, con aplicar sanciones “fuertes y rápidas” a Venezuela si no detenía la elección Constituyente.
La respuesta venezolana no se hizo esperar. El propio Maduro la ofreció: “¡A nosotros qué carajo nos importa lo que diga Trump! Aquí nos importa lo que digan los venezolanos, que hoy salieron a votar”, dijo con fuerte acento chavista el primer mandatario. Más de ocho millones de venezolanos sufragaron ese domingo para elegir a los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente.
La soberana acción del gobierno venezolano activó el poder originario de la nación según recurso previsto en la Constitución para hacer frente a situaciones que amenacen la gobernabilidad, mediante la profundización de la democracia en aras de garantizar la independencia y la viabilidad del país.
Pero esa no ha sido la única reacción convulsiva de la Casa Blanca por las derrotas que una tras otra está sufriendo su política exterior en tiempos recientes.
Por estos días, el nuevo representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, se vio obligado a esquivar el rigor diplomático que supone su cargo para afirmar que su país no se doblegará ante las nuevas medidas restrictivas impuestas en su contra por Estados Unidos. Rusia no tiene planes de cambiar sus políticas por estas sanciones. “Si los que llegaron con este proyecto de ley pensaban que con él podrían cambiar nuestras políticas, se equivocaron. Deben entender que no daremos el brazo a torcer y que esto inevitablemente dañará, aún más, la relación entre los dos países”, afirmó el representante diplomático ruso en Nueva York.
Por su parte, el Primer Ministro de Rusia, Dimitri Medvédev, también lamentó que las políticas estadounidenses estén marcadas por la histeria contra Moscú y que esto se haya convertido en una parte fundamental no solo de la política externa (como ha ocurrido muchas veces), sino también de la política interna estadounidense (lo que supone una novedad), escribió Medvédev en su página de Facebook. Agregó que “la élite política estadounidense venció de plano a Trump” con la firma de esta nueva ley (la que aprobó las medidas restrictivas contra Rusia en el Congreso antes de tener la firma definitiva del presidente de Estados Unidos).
Respecto de las medidas, la Cancillería rusa indicó que ellas confirman la agresividad extrema de Estados Unidos en los temas internacionales. “So pretexto de su excepcionalidad, Washington ignora arrogantemente la postura e intereses de otros Estados”, denunció el ministerio de exteriores ruso.
El secretario de prensa del presidente Vladímir Putin, Dmitri Peskov confirmó finalmente que los medios de comunicación en Moscú “ya han tomado contramedidas”.
En cuanto a las sanciones contra la nación venezolana, se conoce que la Administración estadounidense está sopesando medidas contra el sector petrolero. Steven Mnuchin, Secretario del Tesoro, ha dicho en una rueda de prensa reciente que “Creemos que las sanciones funcionan y continuaremos monitoreando la situación y considerando sanciones adicionales”.
Y como para completar el cuadro de horror que ha generado la política exterior de la superpotencia, el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, denunció que el documento firmado por Trump no ha tenido en cuenta los intereses de la Unión Europea y Alemania anunció que no aplicará las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Rusia, Irán y Corea del Norte, ya que estas medidas son
extraterritoriales y constituyen una violación al derecho
internacional. La ministra alemana de Economía, Brigitte Zypries, denunció que las nuevas medidas contra Moscú propuestas por los legisladores estadounidenses “violan el derecho internacional, así de simple”
Hay que reconocer que la intensificación de la agresividad y la arrogancia que ha caracterizado la política exterior estadounidense Unidos desde la elección de Donald Trump ha tenido también algo positivo: ha llenado la copa de algunos países que han decidido no aguantar más el atropello.
Cada desplante norteamericano ha tenido el efecto de debilitar a los Estados Unidos y fortalecer las capacidades independentistas de los gobiernos de muchos países del Tercer Mundo
Las agresiones de Washington tienen un efecto no calculado, en vez de someter a otros pueblos, provocan mayor independencia, más vínculos de Rusia con Alemania, de Irán con otros países del Medio Oriente y de todos con China.
Agosto 4 de 2017.

VENEZUELA RECHAZÓ LA VIOLENCIA… Y TRIUNFÓ

VENEZUELA RECHAZÓ LA VIOLENCIA… Y TRIUNFÓ
Por Manuel E. Yepe

Para el imperialismo estadounidense y la derecha continental, lo ocurrido el 30 de julio en Venezuela debía ser una concluyente lección política y debía serlo también para los organizadores de las abrumadoras campañas mediáticas contra los procesos populares, cuya falibilidad ha sido demostrada por el ejercicio masivo de sus derechos por una población madura y decidida que las rechaza.
La elección ese día de los integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), conforme a la Constitución y las leyes del país, involucró una participación entusiasta de más de 8 millones 89 mil 230 venezolanos y venezolanas – 41.53% del padrón electoral- que dijo sí a la constituyente y a la revolución bolivariana.
El Presidente de Estados Unidos, había amenazado a los venezolanos con un incremento de las sanciones económicas contra el país suramericano si llegara a realizarse el evento, sin duda partiendo de la suposición de que el pueblo, amedrentado, repudiaría el acto democrático absteniéndose de participar en él.
Pero resultó todo lo contrario, la amenaza de Trump y las acciones terroristas contra los votantes estimularon la asistencia de éstos, porque le agregaron motivaciones patrióticas.
El gobierno bolivariano llamó a los pueblos democráticos y amantes de la paz a estar alertas frente a esta nueva escalada injerencista del imperialismo norteamericano y a rechazar categóricamente las acciones violentas, fascistas, racistas y criminales de la oposición venezolana que tanto temen al acto democrático, legal, soberano, pacífico y civilizado.
Por su parte, el colérico presidente estadounidense, quien se ha visto obligado a mover todas sus fichas al mismo tiempo por coincidir en tiempo con otros serios enfrentamientos desatados separadamente contra Rusia y con la República Democrática Popular de Corea, ha hecho que Washington se haya limitado a imponer sanciones al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, según comunicado del Departamento del Tesoro estadounidense.
El comunicado especifica que se bloquearán todos los activos del mandatario que estén o puedan estar bajo la jurisdicción de EE.UU. Además, se prohibirá a los ciudadanos estadounidenses contraer cualquier acuerdo con Maduro quien a su vez ha reiterado que, como Presidente de Venezuela no tiene que rendir cuentas más que a los venezolanos y las venezolanas.

El primer mandatario venezolano ha calificado la jornada como la victoria “mas grande” de la Revolución Bolivariana y ha basado su éxito en la selección que hizo de la propuesta de paz como su bandera de lucha en tan complejas circunstancias.
Maduro destacó que hasta el último momento mantuvo las puertas abierta para la oposición venezolana, que no cesó de llamar a la violencia y a las acciones desestabilizadoras durante la jornada electoral. Reveló que una delegación de su gobierno estuvo reunida por varias semanas con dirigentes opositores, entre los que mencionó al presidente del Parlamento, Julio Borges, para intentar sumarlos a la iniciativa constituyente. “Hace dos semanas propuse a la oposición que se inscribieran en la Constituyente. Pero no aceptaron”, indicó el mandatario.
“En las últimas seis semanas se han dado conversaciones directas entre delegaciones de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y una delegación presidida por Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez y Elías Jaua”, anunció este sábado el jefe de Estado, Nicolás Maduro. “Estuvimos a punto de llegar a un acuerdo para publicar un comunicado aprobado por todos los partidos de la MUD”, aseguró el Primer Mandatario y añadió que la cúpula de la derecha “lo que quería era inscribirse ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) para las elecciones de gobernadores y gobernadoras. Los llamé a que se metieran en la Constituyente y tuvieron miedo”. Las reuniones llevadas a cabo se mantuvieron ocultas por solicitud del sector opositor.
Durante su discurso en la Plaza Bolívar de la ciudad de Caracas, luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) emitió el primer boletín de resultados, el mandatario venezolano afirmó que la Asamblea Nacional Constituyente nació en medio de una gran legitimidad popular. “No sólo tiene la fuerza constituyente nacional, sino que tiene la fuerza de la legitimidad, la fuerza moral de un pueblo que de manera heroica, en condiciones de guerra, salió a votar, a decir: queremos paz, tranquilidad”, aseguró Maduro.
“La Constituyente recién electa contó con el apoyo de un pueblo que no se sintió intimidado ante el clima desestabilizador que pretendía implantar la oposición venezolana. Es la votación más grande que haya sacado la Revolución en toda la historia electoral. El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga”, aseveró el presidente. Julio 31 de 2017.

EN QUÉ MOMENTO DE SU LUCHA ESTÁ VENEZUELA

EN QUÉ MOMENTO DE SU LUCHA ESTÁ VENEZUELA
Por Manuel E. Yepe

El domingo 16 de julio fue un día de mucho sabor a elecciones en Caracas, como seguramente lo será también el domingo 23 y ni que decir el domingo 30 de julio. En esta última fecha serán las elecciones de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente convocada por el Presidente Nicolás Maduro. En los dos domingos anteriores se efectuarán simulacros promovidos por el Colegio Nacional Electoral (CNE) en los centros electorales que son parte de los actos
preparatorios del gran evento electivo. A juzgar por el vivo movimiento de electores en todos los centros electorales es de presumir que habrá una convocatoria masiva para la Constituyente. La oposición, por su parte, llamó a un plebiscito para el mismo primer domingo 16 de julio, solo que éste es ilegal porque no cuenta con el aval del CNE, único organismo autorizado para la realización de cualquier proceso electoral en el país. Tiene carácter subversivo, fue diseñado para impedir el proceso electoral de la Constituyente. Ni en la Constitución Nacional, ni en alguna otra ley venezolana figura del plebiscito como método de consulta popular.
Pero, ¿en qué momento está la lucha por consolidar el proceso revolucionario bolivariano iniciado por Hugo Chávez en aras de la plena asunción por el pueblo venezolano de la soberanía sobre las riquezas naturales, la historia y el futuro de esa nación caribeña y suramericana?
La Dirección Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora (CRBZ) del Partido Socialista en un comunicado hecho público el día 3 del mes de julio en curso valora que el conflicto en Venezuela se encuentra en un nuevo nivel, no por voluntad de la revolución, sino porque así lo impuso el plan de Golpe de Estado en marcha luego de dos meses de infructuosos intentos.
La estrategia es trazada por el Departamento de Estado de EEUU, el Comando Sur del Departamento de Defensa de EEUU con sede en Miami y la derecha económica y política venezolana. Hasta la fecha se ha observado el despliegue de diferentes armas golpistas: la
comunicacional, la psicológica, la internacional, la económica, la institucional, y la violencia. Han ensayado y avanzado cada una de ellas, como parte de la guerra de cuarta generación, que combina las distintas formas bélicas. Su mayor debilidad ha sido siempre la falta de apoyo popular.
Es en el ámbito institucional en el que más trabajan y golpean hoy, apostando a eventuales fracturas en el bloque chavista.
Dada su escasez de apoyo popular, la derecha ha optado por poner en práctica varias tácticas a la vez. Una consiste en presionar sobre la economía para alzar los precios, desabastecer y atacar puntos de abastecimiento y transporte de alimentos a fin de profundizar las dificultades económicas de la gente humilde para empujarla al saqueo. Otra se basa en desplegar grupos de choque para asediar ciudades enteras durante varios días, dejando tras de sí una estela de muertes, destrozos, saqueos, incendios, terror y otras imágenes que golpean el tejido social, denuncia la CRBZ.
Lo radical de la guerra que plantea la derecha se explica por la desesperación estadounidense y el carácter clasista del conflicto. Buscan con desespero recuperar el control político y lapidar el proyecto histórico que es la revolución bolivariana.
“Ante este escenario, es imprescindible mantener la unidad del chavismo, defender la revolución no solamente desde el Estado, sino también desde el protagonismo popular, involucrando gente en la protección organizada de las instituciones, los territorios, los hospitales, centros de alimentos. Lograr que médicos, trabajadores, comuneros y vecinos, cuiden sus espacios para que la derecha no destruya lo construido por el pueblo en ejercicio de la democracia participativa y salvaguardar sus conquistas de tantos años”. El otro gran propósito del chavismo es llegar al 30 de julio habiendo puesto en marcha un proceso de participación y debate alrededor de la Asamblea Nacional Constituyente. “Debemos activar asambleas en los territorios, recrear la política desde las bases, escuchar las críticas, construir espacios de intercambio que no sean solamente para aplaudir dirigentes y repetir lo mismo. Ese ejercicio nos permitirá convocar al voto a las mayorías el 30 de julio y tener mejores condiciones para enfrentar los siguientes pasos”.
El chavismo se propone aportar urgentes respuestas a las demandas materiales de la gente: gas, estabilización de precios,
abastecimiento, fármacos. Y no hacerlo desde una óptica electoral, sino desde la imperiosa necesidad de responder a necesidades que se multiplican en los territorios y que son caldo de cultivo para el descontento, la abstención y la despolitización.
“Estamos en un mes decisivo –reconocen los chavistas- la derecha, por designio de Estados Unidos, hará todo lo posible para intentar su asalto final. La revolución tiene fuerzas para resistir y seguir avanzando. Es necesario utilizar todas esas fuerzas, en particular la del protagonismo de la gente”.
Julio 17 de 2017.