TERROR AL SOCIALISMO EN LA CASA BLANCA

TERROR AL SOCIALISMO EN LA CASA BLANCA
Por Manuel E. Yepe
Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/
Precisamente cuando el régimen de Trump y Bolton agrega un nuevo frente de guerra a su teatro de operaciones contra el Tercer Mundo apuntando a la “troika” de Cuba, Venezuela y Nicaragua nada menos que bajo la acusación de ser “socialistas”, el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca (CEA, por sus siglas en inglés) ha divulgado un informe evaluativo titulado Costos de Oportunidad del Socialismo en el que alerta sobre el “regreso” del socialismo al discurso político estadounidense.
El gobierno estadounidense se siente amenazado por un nuevo ascenso de la ideología socialista en Estados Unidos a las puertas de las elecciones legislativas del 6 de noviembre, según se aprecia en dicho informe.
“Coincidiendo con el bicentenario del nacimiento de Karl Marx, el socialismo está viviendo un regreso al discurso político del país. Propuestas políticas autodenominadas socialistas están ganando apoyo en el Congreso y buena parte del electorado”, dice la Casa Blanca en el informe.
Hay quienes piensan que el CEA ha reaccionado así luego de conocer de encuestas recientes que mostraron que los republicanos apoyan mayoritariamente el programa Medicare para Todos que la Casa Blanca tanto se ha esforzado por desacreditar.
El informe de 72 páginas utilizó para su elaboración textos de “libros blancos” del Heritage Foundation y el American Enterprise Institute. Los autores del informe plantean que el socialismo está reapareciendo en el discurso político estadounidense. Y eso le preocupa seriamente a por lo menos un subconjunto del Poder Ejecutivo, hasta el punto de dedicarle páginas enteras a temas tan “apremiantes” como los debates de hace un siglo entre socialistas y citas tan significativas como la de “a cada cual según su capacidad”.
El Consejo de Asesores Económicos (CEA) también compara políticas vagamente socialdemócratas -como la exclusión de intereses privados de la atención de la salud – con el Gran Salto Adelante de Mao Tse Tung. “Hay periodistas y analistas que afirman abiertamente que los programas de pagador único son más eficientes y sus objetivos tienen un espíritu similar a los de Lenin y Mao”, de acuerdo al CEA. Entre las propuestas que se analizan está la sanidad pública universal, que aunque está lejos de formar parte del debate de la opinión pública ha empezado a ganar adeptos tras el impulso dado a este tema por demócratas progresistas como el senador Bernie Sanders, ex aspirante a la candidatura presidencial demócrata en las elecciones de 2016.
“Iniciativas como la salud pública universal están muy en consonancia con los planteamientos del socialismo”, indicó el director del CEA, Kevin Hassett, en una rueda de prensa.
Si la sanidad pública tuviese que ser financiada con mayores impuestos, explicó Hassett, provocaría “una caída del PIB del 9%”. El documento es inusual ya que la labor de la CEA es ofrecer criterios desde un punto de vista académico y no partidista.
Hasset vincula a políticos del ala más progresista del Partido Demócrata, como Sanders y la senadora Elizabeth Warren, quienes defienden un modelo socialdemócrata dentro de una economía de mercado, con iconos del pensamiento histórico socialista como Karl Marx y Vladimir I. Lenin.
En varios actos electorales previos a las legislativas de medio término del seis de noviembre, el presidente estadounidense Donald Trump ha desbarrado contra Venezuela y su revolución bolivariana advirtiendo que “si resultaran electos candidatos demócratas como los aspirantes a Gobernador de Florida, Andrew Gillum, y a Senador por Texas, Beto O’Rourke, Estados Unidos correría el riesgo de convertirse en otra Venezuela.
“Los demócratas quieren subir los impuestos masivamente e imponer el socialismo en nuestro país. Seremos otra Venezuela”, dijo Trump recientemente en un mitin en Nevada.
Las conclusiones a que llega el informe del CEA son las que cabía esperar: a Venezuela le va mal y a los mercados libres, bien. Pero lo que el informe verdaderamente demuestra es que la Casa Blanca se siente amenazada por un ascenso de las ideas socialistas cuando más intensa es su cacería de brujas.
La actitud del CEA respecto al Medicare para Todos es una indicación de que lo que le preocupa es la idea de que surja un socialismo democrático específicamente norteamericano.
“Coincidiendo con el 200º aniversario de Karl Marx, el socialismo renace en el discurso político. Las propuestas políticas de
socialistas ganan apoyo en el Congreso y en buena parte del
electorado”, lamenta la Casa Blanca en su informe.
Noviembre 5 de 2018.

Este artículo se puede reproducir citando al periódico POR ESTO como fuente.

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El RESURGIR DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

El RESURGIR DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS
Por Manuel E. Yepe

En Occidente en general, y en Europa en particular, se asiste al resurgimiento de los partidos políticos. Tanto viejos partidos como el Laborista británico, como nuevos como el Podemos de España y el Insumiso de Francia, han experimentado aumentos espectaculares en los años recientes, con notables innovaciones organizativas.
Paolo Gerbaudo, sociólogo británico de la universidad King´s College y especialista en movimientos sociales y partidos, concede gran importancia a este renacimiento dado que durante muchos años los sociólogos y politólogos han predicho, casi unánimemente, que los partidos políticos estaban perdiendo preeminencia en las sociedades digitales globalizadas y altamente diversificadas.
De hecho, la actual revivificación de la izquierda europea ha desmentido tales pronósticos, porque la tecnología digital allí no ha suplantado al partido y, más bien, los activistas de los partidos han utilizado sus avances para desarrollar mecanismos innovadores para atraer a los ciudadanos, sin que hayan dejado de afirmar que la lucha política es su principal instrumento de trabajo.
La revitalización de los partidos políticos en el viejo continente se ha hecho evidente, en primer lugar, por el incremento de sus miembros, contrastante con la disminución de la membrecía que muchos partidos históricos europeos venían experimentando desde la década de los años ochenta del siglo XX, afirma Gerbaudo.
En Gran Bretaña, el Partido Laborista está próximo a alcanzar los 600.000 miembros, después de haber tocado a fondo con sólo 176.891 en 2007 al final del liderazgo de Tony Blair. En Francia, el movimiento Francia Insumisa de Jean-Luc Melenchon cuenta con 580.000 partidarios, lo que lo convierte en el mayor partido de Francia a sólo un año y medio de su fundación. En España, el partido Podemos, fundado en 2014, cuenta con más de 500.000 miembros, más del doble que el partido socialista tradicional.
Incluso en Estados Unidos, un país que durante la mayor parte de su historia ha carecido de partidos socialistas con militancia de masas en el sentido europeo del término, se observa una tendencia algo similar en los Socialistas Demócratas de América (DSA), la formación socialista más grande del país, que ha crecido hasta alcanzar los 50.000 miembros tras la candidatura de Bernie Sanders para la nominación demócrata en 2016.
Según Gerbaudo, este espectacular crecimiento del número de miembros de los partidos de izquierda “moderada”, muchos de los cuales son nuevas formaciones, contrasta con las previsiones que hasta hace poco hacían muchos politólogos. Entre la década de 1990 y el período inmediatamente anterior a la crisis financiera de 2008, muchos académicos coincidieron en predecir la desaparición definitiva de los partidos políticos. En medio de la creciente apatía de los votantes y la disminución del número de sus miembros, los partidos políticos eran considerados por muchos una reliquia del pasado en tanto que la teoría posmoderna del “fin de la historia” profesaba que la historia del partido -actor histórico decisivo en la mayoría de las teorías marxistas tradicionales- había concluido.
El académico del King´s College británico sostiene que el nazismo y el estalinismo demostraron hasta qué punto un partido podía convertirse en una máquina empeñada en manipular a sus miembros e imponer una obediencia inquebrantable. Pero tan grave y problemático como ello fue la forma en que esta crítica se conjugó con el resentimiento liberal de larga data contra los partidos políticos, aguijoneada por un miedo antidemocrático a las masas organizadas y sus demandas de control democrático y redistribución económica.
Este discurso liberal de crítica al partido político se remonta a los orígenes de la democracia moderna. Atacaban a los partidos políticos por someter al individuo a la obediencia y la uniformidad, y argumentaban que en lugar de servir a los intereses generales de la sociedad, los partidos terminaban defendiendo el estrecho interés de una facción.
En los tiempos neoliberales, esta preocupación por la libertad individual ha encontrado una nueva forma de expresarse en la sobrevaloración de la iniciativa empresarial y de la espontaneidad de las fuerzas de mercado no reguladas, haciendo que todas las formas de organización colectiva parezcan ilegítimos impedimentos a la propiedad privada y la libertad individual.
Irónicamente, dice Gerbaudo, gran parte del rechazo que la gente siente hoy en día hacia los partidos políticos es producto de la ideología neoliberal, y de la forma en que durante los años 1990 y 2000 esta ideología facilitó la transformación de los viejos partidos de masas de la era industrial en nuevos “partidos líquidos” al estilo de los “partidos profesionales/electorales” estadounidenses, cuyo cinismo ha sido capturado en el imaginario público por series de televisión como House of Cards y The Thick of It, con spin doctors y encuestadores y consultores de comunicación que sustituyen con ventaja a los viejos apparatchiks y cuadros del partido.
Octubre 29 de 2018.

VIAJE AL INFIERNO ISRAELÍ DE YAMAM

VIAJE AL INFIERNO ISRAELÍ DE YAMAM
Por Manuel E. Yepe
La revista estadounidense Vanity Fair fue premiada por el régimen de Tel Aviv concediéndole la exclusiva de un relato acerca de la fuerza especial de policía Israelí YAMAM, que es hoy una de las unidades antiterroristas más tenebrosas del mundo porque sus tácticas represivas le han dado un controvertible prestigio.
Con la firma de Adam Ciralsky, la publicación incluyó el 7 de octubre un reportaje titulado “Desde el interior de la operación
antiterrorista de más guardado secreto…”. El autor relata su llegada a un complejo fortificado en el valle de Ayalon, entre Jerusalén y Tel Aviv donde opera YAMAM, una banda de operativos antiterroristas cuyo trabajo durante cuatro décadas ha estado envuelto en secreto impenetrable. El periodista cruzó por un puesto de policía fronteriza israelí uniformada de combate y entró en un cobertizo a prueba de explosiones donde le escanearon sus credenciales, guardaron bajo llave sus dispositivos electrónicos, y un oficial de contrainteligencia les ofreció un sermón de advertencias.
“No revelen nuestra ubicación”, “no retengan nuestras caras”, “olviden nuestros nombres” y “traten de olvidarse todo lo que vean”, fueron las instrucciones básicas.
YAMAM forma parte de la policía nacional de Israel. No se subordina al ejército ni al Mossad (agencia central de inteligencia), ni al Shin Bet (servicio de seguridad nacional) israelí. Su situación en el organigrama de Israel es más parecida a la del M.I.5 de Gran Bretaña, aunque, recientemente, el conflicto israelí-palestino ha desdibujado algunas de las líneas divisorias entre las tareas de estas agencias. El encargo principal de YAMAM consiste, según los anfitriones, en frustrar planes terroristas, involucrarse con los militantes contrarios durante los ataques, combatir a los llamados sindicatos del crimen e impedir las incursiones en la frontera.
YAMAM se considera la agencia más calificada de su clase en Occidente para enfrentar una guerra de espionaje. La organización ha ideado nuevas metodologías para responder a los incidentes terroristas y tiroteos en masa, que hasta ahora solo compartía con algunos pocos homólogos suyos políticamente afines de todo el mundo. En una época en la que los veteranos del llamado Estado Islámico o ISIS están atacando objetivos occidentales fuera de sus fortalezas en el Oriente Medio, su experiencia es muy demandada. Cada vez más, los más altos jefes de inteligencia y de policía del mundo recurren a YAMAM (acrónimo hebreo que significa “unidad especial de policía”).
Sin embargo Israel, que como potencia ocupante enfrenta una condena internacional por su guerra desigual contra los palestinos, alardea de que algunos altos funcionarios de gobiernos que son muy críticos de Israel en el escenario mundial han comenzado a solicitar de ellos ayuda para sus problemas de seguridad más intratables. Y el régimen israelí, evidentemente, han sentido que ha llegado la hora de compartir esas experiencias suyas con otros países, claro que en su beneficio propio.
El objetivo principal asignado a YAMAM es el de frustrar planes terroristas contra el gobierno prematuramente, involucrar en ello a los militares durante los ataques, combatir a los “sindicatos del crimen” e impedir las incursiones en la frontera. En contraste, fuerzas militares a menudo son llamados a hacer frente a las manifestaciones de protesta en Cisjordania, utilizando lo que los activistas de derechos humanos califican de una fuerza exagerada. Pero ante protestas a lo largo de la valla que separa a Israel de Gaza, cuya organización se atribuye a Hamás solo son utilizadas Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, por sus siglas en inglés) ajenas a YAMAM. Son estas fuerzas de IDF las que generalmente son acusadas de dar muerte a palestinos desarmados, según Ciralsky,
Cuando Hamás envía cometas o globos transportando armas a Israel, o cuando realiza lanzamientos de cohetes, es el IDF el que responde con devastadores ataques aéreos. En ellos participan ocasionalmente miembros del YAMAM, aunque en buena medida desempeñando un papel secundario.
Durante un año, el autor del trabajo periodístico y su equipo viajaron a entrenarse e intercambiar tácticas con sus homólogos
estadounidenses, franceses y alemanes, en aspectos como la retoma de trenes de pasajeros, la frustración de ataques suicidas y el desarme de hombres armados con granadas o bombas.
La tecnología de YAMAM incluye robots y drones, y deslumbra a los no iniciados. Pero también lo hacen las estadísticas: YAMAM realiza un promedio de unas 300 misiones al año en las que sus comandos han impedido la explosión de no menos de 50 “bombas de relojería” portadas por suicidas en ruta hacia sus objetivos y cientos de otros ataques en etapas tempranas.
YAMAM es una manifestación lamentable de la más moderna tecnología diseñada en función del genocidio contra Palestina, una nación cuyo pueblo aspira legítimamente a su espacio soberano.
Octubre 25 de 2018.

TRUMP PODRÍA DERRIBAR EL IMPERIO AMERICANO

TRUMP PODRÍA DERRIBAR EL IMPERIO AMERICANO
Por Manuel E. Yepe
Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/
Más que cualquier otra presidencia en la historia moderna de Estados Unidos, la de Donald Trump ha sido una permanente amenaza de naufragio sociopolítico, conflictos deliberadamente excitados y alimentados, manejo de corrientes xenófobas y racistas en la sociedad, con un discurso político siempre mezquino. Las excentricidades de Trump han sido ampliamente resaltadas por la prensa, pero sus ataques contra la presencia militar de Estados Unidos en el mundo y sus compromisos con esa finalidad han recibido mucha menos atención.
Tal es la esencia de un ensayo del periodista, e historiador Gareth Porter, publicado en la revista digital Truthdig.
Trump había llegado a la Casa Blanca con el compromiso de poner fin a las intervenciones militares de Estados Unidos a partir de en una visión del mundo en la que no tienen cabida las guerras por la dominación militar. En el último discurso de su gira de la victoria en diciembre de 2016, Trump prometió: “Dejemos de andar derribando regímenes extranjeros con los que no debíamos estar involucrados. En lugar de invertir en guerras, invertiremos en la reconstrucción de nuestra desmoronada infraestructura…”.
En una reunión en el verano de 2017, donde el Secretario de Defensa James Mattis defendió nuevas medidas militares contra el Estado Islámico en el norte de África, Trump expresó su disgusto por las interminables guerras y Mattis alegó que “lo hacemos para evitar que explote una bomba en Times Square”, a lo que Trump respondió furioso que lo mismo podría decirse sobre cualquier cosa ocurrida en cualquier país del planeta.
El equipo de seguridad nacional de Trump se alarmó tanto por su cuestionamiento de los compromisos militares y despliegues de tropas que lo invitaron al Pentágono, con la esperanza de hacerle entender mejor sus argumentos con la habitual retórica del orden democrático internacional basado en las reglas del globalismo.
Ignorando las décadas de guerras en el sudeste asiático y el Medio Oriente, Mattis y otros altos oficiales arguyeron que “este orden es lo que ha mantenido la paz durante 70 años”. Trump agitó la cabeza en desacuerdo y desvió la discusión hacia un tema que le resultaba particularmente irritante: Las relaciones económicas y militares con Surcorea. “Gastamos allí 3.500 millones de dólares al año para mantener tropas en Corea del Sur”, se quejó Trump. “No sé por qué están ahí. ¡Traigámoslos todos a casa!”.
En septiembre de 2017, mientras Trump amenazaba en tuits con destruir a Corea del Norte, mantenía en privado una opinión contraria a la presencia de tropas en el Sur de Corea y su determinación de eliminarla, según relató Bob Woodward.
Los acontecimientos político-diplomáticos con las dos Corea a principios de 2018 reforzaron la opinión de Trump de que las tropas estadounidenses debían retirarse de allí, por lo que aceptó la oferta del líder norcoreano Kim Jong Un de celebrar una cumbre.
Trump ordenó al Pentágono que estudiara opciones para el retiro de esas tropas estadounidenses. Esa idea fue vista por los medios de comunicación y la mayor parte de la élite de seguridad nacional norteamericana como completamente inaceptable. Pero los especialistas militares y de inteligencia del pentágono sabían desde mucho antes que las tropas estadounidenses no eran necesarias para disuadir a Corea del Norte ni para defenderse de un ataque a través de la zona desmilitarizada.
La voluntad de Trump de practicar la diplomacia personal con Kim fue impulsada por su ego, pero también por la idea de que ello
contribuiría a poner fin o atenuar el despliegue de tropas en Corea del Sur. Obviamente, algo así no podía ocurrir sin un claro rechazo de la ideología de seguridad nacional que había dominado a las élites de Washington durante generaciones.
Bob Woodward cuenta en su libro “Miedo en la Casa Blanca” que Trump estaba impaciente por poner fin a las 3 grandes guerras que heredadas de Barack Obama en Afganistán, Irak y Siria, sobre las que dijo en julio de 2017 que estaba muy cansado.
“Deberíamos proclamar la victoria, poner fin a las guerras y traer nuestras tropas a casa” dijo, repitiendo la táctica política con la que Washington encubrió en 1966 su derrota en Vietnam.
Trump temía ser responsabilizado por las consecuencias de la derrota en una guerra – temor que había llevado a Lyndon Johnson a abandonar su fuerte resistencia a una intervención en gran escala en Vietnam a mediados de 1965 y a Barack Obama a aceptar una importante escalada en Afganistán que había venido objetando.
La cosmovisión mercantilista de Trump plantea peligros para Estados Unidos en el terreno económico que posiblemente lo lleven a rechazar la táctica de las múltiples guerras permanentes. Pero su enfoque poco ortodoxo le ha animado a desafiar la lógica esencial del imperio militar estadounidense más que cualquier presidente anterior. Y los últimos años de su administración seguramente le traerán más luchas sobre estos temas con quienes están a cargo del imperio, vaticina Gareth Porter en Truthdig.
Octubre 22 de 2018.

LA II GUERRA FRIA PUDIERA HABER COMENZADO

LA II GUERRA FRIA PUDIERA HABER COMENZADO
Por Manuel E. Yepe

El Vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, anunció lo que ya pudiera calificarse del comienzo de la II Guerra Fría Mundial, con Washington y Beijing como los primeros beligerantes aunque pronto el escenario será global.
Pence habló en el Instituto Hudson, un tanque pensante especializado en asuntos interdisciplinarios referidos a relaciones internacionales, cultura, defensa, economía, tecnología, y otros temas estratégicos. Como la mayoría de las ONGs en EEUU, el Hudson se financia mediante aportes deducibles de los impuestos de los grandes contribuyentes. Allí Pence formuló lo que muchos observadores compararon con el discurso de la “Cortina de Hierro” pronunciado por Winston Churchill en 1946. El vicemandatario estadounidense, reconociendo de hecho la derrota de Washington en la actual confrontación en el ámbito comercial con China, proclamó lo que equivale a una declaración de guerra fría:
“China gasta ahora tanto en su ejército como el resto de Asia combinada y ha dado prioridad a las capacidades que erosionan las ventajas militares de Estados Unidos en tierra, mar, aire y espacio. China quiere expulsar a Estados Unidos del Pacífico Occidental e impedir que acudamos en ayuda de nuestros aliados. Esperábamos que la liberalización económica llevara a China a mayor asociación con nosotros y el mundo. Pero optó por la agresión económica, que a su vez anima a su creciente ejército. (…) Beijing está llevando a cabo una campaña integral y coordinada para socavar el apoyo al Presidente, a su agenda y a los ideales más preciados de nuestra nación.(…)China también está aplicando este poder de manera más proactiva que nunca antes, para ejercer influencia e interferir en la política interna y en la política de este país. Y lo peor de todo, China ha iniciado un esfuerzo sin precedentes para influir en la opinión pública
estadounidense, en las elecciones de 2018 y en el entorno que conducirá a las elecciones presidenciales de 2020. Para decirlo sin rodeos, el liderazgo del presidente Trump está funcionando y China quiere un presidente estadounidense diferente.(…)No puede haber ninguna duda: China se está entrometiendo en la democracia de Estados Unidos”.

“Pero, ¿acaso debería China soportar el insulto y retroceder? Por supuesto que no”, dice un editorial publicado en Global Times, el periódico chino en inglés que auspicia el Diario del Pueblo, que es a su vez órgano del Gobierno de la República Popular China. “Si China respondiera belicosamente a las recientes provocaciones de EEUU y definiera el discurso de Pence como declaración de Guerra Fría, ésta se convertiría en una realidad.
“China debe salvaguardar firmemente sus derechos e intereses legítimos, desde el comercio hasta la defensa y adoptar sus propias medidas contra las provocaciones estadounidenses. Tenemos que abstenernos de aumentar la fricción con EEUU y no aumentar la atmósfera de confrontación estratégica. No permitir que el conflicto con los EEUU domine las relaciones exteriores de China ni determine el camino a tomar por el gobierno de China.
“De hecho, la influencia de EEUU para contener a China es limitada y una guerra comercial perjudicará inevitablemente a los Estados Unidos y sería una elección estúpida. No es realista establecer una organización al estilo de la OTAN para atacar a China. Es imposible aislar y contener a China, dada la expansión de sus negocios en el extranjero y en los mercados nacionales.
“Será difícil para la Casa Blanca y el Congreso movilizar una campaña contra China en la sociedad estadounidense. Atrás han quedado los días en que el público estaba dispuesto a dar un paso al frente por el llamado interés nacional. Mientras China mantenga la calma ante las histéricas élites políticas estadounidenses, la llamada Guerra Fría no tomará forma”, considera el editorial del Global Times.
“En ese momento, China debería jugar tai chi con los Estados Unidos. Esta es la sabiduría estratégica única de la nación china. Debemos hacer que Estados Unidos sienta el dolor de la guerra comercial y no permita que se actúe sin escrúpulos en el Mar de China Meridional y en el Estrecho de Taiwán. Pero debemos actuar con calma. China seguirá abriéndose. Un mundo exterior en deterioro no cambiará ese cuadro. China no es la Unión Soviética y Estados Unidos no puede tratar con China de la forma que lo hizo con la Unión Soviética” concluye el editorial de GlobalTimes.
Ha sido una reprobable práctica en Estados Unidos desde hace muchas contiendas electorales que el partido gobernante manipule algún tipo de amenaza bélica desde el exterior para obtener apoyo solidario al gobierno por estímulo subliminal. Nadie se sorprenda si, con motivo de los comicios de medio término a celebrarse el seis de noviembre, ocurre algo de esta factura en Norteamérica.
Octubre 17 de 2018.

SINGULARIDADES DE LA DEMOCRACIA EN EE UU

SINGULARIDADES DE LA DEMOCRACIA EN EE UU
Por Manuel E. Yepe

Estados Unidos es una “democracia” sólo en el sentido de que los ciudadanos tienen derecho teórico de votar por una serie de
funcionarios propuestos. Es una libertad que casi la mitad de los estadounidenses considera carente de sentido, razón por la cual sólo 56 % de ellos se presentó a la elección presidencial en 2016, y para el Congreso hace 2 años votó menos del 40 %.
Como la mayoría de los socialistas “democráticos” en Estados Unidos, Bernie Sanders, el sorprendente favorito de gran número de los estadounidenses en la campaña electoral de 2016, confunde la libertad electoral burguesa con la democracia real que habilita a los pueblos para poner la economía política al servicio del bien común.
Con ello, lo que pretende es crear un fundamento púdico para ponerse del lado del imperialismo estadounidense, afirma Glen Ford, director ejecutivo de Black Agenda Report, en un enjundioso artículo que fue reproducido el 20 de septiembre por la publicación digital marxista leninista MLToday.
Estados Unidos es una oligarquía en la que los grandes empresarios casi siempre se salen con la suya mientras que los ciudadanos medios y las organizaciones de masas tienen poca o ninguna influencia en la política.
Hay una dictadura de las clases adineradas, dice Glen Ford al recordar que la superpotencia está gobernada por oligarcas que también, como dijera el Dr. Martin Luther King Jr. en 1967, son los mayores proveedores de violencia en el mundo de hoy.
Los aliados más cercanos de Washington en esta misión global son las antiguas potencias coloniales de Europa occidental y las antiguas colonias de colonos blancos de Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. La política exterior de la superpotencia gobernada por multimillonarios blancos tiene como objetivo preservar el orden global de supremacía blanca que le sirvió por más de 500 años para mantener a la mayor parte del mundo bajo su dominio exterminador y esclavizante. Según Ford, “no es de extrañar que Bernie Sanders, y tantos otros políticos que se consideran progresistas en Estados Unidos, eviten articular claras posiciones de política exterior. Así actúan dos tercios de los candidatos demócratas progresistas al Congreso”. Ejemplo de ello es que los partidarios de Sanders en el equipo de campaña de la candidata al Congreso del Bronx, Alexandria
Ocasio-Cortez, excluyeran de su plataforma programática los párrafos sobre “Economía de Paz”, que denunciaban las intervenciones militares de Estados Unidos en Libia, Siria, Irak, Afganistán, Yemen, Pakistán y Somalia.
Una verdadera política exterior estadounidense necesita una lista de enemigos y Sanders los encontró en un eje autoritario cuyos miembros “comparten atributos de hostilidad hacia las normas democráticas, antagonismo hacia una prensa libre, intolerancia hacia las minorías étnicas y religiosas, y la creencia de que el gobierno debe beneficiar sus propios intereses financieros egoístas. Estos líderes también están profundamente conectados a una red oligárquica de
multimillonarios que ven al mundo como su juguete económico”. El gobierno de Estados Unidos, como juguete de 12 de las 15 personas más ricas del mundo, debería estar en el primer puesto de la lista de Bernie Sanders. Pero no, según su cosmovisión, sólo Trump clasifica como villano de clase mundial, aunque él sea, por sí sólo, un oligarca menor que el resto en el conjunto.
Pero es significativo que el centro geopolítico de este nuevo eje autoritario oligárquico del mal no sea localizado en Wall Street ni en Londres, sino en Rusia y China que son los enemigos a quienes los belicistas del Pentágono y la CIA pretenden que teman y odien principalmente los estadounidenses.
Sanders no se opone claramente al imperialismo yanqui, por el contrario ofrece una justificación, supuestamente “progresista”, para preservarlo. El nuevo eje autoritario oligárquico del mal busca dar a los “progresistas” una razón para aceptar, e incluso amar, el militarismo y el imperialismo estadounidense.
Sanders aspira a que Estados Unidos componga las relaciones con “nuestros viejos aliados democráticos” de Europa occidental porque opina que China y Rusia son malhechores más peligrosos y funcionan como una sola unidad satánica.
El trabajo periodístico de Glen Ford concluye expresando su esperanza de que Sanders logre buenos resultados en las primarias de 2020, y que derrote a todos los demás aspirantes demócratas corporativos a la postulación. Aunque piensa que ello obligará a las autoridades superiores del partido demócrata a sabotear una vez más la campaña del propio Sanders.
“Sanders nunca abandonará el partido demócrata, pero quizás una masa crítica de sus seguidores saldrá de esa porqueriza capitalista en busca de soluciones socialistas reales, y verdaderamente democráticas” pronostica Glen Ford.
Septiembre 24 de 2018.

ANUNCIA EEUU NUEVA REUNIÓN DE TRUMP CON KIM

ANUNCIA EEUU NUEVA REUNIÓN DE TRUMP CON KIM
Por Manuel E. Yepe

Estados Unidos anunció el 10 de septiembre que se estaban celebrando conversaciones con la República Popular Democrática de Corea con vistas a organizar una segunda cumbre entre los presidentes Donald Trump y Kim Jong Un. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo a los periodistas en que el líder norcoreano solicitó el seguimiento de la histórica cumbre de Singapur en junio, en una “cálida y muy positiva carta” a Trump entregada en días recientes pero dijo que la Casa Blanca no entregaría a la prensa copia de dicha carta de Kim sin permiso de Pyongyang.
“El presidente (Trump) ha logrado un éxito tremendo con sus políticas hasta ahora. Y esta carta es una prueba más del progreso de esa relación”, puntualizó.
Especificó Sarah Sanders que no se ha tomado decisión con respecto a la fecha y lugar de la reunión. Algunos observadores habían señalado a Nueva York como posible escenario para una reunión Trump-Kim, en ocasión de celebrarse la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas dentro de dos semanas, pero el líder norcoreano no ha ofrecido ninguna indicación de que planee asistir al citado evento. Funcionarios estadounidenses han considerado, en privado, que es poco probable que tal reunión pueda tener lugar en Nueva York durante la próxima visita de dos días de Trump a la ONU.
Sarah Sanders comentó que la decisión de Corea del Norte de no incluir misiles balísticos en el desfile militar en Pyongyang del fin de semana anterior, parece una señal de que Kim estaba tomando cuidadosas medidas para no enemistarse con Estados Unidos.”El reciente desfile en Corea del Norte, por primera vez, no se basó en su arsenal nuclear”, dijo Sanders.
La parte norteamericana en estas relaciones con la República Popular Democrática de Corea fija siempre públicamente su interés en “encarrilar las estancadas negociaciones nucleares encaminadas a la desnuclearización de Pyongyang”, en tanto que esta última prioriza la retirada de las bases militares estadounidenses de la región y el aflojamiento del control político de Washington sobre Surcorea que pueda conducir, a largo o mediano plazo, a la reunificación de la península de Corea.
Para muchos observadores pudiera estar presente en esta compleja situación diplomática la voluntad de Trump de tomarse un respiro en medio del atolladero a que está siendo empujado por sus propias incoherencias en lo interno de Estados Unidos cuando se acercan las elecciones de medio término en noviembre con un extremadamente complejo panorama político nacional.
Se recuerda que Trump canceló abruptamente, hace tres semanas, una visita del Secretario de Estado Mike Pompeo a Pyongyang, poniendo la falta de progreso en las conversaciones como motivo.
Pero poco después, a fines de la semana pasada, el narcisista Presidente de Estados Unidos alardeó en un mitin en el estado de Montana que el líder comunista norcoreano había “dicho algunas cosas maravillosas sobre él”.
En un twit el domingo anterior, Trump escribió que la decisión de Kim de no mostrar misiles balísticos era “una declaración muy grande y positiva”, añadiendo que “no hay nada tan bueno como un diálogo entre dos personas que se agradan”.
El asesor de seguridad nacional John Bolton dijo, por su parte, que la administración “todavía está esperando que ellos tomen medidas significativas”. Entre otras cosas, los Estados Unidos están buscando una declaración detallada del Norte sobre el tamaño de sus arsenales nucleares y de misiles balísticos.
“La posibilidad de otra reunión entre los dos presidentes obviamente existe”, dijo Bolton, “pero el presidente Trump no puede hacer que Corea del Norte entre por la puerta que tiene abierta”. Ellos son los que tienen que dar los pasos para desnuclearizarse, y eso es lo que estamos esperando”.
Sin embargo, varios analistas estadounidenses de política exterior advirtieron que la voluntad de Kim de reunirse con Trump no era una señal de que Pyongyang avanzaría con esfuerzos serios hacia la desnuclearización. Más bien, dijeron, el objetivo de Kim es convencer a Trump para que firme un acuerdo que declare el fin formal de la guerra de Corea, sin exigir concesiones significativas.
“Kim Jong Un ha demostrado ser muy hábil en manipular a Trump con halagos y promesas vacías”, dijo Sue Mi Terry, experta coreana del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. Kim “observa todo lo que le pasa cerca, los problemas domésticos y todo lo demás, y huelen cualquier oportunidad”.
“Kim ha concluido que necesita hacer un trato con Trump”, dijo Terry. “Es la única persona con quien podría llegar a un tratado de paz. Es la única oportunidad para que Corea del Norte logre lo que siempre pensó que necesitaba tener”.
Septiembre 14 de 2018.

Manuel E. Yepe PARANOIA POR INTERVENCIÓN MILITAR EN VENEZUELA

CUBA ANTE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS INFORMÁTICAS
Por Manuel E. Yepe

Tras varios años de ocupación militar estadounidense, Cuba vivió un período de seudo república independiente tutelada por Estados Unidos en el que la Isla debió servir como modelo de semicolonia que atrajera a las ex posesiones hispanas ya independizadas y a las nuevas adquisiciones a ser captadas para ese status.
Durante ese período hasta que triunfó la revolución liberadora en 1959, Cuba experimentó progresos tecnológicos propiciados por empresas norteamericanas mediante la introducción de adelantos
infraestructurales y tecnológicos para su propia expansión y con fines experimentales y publicitarios. Fue ese el motivo de que Cuba pasara entonces a encabezar a la América Latina en materia de introducción y difusión de nuevas tecnologías en los medios masivos de comunicación y las telecomunicaciones.
Pero uno de los primeros objetivos del proceso revolucionario iniciado en 1959 en Cuba tuvo que ser la extensión de los servicios públicos a todo el país. Sectores como la electricidad y los medios masivos de comunicación recibieron una alta prioridad para ampliar su cobertura a la casi totalidad de la población de la isla.
No fue así con la telefonía, que no se identificó como sector prioritario de la manera que lo fue la radio, la televisión y la prensa gráfica, considerados de mayor significación social.
Se estima que hasta principios de los noventa del pasado siglo, alrededor del 40% de las instalaciones telefónicas eran fabricadas en Norteamérica antes 1960. Su infraestructura se hizo anticuada y sin repuestos auténticos a causa del bloqueo impuesto por EEUU y mostró problemas de compatibilidad con la tecnología de países que lo podían esquivar para comerciar con la Isla.
De 1959 a 1994, el nivel de las telecomunicaciones en Cuba cayó por debajo del de los demás países de América Latina. Hubo que dar alta prioridad a asuntos de seguridad nacional y defensa en las condiciones de la constante agresividad de Washington y sus agencias de subversión terrorista y dominación.
Paradójicamente, la situación cambió sustancialmente cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó en 1992 la Ley Torricelli (Cuban Democracy Act), una legislación que reforzó la política de sanciones comerciales hacia la isla en su “carril uno” pero, en el “carril dos”, proclamó favorecer la democratización de Cuba mediante una política activa de fomento de las comunicaciones y contactos con la isla, lo que explícitamente incluía el levantamiento de las sanciones sobre la comunicación telefónica y postal.
Aunque Cuba había denunciado ese “carril dos” como arma de subversión ideológica en la guerra de Washington contra la isla, el gobierno cubano, no puso obstáculos al restablecimiento de las comunicaciones telefónicas entre ambos países.
Finalmente, en octubre de 1994, la Federal Communications Commission de Estados Unidos dio luz verde para los acuerdos que Cuba había negociado con un número de empresas telefónicas estadounidenses sobre la repartición de ingresos por llamadas, y el 25 de noviembre de 1994 se reabrió oficialmente la comunicación telefónica directa entre ambos países.
Por imperativo de su reintegración en la economía mundial capitalista Cuba tuvo que llevar a cabo una reestructuración de su aparato productivo y una mayor apertura a la inversión extranjera. Cuba se vio necesitada de modernizar sus telecomunicaciones, una enorme tarea dado el atraso infraestructural existente y, sobre todo, el férreo bloqueo económico y financiero que aun hoy sufre.
El gobierno cubano, que había depositado grandes esperanzas en la informática desde que en 1964, siendo Ministro de Industrias el Che Guevara, se inauguró un departamento de automatización, fundó en 1969 el Centro de Investigaciones Digitales que en 1970 construyó la primera computadora cubana, la llamada “CID-201”.
Fruto de acuerdos bilaterales de 1973 y 1976, la URSS se comprometió a apoyar a Cuba en la creación de una industria informática, y en 1978 entró en servicio la primera planta de ensamblaje de computadoras en la isla. En 1980, el II Congreso del
Partido Comunista subrayó la necesidad de fomentar el desarrollo de las tecnologías informáticas, y en 1982 se creó un centro de intercambio nacional e internacional automatizado de datos.
En 1983 se estableció la primera conexión internacional por satélite, que dio a Cuba acceso a alrededor de 50 bancos de datos soviéticos. En agosto de 1994 se crea como monopolio para la telefonía fija la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, S.A., (ETECSA) con carácter de sociedad anónima y empresa mixta.
La adhesión oficial de Cuba a Internet tuvo lugar en octubre de 1996 y, en 1999, se formula la Política Nacional de Información que retoma las ideas de los Lineamientos Estratégicos y del programa para la Informatización de la Sociedad, al anunciar la convergencia
tecnológica en un mismo ministerio de la Electrónica, la Informática y las Telecomunicaciones.
Septiembre 17 de 2018.

REVELAN SECRETOS DE LAS TORRES GEMELAS

REVELAN SECRETOS DE LAS TORRES GEMELAS
Por Manuel E. Yepe

La CIA estadounidense y la monarquía de Arabia Saudita conspiraron para mantener en secreto los detalles del ataque a la Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York y otros objetivos en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, según lo anuncia un documentado libro de los periodistas John Duffy y Ray Nowosielski que pronto verá la luz.
Los autores lograron en 2009 una asombrosa entrevista con Richard Clarke, asesor antiterrorista de la Casa Blanca durante las
administraciones de Bill Clinton y George W. Bush, cuya publicación enfureció a la CIA, en especial a su director, George Tenet, quien había ocultado información crucial sobre los planes y movimientos de Al-Qaeda, incluyendo la llegada a Estados Unidos de los futuros secuestradores participantes Khalid al-Mihdhar y Nawaf al-Hazmi. La CIA y la NSA, con complicidad saudí, articularon una falsa historieta para encubrir la participación del gobierno estadounidense en el asunto.
Pero para cientos de familiares y un número cada vez mayor de ex agentes del FBI, la ceremonia del 11 de septiembre de este año avivó una rabia acallada, pero no extinguida, por la conspiración de silencio mantenida por altos ex funcionarios de Estados Unidos y Arabia Saudita.
Para muchos ex funcionarios de la seguridad nacional, las preguntas sin respuesta sobre los acontecimientos que condujeron a los atentados del 11 de septiembre de 2001 eclipsan a las del asesinato de John F. Kennedy, porque el 11 de septiembre cambió el mundo entero. No sólo llevó a las invasiones de Afganistán e Irak, la fractura del Medio Oriente y el avance del militantismo islámico, sino que también acercó a Estados Unidos a su virtual conversión en un estado represivo de seguridad nacional. Ello se manifiesta, de acuerdo a los autores del libro, en que la política exterior de Estados Unidos se ha dotado de una estrategia para el exterminio de los movimientos populares en América Latina.
Según relato del nuevo libro, Mark Rossini, uno de los dos agentes del FBI asignados a la unidad “Osama bin Laden” de la CIA, dijo estar triste y deprimido porque los gerentes de la agencia les impidieron misteriosamente en el 2000 informar a su cuartel general sobre la presencia en Estados Unidos de los conspiradores de Al Qaeda futuros ejecutores del magno acto terrorista y de nuevo lo hicieron en el verano de 2001. “Es evidente que los ataques no necesitaban ocurrir y que no ha habido justicia”, constató Rossini según el libro. En 2002, Tenet juró al Congreso que él no estaba al tanto de la amenaza inminente porque esa información venía en un cable no marcado urgente y “nadie lo leyó”. Pero cinco años más tarde supo la verdad cuando los senadores Ron Wyden y Kit Bond le obligaron a hacer desaparecer un resumen ejecutivo de la investigación de la CIA sobre el 11-S, donde se afirmaba que no menos de cincuenta personas leyeron una o más de las seis comunicaciones de la Agencia que contenían información sobre viajes relacionada con estos terroristas.
Hasta entonces, Clarke había confiado en Tenet, su colega cercano y amigo. Alegando desesperación por no disponer de medios para difundir la tan asombrosa revelación, en 2009, el ex asesor antiterrorista escribió un libro que tituló, Your Government Failed You (Su gobierno le falló), que fue ignorado en gran medida.
Dice Clarke que creyó durante mucho tiempo que se trataba de un reducido grupo de funcionarios de bajo nivel que obtuvieron esta información y no se dieron cuenta de la importancia. Pero resultó que más de cincuenta oficiales de la CIA lo sabían, Tenet incluido. Tenet y dos de sus ayudantes “antiterroristas”, Rich Blee y Cofer Black, emitieron una declaración calificando la teoría de Clarke de “imprudente y profundamente equivocada”.
Pero ahora Clarke no está solo. Duffy y Nowosielski hallaron otros ex agentes y funcionarios clave del FBI que han desarrollado profundas dudas sobre la historia de Tenet. El único elemento en el que no están de acuerdo es en qué hubo funcionarios responsables del supuesto subterfugio.
El libro de John Duffy y Ray Nowosielski relata muchos otros aspectos que agregan gravedad a su denuncia: la complicidad saudí con los secuestradores; el apoyo del gobierno saudí a Al-Qaeda en años recientes; el descubrimiento del papel de agentes de la monarquía financiando subrepticiamente los esfuerzos de relaciones públicas para descarrilar un proyecto de ley en el Congreso que permitiría a un grupo de familiares demandar al reino por daños del 11 de septiembre; que funcionarios del Ministerio de Asuntos Islámicos del reino saudí estaban ayudando activamente a los secuestradores a establecerse en California.
El fantasma del once de septiembre de 2001 sigue rondando a la Casa Blanca como uno de sus más grandes desmanes históricos.

Septiembre 6 de 2018.

PARA SALIRSE DEL CUENTO DEL ATAQUE SÓNICO

PARA SALIRSE DEL CUENTO DEL ATAQUE SÓNICO
Por Manuel E. Yepe

Parece que a los hacedores de propaganda internacional en el Departamento de Estado, la CIA y otras dependencias del gobierno estadounidense no les está resultando fácil salir del ridículo engorro en que se han metido con el asunto de los ataques acústicos contra el personal de su embajada en La Habana.
Para los expertos y observadores de este tipo de propaganda al más alto nivel de gobierno, la denuncia de un ataque imaginario contra Estados Unidos por parte de otro país no es algo novedoso en Washington. Hay que recordar la explosión del acorazado Maine en la bahía de La Habana; la sorpresa del ataque a la base aérea y naval estadounidense de Pearl Harbor, en Hawái; los incidentes del Golfo de Tonkín en Vietnam y la supuesta presencia de armas de destrucción masiva en Irak, que respectivamente sirvieron como mentirosas justificaciones para lanzar las guerras contra España en 1898, Japón en 1941, Vietnam en 1964 e Irak en 2003.
La primera de estas simulaciones sirvió para inaugurar el status imperialista de la política exterior de EEUU al dejar a Washington posesionado del vasto imperio colonial español.
Estados Unidos ha sorprendido al mundo por la ingenuidad con que su opinión pública ha asimilado las versiones oficiales acerca del asesinato del presidente John F. Kennedy y el abominable acto terrorista contra las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York, dos fábulas que se parecen más a cuentos de horror y misterio hollywoodenses que a cualquier otra cosa. La segunda de estas dos entelequias le sirvió de pretexto para el lanzamiento de su llamada “guerra contra el terrorismo” y, como parte de ella, al recorte de las libertades públicas de los estadounidenses.
Como regla, el gobierno cubano –que ha sido una de las víctimas preferidas del imperialismo norteamericano en los tiempos actuales- ha evitado responder caso a caso a cada una de las engañifas mediáticas urdidas por Washington contra su proyecto revolucionario para no contribuir a su resonancia. Han sido los hechos mismos, y las denuncias a cargo de amigos y simpatizantes, los que han contestado a ellas.
Incluso, para atacar a Cuba, la propaganda de EEUU ha llegado a sumar a los 20,000 mártires que dejó la tiranía batistiana impuesta a la isla por Washington, el número de torturadores y asesinos del régimen depuesto ejecutados por sentencia judicial de los tribunales revolucionarios populares al triunfo de la revolución, sin olvidar el de los agresores y agredidos muertos a causa de la invasión de Bahía de Cochinos (Playa Girón) patrocinada por Washington y las víctimas de los cientos de actos terroristas y atentados promovidos por Estados Unidos contra Cuba en tiempos recientes. Todo ello para tratar de manchar con tan grosera manipulación el limpísimo expediente de respeto a los derechos humanos que la revolución cubana ha mantenido siempre.
En la gran farsa de los ataques sónicos, que ya tiene visos de comedia silente, no se identifican culpables y tampoco se conocen los supuestos perjudicados porque, evidentemente, no han existido. Observadores de la política estadounidense sostienen que el senador Marco Rubio fue quien ideó el espectáculo con el fin de que el gran escándalo con participación suya hegemónica lo hiciera presidenciable con las miras puestas en convertirse en el primer presidente hispano de Estados Unidos.
Rubio conoció de ciertos problemas acústicos que presentaban varios funcionarios de los servicios de inteligencia acreditados en la Embajada de EEUU en Cuba. Allí se planteaba hacer una demanda contra la American Technology Corporation (ATC), fabricante de los equipos LRAD-RX que utiliza el Subcomité Nacional de Seguridad (NSSC, por sus siglas en inglés) para comunicarse con sus agentes en Cuba que podrían ser los responsables de tales dolencias. Esos equipos muy
especializados para el espionaje habían sido recién adquiridos por el Departamento de Estado norteamericano para la misión diplomática en La Habana.
Rubio, hábilmente, ideó o encargó el guión a desarrollar para el espectáculo de los ataques sónicos. Su mayor osadía fue la de involucrar, como principal patrocinador, al Presidente Donald Trump, de quien -como señala Michael Wolff en su libro Fuego Y Furia- se ha escrito muchísimo acerca de que “actúa como un niño, sufre de psicopatologías como delirios de grandeza y paranoia, es un ignorante que ni lee ni escucha y es totalmente incapaz de cumplir con los deberes de su cargo”.
Por eso, era de suponer que en pocas semanas nadie se acordaría de la farsa de los ataques sónicos de Trump, que tan solo habrían ido a engrosar la lista de sus muchas “excentricidades”.
Pero la mentira tomó un vuelo mayor y ahora EEUU no sabe cómo salirse del enredo con la menor cantidad posible de bajas políticas propias. Septiembre 7 de 2018.
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