LOS BILDERBERGER EN SUIZA

LOS BILDERBERGER EN SUIZA

La 67ª Reunión del temible grupo de los Bilderberg se ha llevado a cabo del 30 de mayo al 2 de junio de 2019, con unos 130 invitados de 23 países que se alojaron en uno de los lugares más suntuosos de Suiza, el hotel Montreux Palace.
Las reuniones de Bilderberg comenzaron a inicios de la Guerra Fría como un club de discusión de líderes de America y Europa contra el comunismo o, más concretamente, contra la Unión Soviética. El primer evento tuvo lugar en 1954 en el hotel Bilderberg (que quedó como nombre del grupo), en la ciudad holandesa de Oosterbeek. Desde entonces sus reuniones han sido en varios lugares del mundo
occidental, la mayoría de ellas en Norteamérica.
Suiza, ha sido uno de los países anfitriones preferidos del Grupo luego de Estados Unidos. Suiza lo había acogido cinco veces antes de esta ocasión (1960, 1970, 1981, 1995 y 2011).
Las conferencias de los Bilderbergers son eventos secretos, manejados por quienes mueven los hilos detrás de los líderes mundiales – políticos, directores generales de empresas, grandes financieros y otros ejecutivos de negocios, artistas y personalidades del mundo occidental. Casi siempre son estadounidenses u euro-occidentales. En esta ocasión hay una decena de Turquía, Polonia, Bulgaria y Estonia. Lo máximo que llegan hacia el Este es a Turquía, quizás con la esperanza de atraerla de vuelta a la OTAN como alternativa a su inclusión en la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) – que no es una versión oriental de los Bilderbergers pero sí un foro abierto para políticas de desarrollo económico y estrategias de defensa, sin secretos ni manipulaciones de estilo occidental.
Los asociados de Bilderbergers se solapan con los del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), la Comisión Trilateral y la Chatham House, con sede en Londres, que establece las reglas de las reuniones, sin olvidar al Foro Económico Mundial (WEF), que se celebra cada enero en Davos, Suiza. El WEF representa una ventana relativamente transparente al mundo, aunque también hace sus reuniones a puerta cerrada. Los Bilderbergers constituyen una organización completamente secreta, aunque se afirma que sus reuniones son
conversaciones informales que permiten a los participantes utilizar libremente la información que reciben, aunque no se les permite revelar la identidad o la afiliación de los oradores, ni de ningún participante en las charlas particulares.
Suiza es uno de los países más secretos del mundo, es el mundo de la banca, de las grandes finanzas, es el refugio seguro para las corporaciones internacionales que son privilegiados por el simple hecho de estar domiciliados en Suiza. No sólo pagan menores impuestos, sino que también escapan de las normas de ética que tendrían que aplicar al hacer negocios explotando los recursos naturales en los países en desarrollo.
Como nación, la Confederación Helvética (Suiza) es dirigida por el sistema monetario estadounidense Reserva Federal (FED) basado en la deuda, un esquema que ha sobrevivido durante los últimos cien años, bajo la conducción del clan bancario Rothschild.
Está estrechamente asociada y controla el búnker del oro del sistema bancario occidental, el Banco de Pagos Internacionales (BPI) de Basilea, también denominado “banco central de los bancos centrales”. El BPI está íntimamente ligado a las finanzas suizas, situado convenientemente cerca de la frontera alemana, sirvió como
intermediario de la FED para financiar la guerra de Hitler contra la Unión Soviética.
No es casual que Suiza se haya librado de la destrucción en ambas guerras mundiales. Es el único país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde las leyes son elaboradas directamente por las grandes finanzas y las grandes corporaciones, es decir, donde los parlamentarios están sentados en las Juntas Directivas de corporaciones e instituciones financieras, cuando elaboran las leyes para los pueblos, un país donde un grupo de intereses de cuello blanco elabora las leyes que requiere el gran capital.
Uno de los temas permanentes de la agenda que propagan los
Bilderbergers es la reducción de la población mundial, para que los pocos que están en la cima puedan vivir mejor y más tiempo con los recursos del mundo en proceso de rápida disminución.
Hablar del futuro del capitalismo no significa que consideremos ese es el único sistema posible, dijo André Kudelski, organizador del evento, al periódico suizo 24 Heures. Y en eso tiene razón, el capitalismo no solo no es el único sistema viable. Es el único que, probadamente, no es viable, porque ha demostrado su factibilidad difundiendo la injusticia, la desigualdad, la delincuencia y la miseria por todo el mundo.

Junio 2 de 2019.

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CONTROL DE ARMAS NUCLEARES EN PELIGRO

CONTROL DE ARMAS NUCLEARES EN PELIGRO
Por Manuel E. Yepe

Hizo el pasado mes una década que el presidente Barack Obama declaró ante una multitud, en Praga, el compromiso de Estados Unidos de buscar la paz y la seguridad en un mundo sin armas nucleares. Hoy, sin embargo, estamos en la cúspide de ese mundo, pero con más armas nucleares, no menos.
El futuro del control de armas pactado entre Estados Unidos y Rusia para reducir la amenaza de que las dos superpotencias instiguen una guerra nuclear –tradición bilateral que se remonta a los gobiernos de Nixon y Brezhnev- parece poco prometedor.
Una vez que ambos países abandonen oficialmente el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) en agosto próximo, sólo quedará vigente el Nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START) como acuerdo formal limitante del tamaño y el alcance de los respectivos arsenales nucleares entre los dos grandes poseedores de armamento nuclear. Y por si fuera poco, el Nuevo START expira en febrero de 2021.
La administración Trump dice que está considerando extender el Nuevo START, pero existen motivos para el escepticismo acerca de esta afirmación. El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, quien ha marcado pautas en Estados Unidos al abandonar el Tratado Nuclear de Irán y el Tratado INF, es un muy probable defensor del desmonte del Nuevo START también. De hecho, Bolton ya se ha referido de manera altisonante a la participación de Estados Unidos en ese tratado calificándolo como “desarme unilateral”. Según se ha publicado, Trump mismo rechazó la oferta de Putin de extender el Nuevo START durante la primera conversación telefónica oficial que sostuvieron ambos.
Se supone que Rusia sigue interesada en extender el tratado más allá de 2021 y ya el Presidente Vladimir Putin ha cursado una invitación abierta a que se inicien conversaciones con vistas a una prórroga. El Ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Lavrov, expresó un interés similar en la conferencia de seguridad de Munich de este año. Putin fundamenta su desinterés por los acuerdos bilaterales y su preferencia por un marco multilateral basándose, según explicó en 2012, en que Estados Unidos y Rusia pudieran terminar “desarmándose sin parar mientras otras potencias nucleares acumulan armas”.
Pero sin estos acuerdos, Moscú y Washington podrían estar avanzando hacia una nueva carrera armamentista, posibilidad que los públicos ruso y estadounidense parecen haber captado. (Según una reciente encuesta realizada por el Chicago Council on Global Affairs y el Levada Analytical Center, siete de cada diez rusos (72%%) y 70 % de los estadounidenses temen que sus países se dirijan hacia una nueva carrera armamentista.
Pero quedan motivos para la esperanza. La mayoría de los rusos (87 %) y de los estadounidenses (74 %) están a favor de que se llegue a un acuerdo para limitar las armas nucleares.
A la campaña Nuclear Freeze -que incluyó una protesta de un millón de estadounidenses pidiendo el fin a la carrera armamentista- se atribuye el haber forzado la mano de Reagan a iniciar en 1985 negociaciones con Gorbachov. En 1982, tres cuartas partes de los estadounidenses estaban a favor de congelar la producción de armas nucleares (75 %), según una encuesta conjunta de NBC News y Associated Press. La mayoría de los estadounidenses también estaba en desacuerdo con la afirmación de Reagan de que el movimiento de congelamiento estaba siendo manipulado por intereses extranjeros para debilitar al país (48 %). Reagan pronto cambió de rumbo.
En 1982, Estados Unidos había vivido 35 años de Guerra Fría. Los estadounidenses habían practicado ejercicios de protección desde la escuela primaria y la mayoría recordaba la crisis de los misiles en Cuba y la constante amenaza de una guerra nuclear.
Esto explica en parte, por qué a pesar del apoyo que vemos entre los estadounidenses a un nuevo acuerdo de control de armas y la sensación de que una nueva carrera armamentista nos amenaza, sólo el 54 % de los estadounidenses se opuso a la decisión de EEUU de retirarse del Tratado INF. Al igual que hoy en día, la decisión del INF se ha convertido en un asunto partidista, con el 73 % de los republicanos apoyando la decisión de Trump de retirarse y el 74 % de los demócratas que se le oponen. El desafío para los defensores del control de armamentos hoy es romper con el partidismo que rodea a las decisiones individuales sobre el control de armamentos.
Según Lily Wojtowicz investigadora asociada del Consejo de Asuntos Globales de Chicago que estudia la opinión pública rusa y la estadounidense, aunque el 78 % de los estadounidenses describe a Rusia como un rival y no como un socio, todos apoyan la búsqueda de nuevos límites a los arsenales nucleares de Estados Unidos y Rusia (90 % republicanos, 89 % demócratas, 84 % independientes).
Mayo 20 de 2019.

APARATOSO RIDÍCULO DEL GOLPISMO YANQUI

APARATOSO RIDÍCULO DEL GOLPISMO YANQUI

Mas que un intento fallido de golpe de Estado contra el legítimo gobierno de Venezuela, lo ocurrido en ese país suramericano el fin de semana anterior ha sido un aparatoso ridículo para la derecha fascista estadounidense y específicamente para algunos de los más grotescos personajes del imperialismo estadounidense y varios de sus parásitos mas desprestigiados.
Ha sido lastimoso observar cómo el gobierno del país que ha
representado el papel de gran potencia única global desde el fin de la Guerra Fría y pudo haber sido líder del mundo en una ruta de recíproco respeto y armonía dentro de las diferencias, ha ido cayendo en lo más hondo de la escala de valores políticos universales.
Es cierto que Washington nunca ha mostrado mucho respeto por la verdad y la honestidad en los momentos más críticos de la historia de las relaciones internacionales, pero sorprende que entes políticos tan probadamente carentes de prestigio fueran convocados a conducir a la diplomacia de esa nación a un lugar tan rezagado en la escala de valores políticos universales.
Es difícil hacerse a la idea de que Donald Trump, quien se considera a sí mismo un “ganador permanente” en virtud de su fortuna y su picardía para los negocios, pueda vencer en cualquier tarea con asesores políticos corruptos de la calaña de Elliott Abrams, Mike Pompeo, Elliott Abrams, Marco Rubio, Rick Scott, Peter Navarro, Juan Guaidó, y el prófugo permanente de la justicia Leopoldo López, que integran, entre otros, la tropa que le fuera asignada para esta batalla para tragarse a Venezuela por la siempre perdedora mafia miamense. Ninguna de las falacias que el equipo de asesores le fabricó se podía sostener, lo que prueba que quienes las idearon pretendían lanzar a Trump al suicidio político.
Los medios de comunicación dispuestos para la farsa dieron inicio a ésta con la difusión de una declaración de Secretario de Estado, Mike Pompeo, asegurando que Guaidó había sido elegido “debidamente”, para ajustar la narrativa de la intromisión de Estados Unidos en Venezuela a ese nuevo curso mentiroso del golpe. Las autoridades, y buena parte de los medios estadounidenses de comunicación comenzaron a referirse al farsante Juan Guaidó como el “presidente debidamente elegido de Venezuela”.
En realidad, Guaido no había sido debidamente elegido como presidente, ni tampoco participó en la elección venezolana alguna para ese máximo cargo. Fue apenas elegido a un escaño en el parlamento en 2015, y desde ahí ascendido a una posición de poder sustancial dentro del parlamento en virtud del apoyo de los Estados Unidos.
Luego, en enero, los asesores de Trump comenzaron a presionar a Guaidó para que intentara apoderarse del país. El falso pretexto legal era que la constitución permitía que el jefe del parlamento sea nombrado “presidente interino” en caso de no presentarse el electo a su toma de posesión.
Lo cierto y conocido por la totalidad de los ciudadanos de Venezuela es que el Presidente Maduro tomó posesión el 10 de enero, después de haber sido electo en limpias elecciones. La toma de posesión tuvo lugar ante la Corte Suprema en vez del edificio de la Asamblea donde la oposición obtuvo una reducida mayoría, lo que fue pretexto para que los que preparaban el golpe afirmaran posteriormente que ello no era lo legal.
El reconocimiento por Estados Unidos de la legitimidad de la toma de poder por Guaidó fue un movimiento cínico y llamarle “presidente debidamente elegido” una absoluta mentira.
“Conociendo lo que aprendí cuando el intento de destituir al presidente venezolano Hugo Chávez en 2002, no me sorprendió cuando el esfuerzo fue renovado por la administración Trump, particularmente cuando personajes como Elliott Abrams, Marco Rubio y Rick Scott -por no mencionar a John Bolton- comenzaron a aparecer en la nómina de la Casa Blanca”.
Así lo ha declarado Larry Wilkerson coronel retirado del Ejército de Estados Unidos (retirado) y ex Jefe de Estado Mayor del Secretario de Estado Colin Powell.
“Pero el derramamiento de sangre en Venezuela -militar y civil- y los soldados y marines estadounidenses muertos y heridos no le darán ningún consuelo a este viejo soldado”, afirmó.
“Conozco a los militares venezolanos, he entrenado a algunos de ellos. La mayoría de ellos, si el ejército estadounidense llegara a Venezuela, se adentrará en las muy formidables colinas con telones de fondo selváticos. Acosarán, matarán, harán prisioneros de vez en cuando y, en general, aguantarán para siempre o hasta que se vayan los gringos. Podríamos recordar cómo lo lograron los norvietnamitas y los talibanes; Así también lo harán los venezolanos”.
Mayo 3 de 2019.

LAS OPCIONES QUE PONE TRUMP SOBRE LA MESA

LAS OPCIONES QUE PONE TRUMP SOBRE LA MESA
¿Estará el Presidente Trump a punto de invadir Venezuela? Sus asesores siguen diciendo en términos cada vez más enérgicos que “todas las opciones están sobre la mesa” y que la intervención militar
estadounidense para restaurar la constitución de Venezuela “puede ser necesaria”.
El Secretario de Estado Mike Pompeo, por su parte, argumentó en los programas de noticias del domingo pasado que el Presidente Trump podría lanzar un ataque militar contra Venezuela sin la aprobación del Congreso porque “él tiene toda las autoridad que le confiere del Artículo II de la Constitución y seguramente cualquier acción que tomemos en Venezuela resultará legal”. El hombre que recién se jactó de sus mentiras, trampas y robos, está dando muchas nuevas pruebas que respaldan esa confesión suya.
Lo cierto es que el presidente no tiene autoridad constitucional para iniciar una guerra con Venezuela o cualquier otro país que no haya atacado o amenazado creíblemente a Estados Unidos, sin la aprobación del Congreso. Es así de simple, afirma Ron Paul, ex congresista republicano por el estado de Texas y candidato en 1988 a Presidente de la nación por el hoy inexistente Partido Libertario.
Es irónico que Pompeo y el resto de los neoconservadores de la Administración Trump, a quienes poco les importa la Constitución de su propio país, estén dispuestos a atacar a Venezuela “para restaurar su constitución”.
Es llamativo que mientras Washington estuvo paralizado dos años por las desmentidas afirmaciones de que los rusos se habían inmiscuido en las elecciones para elegir a Trump, ¡qué hipócrita resulta que Washington ni siquiera vacile en apoyar la revocación real de unas elecciones en otro país!
Pero sin la autoridad del Congreso, cualquier acción militar de EEUU contra Venezuela sería ilegal y probablemente un delito impugnable. Por supuesto, los demócratas que hablan de destituir a Trump nunca soñarían con destituirlo por haber iniciado ilegalmente una guerra, porque demócratas y republicanos estadounidenses por igual aman las guerras ilegales de EEUU, afirma Ron Paul.
Desafortunadamente, Washington es tan adicto a la guerra que el presidente Trump probablemente tendría poca dificultad en obtener autorización del Congreso para invadir Venezuela si se molestaran en pedírsela. Al igual que con la desastrosa invasión estadounidense de Irak en 2003, los medios convencionales de comunicación no son más que una ininterrumpida propaganda de guerra.
Según Ron Paul, algunos probables candidatos de los llamados progresistas, como Rachel Anne Maddow, personalidad de la radio, presentadora de televisión, y comentarista progresista estadounidense, están atacando a la Administración Trump, no por su temeraria afición por el uso de la armas en Venezuela, sino por no ser lo
suficientemente agresiva.
La verdadera lección es que incluso una guerra “constitucional” contra Venezuela sería una contienda injusta. Sería una guerra de agresión por la que los estadounidenses deberían estar disgustados y
avergonzados. Pero los principales medios de comunicación están difundiendo las mismas viejas mentiras a favor de la guerra, en tanto que los medios de comunicación independientes son atacados por campañas de muchos medios sociales que se han asociado con entidades del gobierno de Estados Unidos para decidir cuáles noticias son fake o falsas, y cuáles ciertas.
El más reciente motivo de indignación mostrado por los medios dominantes de información ha sido por algo de lo más sensato que ha hecho el presidente Trump últimamente: la semana pasada estuvo una hora al teléfono con el presidente ruso Vladimir Putin para discutir, entre otras cosas, la peligrosa situación en Venezuela.
Mientras que los asesores neoconservadores del presidente Trump están tratando deliberadamente de posicionarlo para que la guerra resulte la única opción, podemos esperar que el presidente Putin haya podido explicarle que el problema de Venezuela debe ser resuelto por los propios venezolanos. Ciertamente, Estados Unidos, quizás junto con los rusos, podrían ayudar a facilitar las discusiones entre gobierno y oposición como alternativa para el camino neoconservador hacia la guerra, que de seguro terminaría como todas las demás guerras neoconservadoras, con un desastre total.
Los medios de comunicación dominantes estadounidenses están furiosos porque Trump se atrevió a hablar con Putin cuando Rusia y Estados Unidos se enfrentaban de manera cada vez más aguda en torno a la situación en Venezuela.
Demócratas y neoconservadores presionan para que se produzca una confrontación directa en la que pueda ser implicada Rusia. Los republicanos están de acuerdo con ambos en esto.
¿Será que prefieren realmente una guerra termonuclear en torno a Venezuela?, se pregunta el veterano médico y político ultraliberal estadounidense Ronald Ernest “Ron” Paul.
Mayo 8 de 2019.

CÓMO DEFINEN AL SOCIALISMO LOS BILLONARIOS

CÓMO DEFINEN AL SOCIALISMO LOS BILLONARIOS
No fue sorprendente escuchar a los multibillonarios Bill Gates, Charlie Munger y Warren Buffett, entrevistados en la CNBC-TV el jueves 9 de mayo, defender al capitalismo. Pero sí sorprendió que Gates hiciera un comentario positivo acerca del socialismo o, al menos, de lo que se define en Estados Unidos como socialismo.
Gates señaló que el actual aumento de la retórica pro-socialista en Estados Unidos no se refiere realmente al socialismo según alguna definición estricta del vocablo. Las políticas “socialistas” que escuchamos de políticos como Alexandria Ocasio-Cortez (AOC) y Bernie Sanders son, en mayor medida, sobre políticas capitalistas con un fuerte aporte de seguridad social. ¡Y eso está bueno!
“El socialismo solía significar que un estado controlaba los medios de producción”, y según Gates, ” mucha gente que aquí promueve el socialismo no lo definen de esa manera clásica.”
También dice Gates que la mayoría de la gente que favorece al socialismo en Estados Unidos no habla de un verdadero socialismo. ¡Y tienen razón!
“La mayoría no argumenta contra el capitalismo… sólo cree que debería haber cambios en los impuestos, tasas impositivas más progresivas y reinstalar el impuesto al patrimonio. Lo que quieren con ello es capitalismo con mejor nivel de impuestos”, dice Gates. Según él, la mayoría de los estadounidenses de izquierda no aboga por que la propiedad de los medios de producción pase a los trabajadores, que todas las industrias se nacionalicen y que sea abolida
completamente la propiedad privada, que son los principios reales de la ideología socialista. La mayoría de la gente de izquierda apoya a políticos que prometen un capitalismo con una sólida base de seguridad social. Pero no hay indicios de que lo que proponen sea en verdad socialismo.
La garantía de empleo federal de AOC, por ejemplo, consistiría en un estándar de referencia para el empleo que incluya un salario mínimo de $15 vinculado a la inflación, atención médica completa y licencia por enfermedad y por los hijos. Esta propuesta mejoraría drásticamente la calidad del empleo en Estados Unidos al proporcionar capacitación y experiencia a los trabajadores y al mismo tiempo brindar servicios públicos muy necesitados por las comunidades en áreas como el servicio de parques, el cuidado de los niños y la conservación del medio ambiente.
Pero eso no es socialismo en el sentido clásico de la palabra. Es capitalismo con una fuerte red de seguridad social. La mayoría de los países ricos de Europa ya tienen lo que AOC propone. Eso no los hace socialistas. En todo caso, los hace socialdemócratas.
Estados Unidos no tiene un Partido Socialdemócrata, de ahí que cualquier cosa a la izquierda del Partido Demócrata se le llama socialismo porque los estadounidenses no tienen un vocabulario que permita hablar de estas cosas con mayor sutileza que la de una izquierda contra una derecha binaria.
¿Por qué a gente como Bernie Sanders y AOC se les agrupa como socialistas e incluso a veces se llaman a sí mismos con ese término? Porque Fox News se pasó los años de Obama llamando así a todas las políticas del Partido Demócrata. Como resultado, hay dos generaciones de personas (Mileniales y Generación Z) que simplemente utilizan el término socialista sin preocuparse mucho por lo que significa exactamente. Para las generaciones más jóvenes, el socialismo sólo significa asegurarse de que todos puedan ir al médico cuando lo necesiten, o tener un techo sobre sus cabezas, o tener dinero para comprar comida, sin importar las circunstancias de esa persona. Y estas generaciones se imaginan que todo puede lograrse dentro del sistema existente, sin derrocar a la clase dominante y sin la instalación de un nuevo sistema político dirigido por la clase obrera. Como señala Gates, hay algunos socialistas de verdad en el mundo. Y hay incluso verdaderos socialistas en los gobiernos de todo el mundo. Pero la mayoría de los socialistas estadounidenses son simplemente izquierdistas que obvian las etiquetas de los partidos y hablan de políticas. Bill Gates lo sabe y Donald Trump también lo sabe. No es que Bill Gates sea progresista. Tipos como Gates saben claramente que las guillotinas están llegando y si Estados Unidos sigue por el camino de la austeridad para la mayoría y los recortes de impuestos para millonarios y multimillonarios, todo puede ocurrir. Según la información disponible, Gates dispone de más de 101.000 millones de dólares, lo que de por sí, debería considerarse
literalmente un delito en una sociedad civilizada en la que trece (13) millones de niños no tienen suficiente para comer. Pero, por ahora, tendremos que aceptar que al menos hay algunos multibillonarios que reconocen la necesidad de cambios reales en la sociedad global.

Mayo 10 de 2019.

DOS ÓPTICAS DISTINTAS SOBRE EL DESARROLLO

DOS ÓPTICAS DISTINTAS SOBRE EL DESARROLLO

Dos visiones distintas, pero muy fundamentadas y valiosas acerca de las relaciones internacionales, aporta la Fundación de Cultura Estratégica en un reporte comparativo del experto Federico Pieraccini acerca de dos eventos efectuados respectivamente en Washington y Beijing, comparando los puntos de vista de las dos economías más grandes del mundo sobre algunos de los temas mas trascendentales del desarrollo global.
En Beijing, en el Foro de la Faja y la Ruta, más de 40 líderes mundiales debatieron sobre la Iniciativa de la Faja y la Ruta (B&R), un proyecto llamado a transformar todo el continente euroasiático, mejorando el libre comercio entre docenas de países mediante inversiones en infraestructura de transporte, la energía y la cooperación tecnológica.
El B&R es un proyecto gigantesco llamado a expandirse en los años venideros al ritmo que permite la tecnología actual, sin pasar por alto las necesidades de los países involucrados. El número de participantes en el evento del B&R de Beijing es asombroso: más de 5.000 delegados, 37 jefes de Estado y 10 de los miembros más importantes de la ASEAN. Ciento veinticinco países han suscrito intenciones de cooperar en un gran proyecto, y 30 organizaciones han ratificado 170 acuerdos que suman una inversión proyectada por el Banco Popular de China de más de 1,3 billones de dólares entre 2013 y 2027.
Es un proyecto revolucionario que caracterizará a las próximas décadas, si no siglos. Contrasta con la tendencia estadounidense a la dominación hegemónica porque se basan en consideraciones humanitarias para superar conflictos y evitar guerras a través de la cooperación y la prosperidad compartida.
Washington, exigiendo lealtad sin nada a cambio e incapaz de infligir daño a Rusia y China, se centra en presionar a sus aliados europeos a través de una guerra de aranceles y prohibiciones tecnológicas dirigidas a favorecer a las empresas estadounidenses.
Beijing se comporta de manera opuesta a la moraleja de la fábula de Esopo sobre “El Viento del Norte y el Sol”, ofreciendo en el proyecto B&R una cooperación ganar-ganar y los beneficios que de ello se derivan. El proyecto tiende a elevar el nivel de vida de la población con enormes préstamos para mejorar las infraestructuras básicas de ferrocarriles, escuelas, carreteras, acueductos, puentes, puertos, conectividad a Internet y hospitales. El objetivo es crear un sistema sostenible en el que docenas de países cooperen entre sí para el beneficio colectivo de sus poblaciones.
El continente euroasiático ha luchado en las últimas décadas por alcanzar el nivel de riqueza de Occidente mediante guerras de agresión y terrorismo económico, en pro de la hegemonía mundial.
La iniciativa china tiene como objetivo ofrecer a todos los países implicados igualdad de oportunidades para el desarrollo basándose en una capacidad real para mejorar el bienestar de todas las partes implicadas, no en el poder militar o económico.
“El B&R cuenta ahora con el apoyo de 126 estados y territorios, además de una gran cantidad de organizaciones internacionales. Es la nueva cara, veraz y realista, de la verdadera comunidad mundial. Esta iniciativa china sólo podría haber tenido lugar en un mundo
post-unipolar con múltiples centros de poder. Washington está consciente de los cambios que se han producido en los últimos diez años, y del cambio de actitud de los responsables políticos que los acompaña que se refleja en la redacción de los dos documentos que guían a toda administración estadounidense: la Nuclear Posture Review (NPR) y la National Defense Strategy (NDS). En ellos se explica cómo ve Estados Unidos el mundo y lo que pretende hacer para combatir el emergente orden mundial multipolar.
Trump no puede permitirse un conflicto con Venezuela, Irán o Corea del Norte, ni militar ni políticamente. En el caso de Venezuela, Colombia y Brasil no parecen muy dispuestos a sacrificarse por Washington; y no hay yihadistas que armar y lanzar contra civiles indefensos como ocurrió en el Medio Oriente, por lo que no hay fuerza capaz de derrotar a una nación fuertemente patriótica decidida a resistir al imperialismo estadounidense. Atacar a Irán daría lugar a una respuesta iraní devastadora contra las tropas estadounidenses desplegadas en docenas de bases dispersas por todo Oriente Medio e infligiría pérdidas que serían demasiado costosas para Washington, lo que haría que los avances fueran pírricos. Corea del Norte no puede ser tocada gracias a su política de disuasión nuclear.
Lo que queda para Trump y sus neoconservadores son amenazas de guerra vacías, documentos que declaran a Rusia y China como oponentes a ser derrotados, y una gran cantidad de propaganda bélica con el propósito de llenar las arcas de los fabricantes de armas estadounidenses. Mayo 10 de 2019.

Este artículo se puede reproducir citando al periódico POR ESTO como fuente

LA DICTADURA INTERVENCIONISTA DEL MUNDO

LA DICTADURA INTERVENCIONISTA DEL MUNDO
Por Manuel E. Yepe

El 4 de julio de 1821, el Secretario de Estado de Estados Unidos, John Quincy Adams, declaró ante el Congreso que “si América abandonara su política exterior fundadora del no intervencionismo, inevitablemente se convertiría en la dictadura del mundo y, como tal, comenzaría a comportarse.
El politólogo Jacob G. Hornberger recordó estas palabras el 10 de mayo último en un trabajo científico en el que argumentó porqué la predicción de Adams se ha hecho realidad. “Ahora uso el término América porque es el que Adams utilizó originalmente, pero en realidad es el gobierno de Estados Unidos el que se ha convertido en el dictador del mundo”.
Tomemos el ejemplo de Meng Wanzhou, ciudadana china, directora financiera de la gigantesca empresa tecnológica Huawei, quien tras haber sido sometida a arresto domiciliario en Canadá, está sufriendo la ira de la dictadura mundial.
¿Cuál es su supuesto crimen? ¡Haber violado las sanciones de Estados Unidos contra Irán! ¿Qué tienen que ver con China las sanciones de Estados Unidos? ¡Nada! Meng es ciudadana china, no estadounidense. Entonces, ¿por qué está siendo procesada por el gobierno de los Estados Unidos?
Las sanciones se han convertido en herramienta habitual de la política exterior de Estados Unidos. Su objetivo es amenazar a ciudadanos extranjeros con la muerte, sufrimientos y privaciones económicas como vehículo para castigar al gobierno de su país, sometiéndolo a la voluntad de la dictadura estadounidense y sus brutales y despiadados agentes.
Después de todo, ¿qué podría ser más brutal y despiadado que aplicar a personas inocentes sanciones como la ejecución y el empobrecimiento para con ello castigar al régimen de su nación?
La generalidad de los ciudadanos de otras naciones ejercen sobre las acciones de sus gobiernos un control tan escaso como el que mantienen los ciudadanos estadounidenses sobre las acciones del suyo. ¿Dónde está la moralidad de castigar a inocentes como forma de lograr un objetivo político? ¿No es por eso que la gente condena los motivos del terrorismo?
Es injusto amenazar a inocentes ciudadanos extranjeros con la muerte o el empobrecimiento en aras de un objetivo político. Así mismo, habría que tomar en cuenta que las sanciones atacan la tan proclamada libertad económica de los ciudadanos estadounidenses que comercian con el exterior. Si un estadounidense comercia con iraníes, por ejemplo, la dictadura lo amenaza y persigue con saña, mediante procesos penales o con multas civiles, o ambas.
Un buen ejemplo de este fenómeno se produjo cuando la dictadura aplicó su sistema de sanciones contra Irak durante la década de 1990. Las sanciones estaban matando a cientos de miles de niños iraquíes, algo que no molestó a la dictadura. Al menos no lo suficiente como para poner fin a dichas sanciones.
La idea que subyacía era que si se podía matar a un número
suficientemente grande de niños, el dictador iraquí Saddam Hussein abdicaría a favor de un dictador aprobado por Estados Unidos, o habría un golpe de estado o una revolución violenta que lograría lo mismo. La entonces embajadora de EEUU ante la ONU, Madeleine Albright, expresó la opinión oficial de la dictadura global cuando anunció que la muerte de medio millón de niños iraquíes a causa de las sanciones “valió la pena”.
El gobierno de EEUU no se conforma con exigir a sus propios ciudadanos que cumplan con su sistema. En su papel de dictadura mundial requiere que todos en el mundo también lo cumplan. ¡La dictadura reclama la jurisdicción mundial para su malvado sistema de sanciones!
Por eso Meng Wanzhou fue arrestada y puesta bajo arresto domiciliario en Canadá. ¡Sí, Canadá! Ni siquiera estaba en EEUU cuando fue arrestada. La dictadura anunció que había violado sus sanciones contra Irán en sus tratos con un banco ubicado a miles de kilómetros de las costas estadounidenses, y por ello presionó a Canadá para que la arrestara en ese país a fin de que pudiera ser extraditada a EEUU para ser juzgada por una supuesta violación de las sanciones impuestas por Estados Unidos a Irán.
¿Por qué los ciudadanos extranjeros inocentes son el blanco de la muerte y el sufrimiento económico simplemente porque a los
funcionarios estadounidenses no les gusta su gobierno? ¿Por qué se destruyen las libertades de los ciudadanos estadounidenses por la misma razón? ¿Y por qué los ciudadanos extranjeros de todo el mundo son perseguidos penalmente por violar el malvado sistema de sanciones del gobierno estadounidense?
Todo es por lo que John Quincy Adams observó hace casi 200 años: Si Estados Unidos abandonara alguna vez su política exterior fundadora de no intervencionismo, el gobierno federal se convertiría
inevitablemente en la dictadura del mundo, que será una dictadura brutal y despiadada.
Mayo 15 de 2019.

Manuel E. Yepe. EL IMPERIO TIENE QUE REAJUSTAR SUS POLÍTICAS

EL IMPERIO TIENE QUE REAJUSTAR SUS POLÍTICAS
Por Manuel E. Yepe
Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
https://manuelyepe.wordpress.com/
Citado por Strategic Culture, Zhang Jiadong, investigador y profesor en el Centro de Estudios Americanos de la Universidad china de Fudan, considera que Estados Unidos está aprendiendo a lidiar con su nuevo estatus mediante un cambio de políticas. Luego que Donald Trump asumiera la presidencia, la política interior y exterior de Estados Unidos ha experimentado un dramático giro.
En primer lugar, Washington ha comenzado a mirar más hacia sus asuntos internos promoviendo el lema “América Primero” en detrimento de su política anterior y una agenda hegemónica propia con hincapié en la soberanía, la reciprocidad y el nacionalismo.
En segundo lugar, su apertura y su inclusión están cambiando gradualmente hacia la cercanía y la estrechez. (Respecto a su trato con China, el comportamiento de EEUU se ha hecho más estrecho en materia de inmigración y del tratamiento con expatriados chinos). En tercer lugar, Washington ha pasado de ser promotor de su versión de la justicia en abstracto a la defensa de sus intereses.
Hay quienes creen que EEUU ha sido así siempre y lo que ha marcado la diferencia es la franqueza de su nuevo presidente. Otros piensan que se trata de un ajuste gradual y Washington regresará a su nivel de apertura e inclusión de siempre.
Cuando terminó la II Guerra Mundial, EEUU era un líder integral. Su PIB representaba más del 50 % del total mundial, y la producción manufacturera era de entre el 60 y el 70 % de ésta. Militarmente, era más fuerte que todos los demás países juntos. A medida que las élites científicas y educativas huyeron a Estados Unidos para buscar asilo durante la guerra, el país se convirtió, y sigue siendo, el centro científico y educativo del mundo. Desde el punto de vista financiero, los principales recursos financieros del mundo se encontraban, en su mayoría, en manos de los Estados Unidos. Estados Unidos fue
considerado líder y liberador del mundo libre, pese a que fue el último país importante en incorporarse a la Segunda Guerra Mundial con las fuerzas aliadas para derrotar al fascismo.
Debido a esto, EEUU pudo establecer un enorme sistema hegemónico. Aunque la Unión Soviética tenía capacidad para desafiar a EEUU en algunos campos, como el militar, Washington emergió como el país más poderoso del mundo en términos de fuerza nacional integral.
En el mundo posterior a la Guerra Fría, el poder político de Estados Unidos alcanzó su punto máximo tras ganar la primera Guerra del Golfo. Estados Unidos dominó casi por completo el mundo en las condiciones de un orden mundial unipolar.
Sin embargo, todo comenzó a declinar luego que EEUU sufrió graves reveses económicos y de seguridad. Los ataques del 11 de septiembre del 2001 pusieron de manifiesto que su seguridad no era absoluta. La crisis hipotecaria de 2007 reveló su vulnerabilidad económica y la crisis financiera mundial de 2008 demostró que Estados Unidos también necesitaba de apoyo exterior.
Debido a los cambios en el orden mundial y su estatura internacional, algunas de las políticas de Estados Unidos que fueron efectivas en el pasado dejaron de funcionar. El comercio solía ser una actividad mediante la cual Washington influía en las políticas internas y externas de muchos países, por ejemplo. Antes de la entrada de China en la OMC, EEUU utilizaba el trato unilateral de nación más favorecida como palanca para influir en algunas de las políticas internas y externas de China. Ya no puede de hacerlo.
En la reciente disputa comercial entre China y EEUU, algunos importantes pasos adoptados por EEUU ya no han sido permitidos por la OMC. La influencia de Estados Unidos en el comercio de otros países, también ha dado señales de debilitamiento.
Incluso en la defensa, su influencia relativa se ha reducido y cada vez son más los países que están desarrollando capacidades de defensa naval y aérea.
Durante un largo período posterior a la II Guerra Mundial, EEUU había sido un hegemón marítimo. Ahora, las fuerzas marítimas de países asiáticos como China, Japón e India, se han fortalecido y más Estados ribereños reclaman derechos sobre sus aguas en virtud de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Aunque las fuerzas marítimas y aéreas y Estados Unidos no hayan sido aun expulsadas, su libertad para operar fuera de sus aguas y espacio aéreo ha disminuido. Con su liderazgo erosionado, Estados Unidos ha comenzado a cambiar la naturaleza de sus políticas y trata de compensar su menor influencia mediante ajustes, acoso e intimidación.
Para evitar la confrontación estratégica directa con Washington algunos países hacen concesiones. “Pero, a la larga, las relaciones de EEUU con otros países, China incluida, volverán a la lógica de las relaciones internacionales”, según vaticinio del investigador y profesor chino Zhang Jiadong.
Mayo 6 de 2019.

EL IMPERIO DEL MAL VISTO DESDE ADENTRO

EL IMPERIO DEL MAL VISTO DESDE ADENTRO

“Es deprimente observar cómo Estados Unidos de América se ha convertido en el imperio del mal. Habiendo yo servido en el Ejército de los Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam y en la Agencia Central de Inteligencia durante la segunda mitad de la Guerra Fría, tuve una visión interna de cómo nuestra política de seguridad nacional esencialmente pragmática se transformaba poco a poco en una doctrina bipartidista que figuraba como condición sine qua non de dominio global para Washington. Infelizmente, cuando la Unión Soviética colapsó, la oportunidad de poner fin de una vez por todas a la confrontación nuclear bipolar que amenazaba con la aniquilación global, se desperdició, porque el presidente Bill Clinton decidió humillar y utilizar a la OTAN para contener a una Rusia ya
desmoralizada y sin líderes.”
Así se expresa el periodista estadounidense Philip M. Giraldi en un artículo fechado el 18 de abril en curso con título de Rumores de Guerra: Washington Busca Pelea.
El excepcionalismo estadounidense se convirtió en el grito de batalla de un gobierno cada vez más desorientado, para un público engañado por los medios de comunicación. Cuando llegó el 11 de septiembre, el país estaba listo para atacar al resto del mundo. El presidente George W. Bush gruñó que “Hay un nuevo sheriff en el pueblo y de ahora en adelante quien no está con nosotros, está contra nosotros”.
Le siguió Afganistán, luego Irak y, con espíritu bipartidista, los demócratas protagonizaron otro escenario en Libia y el primer compromiso serio en Siria. En su manifestación actual, uno se encuentra a Estados Unidos amenazando a Irán casi semanalmente y rompiendo los acuerdos de control de armas con Rusia, al tiempo que mantiene despliegues de fuerzas estadounidenses en Siria, Irak, Afganistán, Somalia y lugares como Malí. En todo el mundo hay 800 bases militares estadounidenses, mientras que Rusia y China, los principales supuestos enemigos de Washington, sólo tienen una y ninguna, respectivamente.
Venezuela está siendo amenazada con una invasión porque está en el hemisferio occidental y por lo tanto sujeta a la supuesta autoridad proconsular de Washington. El vicepresidente Mike Pence dijo al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que la Casa Blanca retirará del poder al presidente venezolano Nicolás Maduro,
preferiblemente con diplomacia y sanciones, pero “todas las opciones están sobre la mesa”. Pence advirtió que Rusia y otros amigos de Maduro deberán abandonar su apoyo a Venezuela ahora o tendrán que enfrentar las consecuencias. Rusia ha aceptado que la guerra está llegando y, según estimaciones muy objetivas, su ejército está mejor equipado y más preparado para el combate que el de Estados Unidos, pese a que éste último gasta casi diez veces más en “defensa”. Nunca antes en mi vida había visto a unos Estados Unidos tan beligerantes, y eso a pesar del hecho de que no hay un solo enemigo o combinación de enemigos que realmente amenace a la geografía de Estados Unidos o a un interés vital suyo.
El pasado miércoles el vicepresidente Mike Pence dijo al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que la Casa Blanca retirará del poder al presidente venezolano Nicolás Maduro, preferiblemente con diplomacia y sanciones, pero “todas las opciones están sobre la mesa”. Pence advirtió que Rusia y otros amigos de Maduro necesitan irse ahora o enfrentar todas las consecuencias.
Según Giraldi, Irán está mejorando su capacidad defensiva, que es formidable. Washington se ha retirado del acuerdo nuclear, le ha impuesto sanciones cada vez más punitivas y, recientemente, ha declarado que una parte del ejército iraní es una “organización terrorista extranjera”, sujeta a un ataque estadounidenses en cualquier momento. Está claro que la guerra será el siguiente paso. En tres semanas, EEUU tratará de imponer una prohibición global a las compras de petróleo iraní. Varios países, entre ellos Turquía, aliado nominal de EEUU, han dicho que ignorarán la prohibición y habrá que ver qué intenta EEUU para hacerla cumplir. O qué hace Irán para romper el bloqueo.
Pero incluso, pese al cúmulo de horribles decisiones que se están tomando en la Casa Blanca, hay una organización que está mucho más loca y posiblemente más peligrosa. Se trata del Congreso de Estados Unidos, un órgano legislativo que sólo el 18% del pueblo
estadounidense toma en serio y aprueba sus decisiones.

Abril 19 de 2019.

QUIEN SERÁ EL CANDIDATO DE LA GUERRA EN 2020

QUIEN SERÁ EL CANDIDATO DE LA GUERRA EN 2020
“El presidente ha dicho que no quiere ver a este país envuelto en guerras interminables… y yo estoy de acuerdo con eso”, dijo Bernie Sanders a la audiencia de Fox News la semana pasada en Belén, Pensilvania. Luego, mirando directamente a la cámara, añadió: “Señor Presidente, esta noche tiene usted la oportunidad de hacer algo extraordinario: firmar esa resolución. Arabia Saudita no debe determinar la política militar o exterior de este país”.
Sanders hablaba de una resolución sobre la Ley de poderes de guerra que pondría fin a la participación de Estados Unidos en la guerra civil de cinco años en Yemen, que ha creado una de las mayores crisis humanitarias de nuestro tiempo, con miles de niños muertos en medio de una epidemia de cólera y hambruna.
Apoyada por un partido demócrata unido en el Congreso y una facción anti intervencionista del partido republicano encabezada por los senadores Rand Paul y Mike Lee, de Utah, la resolución de las Potencias de Guerra había sido aprobada en ambas cámaras del Congreso. Pero 24 horas después de que Sanders instara a Trump a firmarla, éste vetó la resolución, calificándola de “intento peligroso de debilitar mis autoridades constitucionales”.
Según el periodista Buchanan J. Buchanan, con suficientes votos republicanos en ambas cámaras para resistir el veto de Trump, ese pudo haber sido el final del asunto, pero no lo fue. De hecho, Trump cedió a los demócratas su lema a favor de la paz para 2020. Si Sanders emergiera como el nominado, tendríamos una elección entre un demócrata que se postulará con el tema de “no más guerras” que Trump promocionó en 2016. Así, Trump quedaría defendiendo el bombardeo de rebeldes yemeníes y civiles por el príncipe heredero Mohammed bin Salman de Arabia Saudita.
En 2008, John McCain, líder halcón en el Senado, resultó derrotado por el senador progresista de Illinois Barack Obama, que había ganado su nominación derrotando a la belicosa Hillary Clinton quien había votado por autorizar la guerra en Irak.
En 2012, el candidato republicano Mitt Romney, que era mucho más agresivo que Obama respecto a Rusia, perdió. Sin embargo, en 2016, Trump se presentó como un tipo diferente de republicano, opositor de la guerra de Irak, anti intervencionista y que prometía llevarse bien con el ruso Vladimir Putin y salir de estas guerras del Oriente Medio. Ninguno de los candidatos que van a la cabeza para la nominación demócrata de 2020 -Joe Biden, Sanders, Kamala Harris, Beto O’Rourke, Pete Buttigieg, Elizabeth Warren, Cory Booker- parece ser tan agresivo como se ha vuelto Trump.
Trump sacó a Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán negociado por el Secretario de Estado John Kerry y reimpuso severas sanciones contra los persas. Declaró al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán organización terrorista, a lo que Teherán respondió con a misma acción contra el Comando Central de Estados Unidos.
Trump ha reconocido a Jerusalén como la capital de Israel, trasladó allí la embajada de Estados Unidos, cerró el consulado que se ocupaba de los asuntos palestinos, cortó la ayuda a los palestinos, reconoció la anexión por Israel de los Altos del Golán arrebatados a Siria en 1967 y guardó silencio sobre la amenaza de Netanyahu de anexarse asentamientos judíos en Cisjordania.
Trump ha hablado de sacar todas las tropas estadounidenses de Siria, Irak y Afganistán. Sin embargo, siguen allí.
Aunque Sanders apoya a Israel, dice buscar una solución de dos estados y critica al régimen de Netanyahu.
Trump llegó al poder prometiendo llevarse bien con Moscú, envió misiles antitanque Javelin a Ucrania y anunció la retirada del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) de 1987 suscrito con Ronald Reagan, que prohibía todos los misiles nucleares de alcance intermedio basados en tierra.
Cuando Putin envió a Venezuela un centenar de soldados rusos para reparar el sistema antiaéreo y antimisiles S-400 que fue dañado en los últimos apagones, Trump, provocativamente, ordenó a los rusos que “salieran” del país bolivariano y chavista. Según Buchanan, el centro de gravedad de la política estadounidense está cambiando hacia la posición de Trump en 2016. Y el ala anti-intervencionista del Partido Republicano está creciendo.
Sumadas las alas antiintervencionista y antibélica del Partido Demócrata en el Congreso, son capaces, como en la resolución de las Potencias de la Guerra de Yemen, de producir una nueva mayoría bipartidista.
Buchanan predice que en las primarias de 2020, la política exterior estará en el centro y el Partido Demócrata habrá capturado el terreno político del lema “no más guerras” que el candidato Donald Trump explotó en 2016.

Abril 22 de 2019.